Rodolfo Montes
El proyecto de Ley de Seguridad Nacional que Vicente Fox enviará en los próximos días al Congreso de la Unión incluye, como punto nodal, el combate “eficaz y frontal” contra el terrorismo.
Si bien el 3 de octubre, en Tijuana, Baja California, el presidente anunció que ante la nueva dimensión del terrorismo, su gobierno “está obligado” a efectuar una revisión de la legislación vigente en la materia”, en su primer informe de gobierno ya estaba establecida la necesidad de contar con una nueva Ley de Seguridad Nacional, a la que ahora, a raíz de loa atentados terroristas en Estados Unidos, se le adicionará el tema de terrorismo.
El crimen organizado que afecta la convivencia armónica entre la población; la marginación de las poblaciones más vulnerables; la delincuencia en todas sus manifestaciones; los grupos criminales que realizan secuestros; las actividades del narcotráfico que ponen en riesgo incluso a las instituciones privadas y estatales; el deterioro del medio ambiente; la injusticia social… y el terrorismo son elementos graves que pude poner en peligro la seguridad nacional sino se le combate frontal y eficazmente.
A principios del siglo XXI, México enfrenta una acumulación de amenazas a su seguridad nacional y prevenir así posibles situaciones de emergencia.
El proyecto de iniciativa de ley es, pues “para brindar soluciones acertadas a los problemas que actualmente enfrenta nuestro país en cuanto al funcionamiento de los órganos de inteligencia, las actividades de intervención, investigación y análisis”.
La coordinación para la elaboración de tal iniciativa fue encabezada por el consejero presidencial de Seguridad Nacional, Adolfo Aguilar Zinser, y contó con la participación de las secretarías de Gobernación, de la Defensa Nacional y de Marina.
“Este proyecto de iniciativa está inspirado en la nueva doctrina de seguridad nacional y responde a las necesidades que el México del siglo XXI requiere para desenvolverse en el nuevo ambiente democrático con el pleno respeto a los derechos humanos… y se sostiene en las necesidades de la población y se apoya en otros poderes del Estado y órdenes de gobierno para diseñar las políticas y estrategias.”
En el proyecto se prevé también “la transformación del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) para convertirlo en el organismo rector de un sistema de investigación y análisis de inteligencia estratégica y táctica altamente eficaz, que ayude a preservar la estabilidad y permanencia de las instituciones del Estado de derecho y de la vida democrática del país.
Coadyuvar a la creación de un marco legal de seguridad nacional que corresponda a las condiciones de gobernabilidad democrática, centrado en regular las actividades de inteligencia; la forma como el Estado captura, produce y divulga la información que posee; y fomentando una nueva cultura de seguridad nacional”.
Por lo que toca a la participación de la Secretaría de la Defensa Nacional, se mantendrá “en condiciones de respuesta inmediata a las amenazas externas y riesgos al orden interno que pudieran afectar la seguridad nacional y coadyuvará al fortalecimiento del Estado de derecho, la seguridad para las instalaciones estratégicas, del territorio y el espacio aéreo, entre otras labores”.
La Secretaría de Marina deberá “emplear el poder naval de la Federación, a fin de crear una condición que garantice la defensa de la soberanía, independencia e integridad del territorio nacional”.








