Candados estilo británico

Pascal Beltrán del Río

LONDRES.- Mientras las Torres Gemelas de Nueva York se desplomaban y millones de británicos veían por el macabro espectáculo de la muerte de más de 5 mil personas, Jo Moore –funcionario de comunicación del Departamento de Transporte y Gobiernos Locales- se sentó ante su computadora y tecleó un mensaje que enseguida envió por correo electrónico a un subalterno.

“Éste es un buen día para sacar cualquier cosa que queramos que se olvide”, decía el texto.

Revelado el hecho por el diario The Independent, se desató un escándalo que al cierre de esta edición no amainaba.

La siempre escéptica y rijosa prensa británica no tardó en interpretar el incidente como una muestra  de que el gobierno en su conjunto era capaz de engañar a la opinión pública de la peor manera: aprovechándose de una catástrofe.

El secretario del Interior, David Blunkett, trató de desactivar la polémica calificando al corre electrónico de Moore como “extraoficialmente estúpido”, pero no fue suficiente para calmar los ánimos de la prensa.

La relación entre el gobierno de Tony Blair y os medios, que en el pasado no ha estado exenta de encontronazos, se tornó más difícil en días recientes, particularmente a raíz del prominente papel que ha asumido en primer ministro en torno de la respuesta de Occidente a los atentados terroristas del 11 de septiembre.

El gobierno impuso candidatos a la difusión de información sobre los viajes internacionales de Blair, quien ha acumulado suficientes kilómetros de vuelo en el último mes como para dar vuelta al mundo. Los medios habían recibido la instrucción de no hablar sobre los destinos del primer ministro antes de que su avión aterrizara en el lugar correspondiente, por temor a un atentado. El gobierno informó de sus disposiciones mediante un memorándum, luego de que se filtraron detalles sobre un viaje reciente de Blair a Paquistán.

El martes 9, Blair voló a Omán –para encontrarse con soldados británicos que participan en maniobras conjuntas con militares de aquel país árabe- como parte de una nueva gira internacional destinada a ganar apoyo para las elecciones de la llamada “coalición contra el terrorismo”.

Poco antes de su llegada, la enviada de la BBC en Omán, Kate Adie, habló del viaje del primer ministro durante un programa de noticias en vivo. La oficina de Blair montó en cólera y envío una queja formal al director general de la cadena y amenazó de excluirla de la cobertura de futuras giras del primer ministro, Incluso convocó a una conferencia de prensa para criticar lo hecho por Adie.

La BBC tuvo que disculparse por el incidente. Sin embargo, en su edición de este jueves 11, el diario londinense The Times comentó que “fuentes de la BBC han insistido en que el conflicto fue creado por Alastair Campbell, el vocero oficial del primer ministro, para distraer la atención del vergonzoso asunto que involucra a Jo Moore.