Señor director:
Agradeceríamos a usted la publicación de la siguiente carta en relación al artículo Tortura… pero con método, escrito por el periodista Arturo Rodríguez García, en la sección Narcotráfico de Proceso 1863, del pasado 15 de julio.
El motivo de esta carta es expresar mi inconformidad por las declaraciones vertidas en dicho artículo. Particularmente el siguiente párrafo: “Según la versión de uno de los policías, al llegar al sitio encontraron a Jethro golpeado pero ordenando que ‘le entregaran’ a los meseros; se ostentaba como subordinado del capo Julio de Jesús Radilla, El Negro. De no complacerlo, decía Jethro, ‘los mandaría matar’ junto con el secretario de Seguridad Pública”.
El solo hecho de poner estas declaraciones sin compararlas con otras versiones presentes en los expedientes demuestra que no se realizó un trabajo periodístico adecuado. En otras versiones del expediente se menciona el hecho de que Jethro Ramssés Sánchez nunca realizó amenazas ni participó en una riña; tampoco participó en ninguna organización ligada con el crimen organizado. Por el contrario, Jethro era reconocido por su calidad humana, trayectoria estudiantil, laboral, familiar y personal.
Como padre de familia, me inquieta y sorprende que la revista Proceso nunca solicitó nuestra versión para confrontar el párrafo citado.
El hecho de contar solamente una versión y no compararla con otras criminaliza la memoria y buena imagen de nuestro hijo. Esto es contradictorio al trabajo que hemos venido realizando para redignificar el nombre de mi hijo, como lo relatan artículos publicados previamente en la edición 1860 de Proceso: La guerra de Calderón ensució al Ejército, denuncia un coronel, y Una prepa con el nombre de Jethro.
Es por esto que solicito que se aclare a la brevedad con base en qué documentos están sustentadas las afirmaciones, ya que este tipo de publicaciones afectan la dignidad y el buen nombre de mi familia y ponen en riesgo nuestra integridad física y moral por vincularnos ilegítimamente con un grupo de la delincuencia organizada.
Atentamente
Héctor Sánchez López, padre de Jethro Ramssés Sánchez Santana
Respuesta del reportero
Señor director:
Respecto a la carta del señor Héctor Sánchez López, es necesario aclarar que el reportaje de mi autoría informa sobre la aplicación de interrogatorios ilegales por parte del Ejército Mexicano. Es ésta la razón por la cual mi trabajo se basa en documentos ventilados en el proceso que se sigue a tres militares por su probable responsabilidad en la muerte de Jethro Ramssés Sánchez Santana, ocurrida mientras el joven se encontraba bajo la custodia de aquéllos y otros soldados.
Es un hecho conocido que el expediente se ha integrado en el fuero militar. Lo que el reportaje describe es la forma irregular con que se ha conducido el proceso, contexto en el cual se localizaron los documentos que prueban la práctica de interrogatorios ilegales como parte de una directriz institucional.
El párrafo aludido por el señor Sánchez López tan sólo consigna, dentro del citado contexto de manoseo del proceso, la declaración del policía municipal Manrique González, sin que el reportero prejuzgue acerca de ésta.
En mi reportaje también consigno la versión sobre la probable tortura e inhumación en vida de Jethro Ramssés. El caso de la muerte del joven en un contexto de violencia e impunidad generalizadas en el país ha sido ampliamente documentado por Proceso en sus ediciones 1852 y 1860.
Atentamente
Arturo Rodríguez García








