El poder evocador de la literatura

Escribe Mario Vargas Llosa en La verdad de las mentiras que las novelas mienten porque expresan una realidad diferente, al agregar algo y manifestar lo deseado. Cuando se leen, el literato nos traslada a otra dimensión en donde “… la ficción nos completa, a nosotros, seres mutilados a quienes ha sido impuesta la atroz dicotomía de tener una sola vida y los deseos y fantasías de desear mil”. Con este espíritu escribe Ignacio Solares su más reciente narración: El espía del aire (Ed. Alfaguara. México, 2001. 104 pp.).

En este breve relato, Solares, protagonista de la historia, rememora su época de estudiante en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM en los años sesenta. Describe las clases que tomó con Gaos y Arreola, también los sueños y andares de su generación e inicios en la literatura. Cierto día, cuando trabaja como periodista, se le encarga un reportaje sobre el cine Olimpia en remodelación.

Acude al lugar y el encargado del proyecto le entrega una cartera femenina encontrada entre las butacas con documentos de los años cuarenta. El autor se obsesiona con la mujer que aparece en la identificación y comienza a escribir sobre ella y su época. De este modo, recupera calles, ambientes…y en este proceso, llega a enamorarse de la enigmática dama.

En El espía del aire Solares habla sobre la fuerza evocadora de la literatura. A partir del primer contacto con las letras, el joven siente la magia de la creación, en la que los seres ficticios cobran vida y los tiempos idos vuelven. Así, al escribir revive aquello que desea, y muestra una verdad más profunda: la realidad no sólo está formada por lo visto, sino por lo soñado, imaginado, anhelado, alucinado…

El espía del aire es una obra de madurez en la que aparece el mejor Solares, con una seria reflexión sobre esa “otra realidad”, trabajada en obras, y una capacidad expresiva refinada. Con estas herramientas logra evocar las décadas tratadas y hacer verosímil la historia.

Una fábula sugerente que atrapará al lector por varias horas.