De Lorena Salazar Machain

Señor director:

En ejercicio del derecho de réplica establecido en el artículo 6 de la Constitución, así como en el 27 de la Ley sobre Delitos de Imprenta, y en relación con la nota titulada Nace la Unsac, representante mayoritario de autores, firmada por Columba Vértiz de la Fuente en Proceso 1857 el 3 de junio de 2012, hago de su conocimiento lo siguiente:

En dicho artículo se afirman diversas situaciones relacionadas con la Sociedad General de Escritores de México (Sogem) y particularmente con quien ésta suscribe, presidenta del Consejo Directivo, Lorena Salazar Machain, que son inexactas, por lo que es necesario aclarar para no confundir a la opinión pública.

La Sogem es una sociedad de gestión colectiva, constituida con fundamento en la Ley Federal del Derecho de Autor, que tiene por objeto la defensa y protección de los derechos de los escritores en nuestro país, particularmente de aquellos que se dedican a escribir argumentos o guiones para cine, televisión y radio, obras de teatro y en general obras literarias.

La Sogem siempre ha defendido, por ser inherentes a la condición misma de los escritores que protege, los derechos fundamentales, como el de la libertad de expresión, la libre manifestación de las ideas y la libertad de asociación, entre otros.

En nuestra lucha diaria por la defensa de los derechos de los escritores podemos tener muchas coincidencias con otras sociedades similares, pero también podemos tener diferencias sustanciales, lo que implica que la decisión de unirse o no a otra agrupación no debe tomarse a la ligera, bajo argumentaciones trilladas o demagógicas como “la política de solidaridad y apoyo mutuo… es necesaria” o “los intereses de los autores están en un solo lado”.

La Sogem se ha manifestado reiteradamente en contra de que los autores firmen los llamados contratos de obra por encargo que, si bien están permitidos conforme a la Ley Federal del Derecho de Autor, que más bien debiera llamarse Ley Federal del Derecho del Productor, es a éste a quien principalmente favorecen sus normas, pues los productores, principalmente de cine, teatro y televisión, se quedan con todos los derechos de las obras literarias a cambio de una mínima contraprestación.

Las obras literarias de nuestros escritores se pueden explotar en muy diversas formas y en reiteradas ocasiones.

Cuando el escritor es obligado a firmar contratos de obra por encargo,  únicamente recibe el pago de una sola utilización y el productor se convierte en el dueño de la obra; es él quien realmente se beneficia de la explotación de la misma y no sólo del audiovisual producido. Esta situación es aún más grave si consideramos que la mayoría de las películas que se realizan en nuestro país se hacen con fondos públicos y con beneficios fiscales, en donde los productores no invierten, sino que acuden al Estado y/o a terceros con beneficios fiscales para obtener los recursos necesarios y apropiarse de los derechos de los autores, de tal forma que es el propio Estado (Imcine) el que  colabora para que los productores despojen a los autores de sus derechos.

La lucha por defender los derechos de los autores para que únicamente celebren contratos de licencia en los cuales conserven sus derechos, y para que no se utilicen recursos públicos únicamente en beneficio de unos cuantos productores, no es  compartida por quienes dirigen la Unsac ni por quienes dirigen otras sociedades similares.

Tampoco se comparte nuestra lucha para que las autoridades (Imcine) abandonen la complicidad con estos abusos de los productores y no permitan que, mediante contratos leoninos, se cometa fraude a la ley, como son los contratos en los que se establece como contraprestación para el autor un solo peso, o bien cuando se llega al extremo de negar apoyo a proyectos en donde, a juicio de las mismas autoridades, se paga “demasiado” al autor.

Con estos antecedentes se contesta la pregunta que la reportera formula al señor Víctor Ugalde respecto a “por qué no participa la Sogem en la Unsac”. Porque estamos en contra de los contratos de obra por encargo y contra la complicidad de las autoridades, productores y dirigentes de otras agrupaciones para privar a los escritores de sus derechos.

Un problema que afortunadamente no ha sido muy frecuente pero que sí es importante y conviene tener presente es el relacionado con la figura legal denominada “reserva de derechos”.

