PARÍS.- Chung Mong-Joon se ve encantado: China acaba de calificarse para el Mundial 2002:
“Imagínese, 37 mil millones de televidentes siguieron el Mundial 98. Antes del partido de Shenyang, que permitió al equipo de China vencer al de Omán y participar así por primera vez en su historia a la fase final de la Copa del Mundo, calculábamos que el Mundial 2002 iba a lograr una audiencia de 42 mil millones de televidentes, pero ahora nuestros pronósticos se van hacia arriba. Estamos convencidos de que por lo menos 60 mil millones de aficionados seguirán ese Mundial que se llevará a cabo en Corea del Sur y Japón.”
De paso por París, Chung Mong-Joon, copresidente del Comité Organizador Coreano de la Copa del Mundo 2002 (KOWOC), presidente de la Federación Coreana de Futbol y Vicepresidente de la FIFA, es un hombre distinguido de 50 años, que preside el Consejo de la Universidad de Uslam (Corea del Sur) y es miembro del Consejo de la Universidad John Hopkins de Washington, de la que egresó con un doctorado en política internacional
Por si eso fuera poco, Chung Mong-Joon es también diputado de la Asamblea Nacional Coreana y participa activamente en los trabajos de dos comisiones parlamentarias: la de relaciones exteriores y la dedicada a la reunificación de Corea del Sur y Corea del Norte.
Pero su pasión absoluta es el futbol. Y, en este momento…China. No puede dejar de hablar del tema.
“China esperó tanto tiempo ese momento. Es algo extraordinario, realmente histórico en ese país. Es también muy importante para el avance del futbol en Asia. Corea del Sur organizó su campeonato profesional en 1983, Japón en 1993 y finalmente en 1994 China decidió organizar el suyo. Ahora recoge los frutos de ese esfuerzo.
-¿Qué harán los comités organizadores de Corea y Japón si millones de aficionados chinos ansiosos de asistir a los partidos se abalanzan sobre esos dos países?
-Antes de la calificación de China, ya se habían vendido prácticamente todos los boletos que se otorgaron a los dos comités. Fueron 700 mil para Corea y 700 mil para Japón. La FIFA dispone de 200 mil boletos y finalmente hay 100 mil para los patrocinadores y las federaciones nacionales. La demanda fue 10 veces superior a la oferta ¡Una locura!
-Entonces si los aficionados chinos no anticiparon la calificación de su equipo, les tocará seguir a sus jugadores por televisión.
-Así es. No habrá invasión china a Corea del Sur y Japón…
Inagotable, casi eufórico cuando habla de la irrupción del equipo chino en el Mundial 2002, Chung Mong-Joon se tensa cuando se toca el tema de la seguridad.
-Desde el principio la seguridad fue mucha prioridad. Hoy lo es más que nunca. Por supuesto el peligro que representa el terrorismo nos parece muchísimo más importante que el que implica el hooliganismo. Pero los terroristas no van a intimidarnos ni a impedirnos vivir. El campeonato de 2002 es un mundial distinto, inédito, fuera de lo común: por primera vez se llevará a cabo en Asia, por primera vez lo organizan dos países y por primera vez Japón y Corea –naciones separadas durante demasiado tiempo por una hostilidad histórica- lanzan juntos una iniciativa de esa importancia. No vamos a dejar que los terroristas amenacen este mundial altamente simbólico.
-¿Concretamente qué medidas de seguridad están tomando?
-Todas. El KOWOC con un comité exclusivamente dedicado a las cuestiones de seguridad, encabezado por el jefe del Servicio Nacional de Inteligencia de Corea del Sur. Todos los ministros involucrados participarán en ese comité, que evidentemente será integrado por las máximas autoridades policíacas, militares y judiciales del país.
“Se prevé la creación de comités regionales de seguridad en las diez ciudades coreanas que acogerán los 32 partidos que se disputarán en nuestro país. Operarán en estrecha colaboración con el Comité Nacional de Seguridad que a su vez está conectado con el centro de seguridad creado por Japón.
