La Real Academia oficializa: Canijo, chingadera, gacho, híjole, huerco, méndigo, taco, güey, padrísimo, ¡qué poca madre!

Sanjuana Martínez

MADRID.- Tres mil mexicanismos están incluídos en la vigésima segunda edición del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, que este martes 16 aparecerá en Internet.

Desde ahí irá modificándose para la próxima edición, que se hará en tres años.

“Un diccionario que es más reflejo del español universal que del español de España”, dice Víctor García de la Concha, director de la Real Academia.

La institución ha incluido 28 mil nuevos americanismos, entre artículos, acepciones, y marcas, lo que constituye un verdadero diccionario “panhispánico”.

México encabeza la lista:

 “Hay un incremento de los mexicanismos. México es muy importante en este lengua, porque cuatro de cada 10 hispanoparlantes son mexicanos y, por lo tanto, México tiene un poder tremendo. En esta edición triplicamos el número de americanismos, con lo cual merece, mucho más, el título de americana.”

En esta edición están incluidas palabras que en la anterior de 1992 no habían sido reconocidas. Algunos ejemplos muy mexicanos:

Aviador: Persona que tiene una sinecura.

Barda: brincarse, o saltarse o volarse la barda. Tener un éxito inesperado, conseguir un buen resultado.

Caifán: Sujeto preeminente en un barrio de ciudad.

Canijo: Mala persona.

Chingadazo: Golpe fuerte.

Chingadera: Acción ruin. Cosa (objeto).

Chingado, da: Que ha sufrido daño. Para expresar sorpresa o protesta./A paseo. Me mandó a la chingada. ¡Váyase a la chingada!/Pésimo.

Chingón: Dicho de una persona: Competente en una actividad o rama del saber.

Gacho, cha: Malo, feo, desagradable.

Güey: Persona tonta. Utilizada para dirigirse a alguien que ha tropezado.

Híjole: Para expresar asombro o sorpresa ante algo inesperado.

Huevonada: Necedad.

Huevonear: Haraganear, perder el tiempo.

Huerco: Muchacho, hombre que está en la mocedad.

Méndigo, ga: Infame (muy malo).

Ni modo: Para indicar que algo ya no tiene remedio.

Padrísimo: Óptimo de padre. Estupendo.

Pedo: Fiesta

Pegue: Carisma. Donde atraer a los demás.

Taco: Tortilla de maíz enrollada con algún alimento dentro, típica de México.

Taquear: Comer tacos (tortilla de maíz con algún alimento dentro)

Taquería: Establecimiento en donde se venden tacos mexicanos.

En donde sí hay todo un repertorio es en la acepción de Madre, dependiendo el contexto donde aparezca:

A toda madre: Estupendo.

Dar en la madre, en toda la madre o en la mera madre: Golpearlo.

Estar hasta la madre: Estar harto.

Mentar la madre: Para injuriar gravemente, insultos contra su madre.

No tener madre: Ser un sinvergüenza u observar conducta censurable.

Partirse la madre: Darse un golpe muy fuerte.

Qué poca madre: Para expresar enojo o disgusto por una acción de alguien.

Sacar de madre: Molestarlo mucho, hacerle perder la paciencia.

Salirse de madre: Exceder extraordinariamente de lo acostumbrado o regular.

 

Sin moralismos

Para García de la Concha la inclusión de palabrotas o palabras mal sonantes tiene una razón: “Estas marcas existieron siempre, son vulgarismos, son socialmente térmicos marcados de manera peyorativa, palabras malsonantes. Están en el uso, hay que registrarlas. La Academia no funciona como una censora de moralidad.”

Dice que la aparición de los mexicanismos fue una tarea específica de la Academia Mexicana y, fundamentalmente, de Guido Gómez de Silva.

Ademas del Diccionario de la Real Academia de la Lengua, en estos días han salido tres diccionarios más: Gran diccionario de uso del español actual, de Aquilino Sánchez; Nuevo diccionario esencial de la lengua española,  y Diccionario abreviado del español actual, de Manuel Seco, Olimpia Andrés y Gabino Ramos.

El Diccionario de la Real Academia parte de 1500 hasta el momento, y podrá comprarse dentro de unos meses en formato CD-ROM. En España se pondrá a la venta el martes 16, pero a México llegará en los últimos días de octubre.

El Congreso de la Lengua que por dificultades no pudo celebrarse en Colombia, será inaugurado este lunes 15 en Valladolid, España, por el presidente mexicano Vicente Fox. García de la Concha recordó la edición efectuada en Zacatecas, México, “que abrió una vía, al ocuparse del español en los medios de comunicación”, y explica que ahora se trata de reflexionar sobre el español “en la sociedad de la información, en un instante en el que gente de los más diversos lugares del mundo acceden por diversos medios a una información complejísima que sirve de base para una nueva sociedad del conocimiento”, y de ahí el interés por la repercusión del idioma en las nuevas tecnologías, “por la presencia del español en Internet”.

El escritor Lázaro Carreter, autor de El dardo en la palabra y exdirector de la Real Academia, dice a Proceso que este diccionario es absolutamente novedoso en su estructura interna, su ordenación, el tipo de referencias y lo que se ha omitido:

“Supera la edición de 1925 que se dijo era uno de los que tenía más palabras americanas; ahora sí ya tenemos un volumen grande en esta edición, para poder decir que contiene americanismos.”

Añade:

“Lo más nuevo es la introducción de xenismos, que significa la palabra que se mete en una lengua y todo el mundo la siente como extranjera, pero que se necesita, como butique, que es palabra no española, pero no tenemos otra para sustituirla.”

Los académicos han incluido 100 mil nuevos vocablos y 30 mil nuevas acepciones, pero han quitado 6 mil 8 artículos, 17 mil 337 acepciones y 2 mil 131 formas complejas  “muchos cadáveres, que ya no se usan ni en prensa, ni en radio ni entre hablantes.”