Salinas recibió informes sobre Chiapas, desde julio del 93

Antonio Jáquez

Según Sergio Aguayo, la Presidencia de la República fue informada oportunamente por el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) de la existencia de la guerrilla en Chiapas y, en su momento, fue alertada sobre los preparativos de acciones guerrilleras importantes.

En el Cisen, apunta Aguayo en su libro La charola, “se asegura que la información fue entregada, y que lo que falló fue la valoración y el análisis de la misma. En su versión, desde julio de 1933 proporcionaron a la Presidencia la información sobre las células armadas y su preparación paramilitar. El 29 de noviembre de ese año enviaron un informe revelando que en Chiapas se preparaban acciones guerrilleras de envergadura, dando incluso el número de milicianos”.

La versión del Cisen no está avalada por documentos –“pero es confiable”, aclara Aguayo en entrevista-, además de que confirma los testimonios que han dedo otros personajes sobre los informes oportunos que tuvo a su alcance el presidente Carlos Salinas de Gortari acerca de la guerrilla en Chiapas.

En febrero de 1994, el subcomandante Marcos le dijo a Vicente Leñero que Salinas supo de la guerrilla desde mayo de 1993, cuando el Ejército descubrió accidentalmente el campamento en el que se preparaba el ataque inicial. Pero quizá Salinas frenó al Ejército, lucubró Marcos, para no dañar las negociaciones del TLC. (Proceso 903)

El general Miguel Ángel Godínez, comandante de la zona militar en Chiapas en el gobierno de Salinas, le contó a Julio Scherer: “Paso a paso seguimos los movimientos del grupo rebelde y de todo dimos cuenta al presidente y al secretario de la Defensa. Día con día” (Proceso 1080).

Salinas, por su parte, en su libro México, un paso difícil a la modernidad, refuta esas versiones, reitera que no fue informado suficientemente sobre lo que pasaba en Chiapas y se cobija con testimonios publicados en Proceso.

“En 1993 el EZLN no actuaba en forma abierta como grupo armado –afirma Salinas- y haber emprendido una batida militar contra ellos hubiera equivalido a una acción represiva contra las comunidades en las que se localizaban los rebeldes. En cambio, en enero de 1994 los miembros del EZLN sí actuaron abiertamente…”

Aguayo: “Supongo que algún día tendremos a mano los documentos que nos permitan conocer la actuación concreta de los diferentes actores. A través de acciones como ésta, tal vez pueda aclararse el papel jugado por José Córdova Montoya, el poderoso asesor de Carlos Salinas que era el enlace permanente entre el presidente y el Cisen. De hecho, Salinas controló al Cisen a través de Córdoba, con lo que transfirió en la práctica los servicios de inteligencia a la Presidencia de la República”.