Sobre El estudiante 132 declara

Señor director:

Como suscriptor del semanario que usted dirige, pero sobre todo como universitario, le solicito publicar esta carta dirigida a Sabina Berman, con motivo de su columna publicada en Proceso 1856 con el título El estudiante 132 declara.

Me sorprende el uso del término “bandas sobreideologizadas” para hacer referencia a la juventud organizada dentro de la Universidad Nacional Autónoma de México. Ese término –“sobreideologizado”– es el mismo que el gobierno de Sebastián Piñera y los miembros más reaccionarios de su gabinete han usado para desprestigiar al movimiento estudiantil chileno y a su dirigencia. Cabe señalar que algunos de los elementos más visibles de aquel movimiento militan abiertamente en el Partido Comunista de Chile.

Sin embargo, lo anterior es lo que menos me sorprende. Justo en este momento histórico para la juventud contemporánea, en el que universitarios pertenecientes a instituciones públicas y privadas hemos trascendido las posibles envidias y los prejuicios, la señora Berman consideró necesario comenzar su texto recalcando que el movimiento #YoSoy132 no “prendió” en la UNAM, sino en la Ibero.

Cabe mencionar que tres días después de lo publicado, el 30 de mayo, en “las islas” de la UNAM, frente a la Torre de Rectoría, estuvimos jóvenes de todas las universidades, organizados, informados, decididos y, sí, ideologizados. Se trató de un ejercicio histórico de civilidad y diversidad que representó el inicio de una serie de acciones y asambleas organizadas sin parangón en la historia reciente de la lucha estudiantil en México.

Quizá el uso del término al que hice referencia al principio sólo denote una característica de quien pretendió aplicar ese calificativo a otros. Por cierto, si los candidatos presidenciales no contemplan poner un pie en universidades públicas, son ellos los que tendrían que ser cuestionados por su sectarismo y su miedo a enfrentarse con el pueblo informado, no los universitarios. Menos mal que hoy los jóvenes tienen la palabra, no los articulistas.

Atentamente

Axel Velázquez Yáñez

Respuesta de Sabina Berman

 

Señor director.

 

P

ermítame publicar las siguientes líneas de respuesta.

Estimado Axel Velázquez: Creo innecesaria la belicosidad de su carta. Si piensa que me equivoqué en un adjetivo, infórmeme por qué. Con eso basta. Usted no piensa que la razón de que los presidenciables no asistieron a la UNAM es porque temieron que algunos grupos ultras –“sobreideologizados” escribo yo– impidieran un diálogo civilizado. Mi información es la contraria y viene de los equipos de los presidenciables. Pero le digo: infórmeme por qué me equivoco o, más relevante, por qué se equivocan ellos.

Estamos en nuestro país en un proceso de escucharnos y contestarnos que se llama conversación democrática, cuya meta es lograr verdades más grandes que las personales, donde todos quepamos de buena lid. Mire, el enojo estorba en esta conversación a la que aspiramos. La atribución de maldad al Otro, sin ninguna prueba, estorba.

En ese espíritu tomo su carta y le contesto que los jóvenes tienen la palabra y en general están sabiendo usarla muy bien, están hablando en público lo que todos los ciudadanos probos, cuando somos sinceros, y nuestros intereses no secuestran nuestro idealismo, queremos para México. Un país donde rija la verdad. La verdad transformada en justicia.

Pero le aconsejo esto. No descalifique al resto de la población. No se apropie de la palabra que vale. Estaría imitando el autoritarismo y la distorsión de la verdad que critica el movimiento al que pertenece, el #YoSoy132.

 

Atentamente

Sabina Berman