“Tenemos bastante experiencia en materia de atentados. No se olvide que hubo atentados antes de los juegos Olímpicos de Seúl en 1988. La reacción coreana fue drástica y los JO se desarrollaron perfectamente bien, sin el mínimo incidente de seguridad. Por supuesto en las últimas semanas, a raíz de los trágicos acontecimientos de Nueva York y Washington, hemos multiplicado y consolidado nuestros contactos con la policía y los servicios secretos de Estados Unidos y Europa, particularmente con los de Alemania, Francia e Inglaterra.
-¿No podría ser un poco más concreto?
-Las medidas de seguridad que se deben tomar para un acontecimiento como el Mundial 2002, y en el tenso contexto actual, implican elaborar estrategias que evolucionan en forma permanente. Ahora, no cuente conmigo para detallarle estas estrategias…Sólo le puedo asegurar que habrá una multitud de cámaras de vigilancia por todas partes tanto en los estadios como fuera de ellos…
-Corren rumores sobre posibles ataques biológicos o químicos en los estadios…
-Ya le dije se tomarán en cuenta todas las eventualidades. Absolutamente todas.
Todo listo
Chung Mong-Joon se ve mucho más a gusto cuando empieza a describir las flamantes infraestructuras deportivas que su país acaba de construir para el Mundial 2002.
Según cuenta, los 10 estadios que Corea del Sur tuvo que construir para acoger la Copa del Mundo –a Japón le tocó construir nueve- están prácticamente terminados.
“Estos estadios nos costaron 4 mil millones de dólares, pero están quedando preciosos. El de Seúl, donde se inaugurará el torneo, será el mas grande de toda Asia ya que podrá recibir a 64 mil 677 espectadores. Al igual que los otros estadios, su financiamiento fue asegurado por el Estado, la ciudad huésped y fondos privados. Fue un esfuerzo enorme pero sabemos que Corea del Sur sacará un provecho formidable del mundial tanto a nivel de prestigio internacional como económico.
El alma de economista de Chung Mong-Joon parece despertarse y analiza las consecuencias directas e indirectas” que tendrá el mundial sobre la tambaleante economía de Corea del Sur.
“Reanimará nuestra economía. Generarán beneficios considerables las nuevas instalaciones e infraestructuras –estados y carreteras-, las inversiones realizadas por el Comité Organizador en el marco de sus múltiples tareas así como el aumento del consumo interno y las divisas que dejarán en el país los 350 mil visitantes que esperamos antes y durante la Copa del Mundo.
“Las consecuencias indirectas son un poco más difíciles de cuantificar, pero no dejarán de ser notorias. Durante un mes nuestro país, junto con Japón, atraerá la atención del mundo entero. La imagen internacional de Cora del Sur saldrá realzada y eso, sin la menor dura, estimulará nuestras exportaciones. Por supuesto el desarrollo del deporte y del turismo también se fortalecerán. Según nuestros cálculos la dinámica económica generada por la Copa del Mundo permitirá la creación de 300 mil nuevos empleos.”
Acerca del impacto del Mundial 2002 sobre el acercamiento entre las dos Coreas, Chung Mong-Joon, son entusiastas, pero no muy precisas.
-¿La selección de Corea del Sur piensa integrar a jugadores de Corea del Norte?
-Sería ideal, pero la ambición de nuestro equipo es inmensa. Quiere dar lo mejor para ir lo más lejos posible. No se puede dar el lujo del mínimo error ni tomar demasiados riesgos. Quizás integrar a jugadores de Corea del Norte amenazaría con penalizarlo, Nuestra prioridad absoluta es la competitividad de nuestro equipo.
-Cuando se escogió a Corea del Sur para coorganizar el Mundial muchos utopistas penaron que quizás algunos de los 32 partidos se podrían realizar en Cora del Norte…Por lo visto no será posible.
-Es cierto. Hubiera sido un gran paso adelante. Pero todo dependía de la voluntad de las autoridades de Corea del Norte.
-Ni siquiera se va a organizar un partido simbólico en víspera del Mundial. No sé, algo sencillo pero simbólico y esperanzador.
-Por parte del Comité Organizador hay problema, por el contrario, pero…








