Vencida la reforma fiscal, el PAN da los últimos pataleos

Rodolfo Montes y Agustín Vargas

El presidente Vicente Fox y el PAN tuvieron que “doblarse” ante la férrea defensa que ejerció la oposición desde el Congreso de la Unión y así “enterrar” su pretensión de imponer IVA a medicinas y alimentos.

Sin embargo, una nueva intentona foxista fue sacada de la manga por los legisladores de Acción Nacional, con la cual se busca modificar la Ley del Impuesto Sobre la Renta con el objeto, entre otros, de  gravar algunas prestaciones sociales de los trabajadores para allegarse ingresos adicionales.

Cuando en el Palacio Legislativo de San Lázaro se veía a un Felipe Calderón Hinojosa contagiado de un sentimiento de orfandad, ya entrada la noche del viernes, le llegó oxígeno desde el Senado.

Una nueva iniciativa de Ley del ISR fue triangulada. A decir de legisladores de oposición, la Secretaria de Hacienda envió un anteproyecto de dictamen a los senadores panistas y éstos, a su vez, lo remitieron a la Mesa Directiva de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados.

Visiblemente cansado y ya entrada la madrugada del sábado, el pleno de dicha comisión dio lectura a esta nueva propuesta foxista que, entre otras cosas, contiene la reducción del ISR de 35% a 32% a las personas morales, es decir las empresas, así como la tasa marginal máxima de personas físicas de 40% a 32%.

No obstante, se eliminan, según el dictamen panista las exenciones que según la Secretaría de Hacienda representan un verdadero ingreso para las personas físicas con el objeto de ampliar la base sobre la cual se aplica el Impuesto Sobre la Renta.

De aprobarse estas modificaciones se gravarán a partir del próximo año el pago de tiempo extra, indemnizaciones por riesgos, cuotas obreras absorbidas, gratificación anual mayor a 30 días de salario mínimo general, prima vacacional y dominical, así como la participación de utilidades mayores a un monto equivalente a 15 días de salario mínimo general.

Reunidos en los salones ubicados arriba del restaurante Los Cristales del Palacio Legislativo de San Lázaro, los diputados  discutían también los puntos del dictamen referentes a las obligaciones fiscales de las personas físicas que obtengan ingresos fiscales por préstamos, donativos y premios que en lo individual o en su conjunto excedan de 1 millón de pesos como medida para evitar prácticas de evasión y elusión de impuestos.

Destaca en el dictamen panista la limitación de exenciones fiscales en las operaciones de compra y venta de acciones en la Bolsa Mexicana de Valores.

Se explica  que esa exención permanecerá sólo e la enajenación de acciones a través de la BMV siempre que hubiesen sido adquiridas en oferta pública de venta o la emisora de las acciones coloque entre el gran público inversionista 35% de todas sus acciones, además de que deberá mantenerse dicho porcentaje de colocación durante cinco años anteriores al momento de la enajenación de las acciones.

Con lo anterior se exenta únicamente a aquellas acciones altamente bursátiles –las que más se operan, como Telmex y Televisa, entre otras- y se evitan, según el dictamen, maniobras de evasión y elusión en el pago del ISR respecto de venta de empresas a través de la Bolsa de Valores que sí deben estar gravadas por la ley.

Derivado del nuevo esquema fiscal que proponen los panistas para el ISR, se establece también exenciones en el pago de intereses bancarios, en el cual se encuadra aquellos rendimientos que sean pagados por instituciones de crédito que provengan de cuentas de cheques para el depósito de nóminas, depósitos de ahorro o los pagados por sociedades cooperativas de ahorro y préstamo y por las sociedades financieras populares, cuyo saldo promedio diario de la inversión no exceda de cinco salarios mínimos generales elevados al año.

“La anterior medida permitirá que en la declaración anual se graven sólo los intereses pagados por arriba de la inflación y que se beneficien con la exención los pequeños ahorradores que generalmente perciben rendimiento por debajo de la inflación”, se indica en el dictamen.

La votación final sobre este y todo el paquete fiscal se espera se dé en la madrugada del domingo o a mas tardar en la sesión del 31 de este mes.

Legisladores priistas y perredistas aseguraron que prácticamente la propuesta fiscal presentada por sus respectivas bancadas a mediados de la semana pasada al presidente Fox, que estima una recaudación por 104 mil millones de pesos, estaba aceptada por Acción Nacional y el presidente de la República.

La propuesta define como fuentes de ingreso extras la eliminación del crédito al salario por parte del gobierno federal para que sea pagado por los patrones, lo cual generaría al fisco 25 mil millones de pesos; otra cantidad similar se generaría con la desaparición de 5% de dividendos a empresas.

Aplicar un IVA de 20% a artículos de lujo, que generaría al erario federal 15 mil millones serían por la aplicación del impuesto de 10% a llamadas telefónicas que excedan las 100 mensuales, y por telefonía celular se aplicaría un impuesto que generaría 9 mil millones de pesos.

Se tomarían, según la propuesta alternar, 9 mil millones de pesos del Fondo de Estabilización Petrolera; 5 mil millones de pesos más serían por la aplicación de un impuesto ecológico por uso de envases plásticos y otra cantidad similar por la aplicación de una tasa de 120% al Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS) para alcohol y tabaco.

Ahora también, en materia de egresos y de distribución de los fondos extraordinarios que se generarían con los “parches” fiscales, los diputados negociaban que se reasignara 30% del total de los 134 mil millones de peso al sector educativo, un porcentaje similar al sector salud, 20% a partidas para estados, 10% para infraestructura productiva y otro 10% para el pago de la deuda externa.

La propuesta original de Fox plantea privilegiar el pago de la deuda pública (interna y externa) con 60% de los ingresos adicionales que se obtendrán con la malograda reforma fiscal.