Algunos intérpretes han solicitado la reserva de derechos al uso de un personaje que forma parte de una obra literaria escrita para cine o televisión. Si bien es cierto que la interpretación puede ser maravillosa y diferente de un intérprete a otro, la creación del personaje deviene de la obra literaria, y no es justo que se prive al autor de este derecho. Luego entonces, no es del todo cierto que “los intereses de los autores están en un solo lado”.

La nota asienta que a la Unsac “Casillas la puso en regla conforme a la ley en tres meses”. Lo que a mi parecer pudo suceder es que para ello se tomaron en cuenta los tiempos electorales que vive el país y no las necesidades y objetivos de cada una de las sociedades. Para que la Sogem pueda participar en la Unsac es necesario resolver, entre otros, los puntos anteriores.

A continuación, me permito hacer otras precisiones.

–Se publicó el siguiente párrafo: “Lo  que pasa es que su presidenta, Lorena Salazar, se ha equivocado. Hay un celo profesional contra Ugalde porque las sociedades se inclinaron por él para que fuera presidente de la Sogem”.

Al respecto, deseo aclarar que no existe de mi parte celo profesional alguno en contra del señor Víctor Ugalde.

Asimismo, desconozco si el señor Víctor Ugalde acudió a los autores integrantes de sociedades similares en busca de su apoyo para ser presidente de la Sogem, o si está buscando ser presidente de la Sogem con base en el apoyo de las sociedades de autores que conforman la Unsac. De ser cierto cualquiera de estos supuestos, cabe aclarar que la determinación de quién será la persona que presidirá la Sogem es una decisión que únicamente compete a los socios de la misma, conforme a las normas de la ley y los estatutos que nos rigen, y que los autores de sociedades hermanas que no sean escritores socios no tienen ninguna participación en esto.

–En el texto se incluyen las siguientes palabras de Víctor Ugalde sobre Casillas: “Lo aplaudí. Mario Casillas es un veterano de la defensa del derecho de autor y se contó con todas las sociedades, menos con la Sogem”.

Y la reportera refiere al respecto: “No obstante, según comenta Casillas, a las reuniones de la Unsac sí ha acudido un representante de la Sogem”.

Cabe señalar que en la sola lectura de la lista de sociedades que integran la Unsac se aprecia que no aparecen las dos sociedades que representan al mayor número de autores: la Sociedad de Autores y Compositores de México (Sacem), que preside el queridísimo maestro Armando Manzanero, y la Sogem.

También deseo aclarar que en ningún momento la Sogem ha enviado representante alguno, debidamente comisionado, a las reuniones de la Unsac. Si algún socio de la Sogem (y socio también de alguna de las sociedades que conforman la Unsac) ha acudido a alguna reunión de la misma, no ha sido como representante nuestro y, por lo tanto, su actuación en cualquiera de ellas no establece ni refleja de forma alguna la postura ni la participación de la Sogem.

Finalmente, en mi opinión, se debe dejar de lado el viejo discurso del apoyo a la cultura, que únicamente ha servido como distractor de los verdaderos objetivos de las  sociedades de gestión colectiva que deben luchar para defender los derechos de los autores, ya que en muchas ocasiones son las propias autoridades relacionadas con temas culturales las que violan cotidianamente el derecho de los autores, y de esto tenemos ejemplos en diferentes estados.

La cultura es importante, pero no a costa del derecho de los autores.

Sin otro particular, reciba un cordial saludo.

 

Atentamente

Mtra. Lorena Salazar Machain

Presidenta del Consejo Directivo

de la Sociedad General de Escritores de México

 

 

Respuesta de la reportera

 

Señor director.

 

E

n aras de la precisión y la brevedad, sólo permítame aclarar a nuestros lectores que todos los datos y opiniones que objeta la presidenta del Consejo Directivo de la Sogem fueron aportados por las personas entrevistadas, como puntualmente se acredita en el reportaje de referencia.

 

Atentamente

Columba Vértiz de la Fuente