En la fase final de sus campañas, los candidatos del PAN y del Movimiento Ciudadano (MC) a la gubernatura se quejan del ambiente enrarecido por las amenazas e intimidaciones en contra de ellos y de sus colaboradores.
Enrique Alfaro Ramírez, del MC, quien dice ocupar el segundo lugar en la intención del voto, asegura que existe una clara estrategia en su contra lanzada desde las filas del PRI y del PRD para reventarlo. Incluso menciona los casos Ismael del Toro, aspirante a la alcaldía de Tlajomulco, y otros candidatos que, dice, ha recibido varias amenazas en las últimas semanas.
Del Toro corrobora lo dicho por Alfaro y relata: el sábado 2, en un acto público en Santa Cruz del Valle, un sujeto alcoholizado le dijo que sus propuestas “eran las mismas” que las del candidato del PRD, Quirino Velázquez, y le pidió que se retirara de la contienda; el martes 5 un desconocido entregó a su esposa una caja de “regalo” con objetos alusivos a un acto fúnebre, entre ellos un crucifijo y mensajes intimidatorios.
Ese mismo día un vehículo rojo tomó fotografías de su domicilio para hacerle sentir a él y a su familia que estaban siendo vigilados; 12 días después, poco antes de un mitin de cierre parcial de campaña en el poblado de San Agustín, un grupo de presuntos perredistas enviados por Quirino Velázquez, iniciaron una balacera.
La mañana del domingo 17, previo a la balacera, los operadores de Del Toro recibieron mensajes telefónicos en los que les advertían que iban a reventar el acto programado en San Agustín. Por la noche, poco antes del evento, el director de Seguridad Pública de Tlajomulco, Aurelio Hernández, recibió otro mensaje anónimo en el que le decían que habría problemas.
Y aun cuando la PGJ detuvo a tres personas, nadie pudo identificar su filiación política. La versión que difundió la dependencia fue que sólo se trató de una riña entre pandilleros de los Blue y los Hobbies.
Velázquez, quien ha sido señalado como cacique de Tlajomulco (Proceso Jalisco 396), se deslindó de inmediato. Declaró a los reporteros que varios de los detenidos eran familiares de Roberto Zedillo, un empleado del ayuntamiento. La dirigencia del PRD, encabezada por Juan Carlos Guerrero, calificó el incidente como un “conflicto entre particulares” y también se desmarcó.
Aun así la balacera provocó una desbandada y terminó por reventar el evento de Del Toro, quien optó por presentar su denuncia ante la procuraduría contra quien resulte responsable; también, dice, exigió a las autoridades estatales y al IEPC garantías para continuar con sus labores proselitistas.
De acuerdo con el candidato del MC, los sujetos que protagonizaron la trifulca iban en una camioneta Chevrolet Silverado roja con placas del Estado de México. En sus cristales se observaban calcas alusivas a la candidatura del perredista Quirino Velázquez y a la de Jorge Aristóteles Sandoval, aspirante del PRI al gobierno de Jalisco.
Su compañera Rosina Chavira, quien busca una regiduría en Tlajomulco ha sido hostilizada. El viernes 8 fue obligada a bajar de su vehículo por varios hombres armados que viajaban en una camioneta negra de vidrios polarizados. La amenazaron de muerte y le exigieron que le bajara “dos rayitas”.
El 10 de mayo, el coordinador de campaña de Del Toro, Clemente Castañeda, encontró fuera de su domicilio la cabeza de un perro acompañada de un mensaje: “Fíjate con quién te metes si no quieres terminar así, perro pendejo”. El MC levantó una denuncia ante el Ministerio Público y día 27 de ese mismo mes convocó a la llamada Marcha por la Paz, que encabezó Alfaro y en la que participaron 30 mil personas.
Salvador Caro Cabrera, quien compite por la alcaldía de Guadalajara apoyado por el movimiento, relata que “extrañamente” cuatro aspirantes a regidores de su planilla y dos candidatos a diputados locales fueron asaltados en los últimos días, aunque no durante sus actos proselitistas.
Victimización
Jaime Tamayo Rodríguez, analista de la Universidad de Guadalajara (UdeG) y exconsejero electoral, dice que las denuncias de los candidatos del MC no tienen una base real, pues en realidad responden a una estrategia de campaña.
Según él, Alfaro no suelta su “discurso del martirio” desde hace semanas, pues sabe que las denuncias pueden posicionarlo; el propio PRI calificó el caso de Clemente Castañeda y la cabeza de perro como un montaje, asegura Tamayo.
Sobre la balacera del domingo 17 en Tlajomulco, la misma PGJ aclaró que se trató de una riña entre pandilleros. E Insiste: “Yo creo que las quejas tienen que ver más con estrategias políticas, que con cosas reales. Con ello no quiero decir que en algunos casos haya algo de verdad.
Con respecto a las quejas del PAN han sido dirigidas al PAN, sobre todo en El Salto, donde Sheila Galeana, integrante del equipo de candidato a la presidencia municipal Adán Flores, fue amenazada con un arma de fuego por Magdalena González Díaz, hermana del aspirante priista al ayuntamiento Joel González en un evento realizado en la colonia Las Pintas.
De acuerdo con Sheila, la priista le aventó la camioneta que conducía y le advirtió: “Mira, hija de la chingada, conmigo no te metas porque te va a llevar la chingada”. Acto seguido Magdalena le mostró un arma que llevaba bajo la blusa y remató: “Nomás deja que gane Joel y te voy a levantar, pendeja”. En su edición del 29 de mayo Milenio Jalisco informó sobre ese altercado.
Las agresiones también alcanzan a los priistas. A principios de junio, unos desconocidos incendiaron un auto y una casa de Juan Manuel Alatorre, alcalde con licencia de Ocotlán y aspirante a diputado local por el Distrito 15. Según contó el propio afectado, ese día recibió una llamada anónima en la que le dijeron que la siguiente casa sería la de su correligionario Enrique Robledo, quien busca la alcaldía de Ocotlán.
Entrevistado al respecto, Tamayo a descarta que la violencia se generalice en la entidad: “No se ven amenazas del crimen organizado o el enfrentamiento directo entre las bases de los partidos. Los hechos recientes más bien parecen actos de escenografía. Lo que habría que ver es a quién favorece este tipo de denuncias: al candidato puntero o al que se presenta como víctima y que está en segundo lugar”.
De acuerdo con el académico de la UdeG, el MC tiende a la baja y cuando mucho disputa el segundo lugar en las preferencias electorales. También advierte que en la última fase de la contienda el clero intensificará sus presiones para ayudar al candidato del PAN, Fernando Guzmán Pérez Peláez.
Tamayo hace sus propios pronósticos. Dice que Aristóteles puede ganar con una diferencia de 12 o 14 puntos, como lo marcan diversas encuestas. En cuando a Enrique Alfaro, es difícil, dice, que obtenga más de 16% de los votos, muy lejos del 24% que alcanzó el Frente Democrático Nacional en 1988, cuando la izquierda tuvo cierta fuerza.
No descarta, sin embargo, que un incidente extraordinario de última hora pueda revertir la tendencia de la votación y desplazar al candidato puntero.
Sobre la violencia, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Luis Carlos Nájera, dice que la corporación trabajará a toda su capacidad para resguardan el orden durante la jornada electoral. De hecho, asegura, la dependencia cuenta con la estructura para desplegar a los uniformados en prácticamente todo el estado, sobre todo en municipios de alto riesgo como Ciénega, Los Altos, Puerto Vallarta y en la región norte.








