Del 27 al 30 de octubre se llevará a cabo el IV Congreso Iberoamericano de Medicina Natural y Tradicional, en la Unidad de Congresos del Centro Médico Nacional del IMSS “Siglo XXI” de la Ciudad de México, organizado por la Universidad Autónoma Chapingo y la Sociedad Latinoamericana de Medicina Natural y Tradicional (Solamenat).
Dirigido a todo público, incluidos enfermos y sus familiares, estará dedicado a la medicina tradicional mazateca de la Sierra de Huautla de Jiménez, Oaxaca, lugar de origen de la famosa curandera María Sabina.
“Queremos promover un acercamiento, una interacción y un intercambio de ideas y experiencias entre los especialistas de las diferentes áreas de al medicina, a todos los niveles”, propone el doctor Erick Estrada Lugo, del Sistema Nacional de Investigadores y presidente de Solamenat, quien recientemente dio a conocer en Chapingo su tratamiento del colesterol con infusiones de “planta de sapo” (Eryngium heterophylum)
-¿Ha solicitado apoyos oficiales para el medicamento?
-Esto le toca a nuestro rector, pues la Universidad Chapingo auspicia el IV Congreso Iberoamericano de Medicina Natural y Tradicional.
Pero yo le mandé una carta al presidente Fox donde lo llamo ‘mi preciado y distinguido paisano’, invitándolo a él y al secretario de Salud. Que se enteren de que hay miles de médicos trabajando otro tipo de medicinas y que tenemos sobrevivencias de 90%. Los diabéticos se normalizan en tres meses a lo más, cuando sus receptores de insulina estaban atascados de colesterol. Limpiamos y el paciente cura.”
Estrada Lugo ha desarrollado datos para presentar una adaptación de vacunas homeopáticas. Nos inspiramos en las vacunas de curanderos huicholes que las inventaron a nivel mundial, porque no existe antecedente histórico más antiguo que la vacuna de la viruela registrada por los huicholes en el siglo XVI: tocaban con una espina de hizache un grano infectado de la viruela y con esa espina infectada rasgar la piel ligeramente para inmunizarse. Todos los grupos indígenas fueron diezmados por esas epidemias, los aztecas tres veces; pero nunca los huicholes.
“Eso nos inspiró para incorporar en los tratamientos médicos un sistema personal de inmuno-estimulación, basado en los fluidos del enfermo, y ahí es donde entra la homeopatía: se toma una muestra de sangre, se dinamiza con técnica homeopática, se hacen diluciones decimales y esa vacuna, hecha con las sustancias de la enfermedad y las bacterias de la infección, regresa al enfermo. Hay una respuesta. Lo probamos con 500 asmáticos, entre meses se redujeron 50% de crisis asmáticas y 90% en seis. Continuamos con enfermedades como diabetes y mejoraron 92%. Son porcentajes altísimos para una terapia complementaria. Un grupo de sidosos ha sido tratado y en el Congreso se explicará cómo con esta vacuna regresaron a una vida normal cuando ya habían sido desahuciados. Son pocos casos, pero una gran esperanza.”
(Roberto Ponce)








