Pregunta si los mexicanos eligieron el subdesarrollo

Señor director:

 

Considero que los mexicanos debemos edificar una nación nueva, moderna, equitativa, con futuro y bien planificada, para lo cual hay que trascender ancestrales y repetitivos conflictos internos; superar injerencias, imposiciones y ambiciones externas; liberarse de partidos y grupos que sólo anhelan su propio beneficio. Pero los siguientes factores detienen el progreso o complican el subdesarrollo:

–Aplicación de recursos humanos, naturales y financieros en actividades poco productivas e inconvenientes: frecuentes y onerosas campañas y elecciones políticas presididas por líderes y organizaciones que tratan de imitar, adecuar e instituir teorías y preceptos concebidos para pueblos y naciones disímiles a México; excesivo gasto en funciones sociales, burocráticas, especulativas, propagandísticas y de seguridad, desplazándose actividades y trabajos constructivos; sobrevivencia mediante planes y programas de emergencia, los cuales, además de dispendiosos e incompletos, no resuelven deficiencias, sólo las aplazan, empeoran y acrecientan.

–Dirigentes y funcionarios con mentalidad y visión inferiores a la grandeza de México, que insisten en conceptos y lineamientos políticos-económicos extemporáneos e incompatibles con la idiosincrasia, las necesidades y la realidad nacionales.

–Malversaciones del erario financiando instituciones políticas donde sus integrantes aprovechan la credulidad y paciencia del pueblo para colocar en puestos de elección popular y en la administración pública a familiares, incondicionales y amigos. Aparte de que el voto de los mexicanos tal vez sea el más costoso del mundo.

–Protagonismo de instituciones públicas, privadas, académicas, intelectuales o sociales que reiteran los problemas nacionales sin especificar –con algunas excepciones– las soluciones correctas, en vez de las cuales se hacen propuestas incompletas y parciales que únicamente sirven a los fines de quienes las presentan.

–Insistencia en teorías económicas que favorecen la exportación de productos sin industrializar –petróleo, productos agrícolas, minerales– para intercambiarlos por divisas y/o dinero virtual, en lugar de procesar en la nación los recursos naturales para darles el mayor valor agregado y generar trabajo productivo, bienestar e impuestos. Y en contradicción, aumento de las importaciones –combustibles, alimentos,  bienes de capital y de consumo– para corregir los desequilibrios asociados a una balanza comercial donde México compra productos procesados a muy alto precio y mal-vende recursos de alto valor energético, estratégico y económico.

Estamos sumergidos en un triángulo que asfixia a la nación: corrupción, impunidad e ineptitud, que se traducen en creciente convulsión, inseguridad, narcotráfico, violencia, desempleo y riesgo de secesión territorial.

Tras el poco útil y dirigido proceso político-electoral que acabamos de vivir, como ha ocurrido en ocasiones anteriores, conviene preguntarnos: ¿Los mexicanos eligieron el desarrollo o el subdesarrollo? (Carta resumida.)

 

Atentamente

Manuel Frías Alcaraz