Expertos del INAH acusan a la PGJ de Chiapas de violar ley de zonas arqueológicas

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. (apro).- Expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) acusaron hoy a la Procuraduría General de Justicia de Chiapas (PGJ) de violar la ley federal sobre monumentos históricos y zonas arqueológicas, durante el descubrimiento de 176 osamentas, presuntamente de origen prehispánico, en una cueva de Frontera Comalapa.

La tarde del viernes, al dar a conocer el hallazgo, la PGJ de Chiapas estimó que podría tratarse de un cementerio clandestino, debido a que las osamentas fueron encontradas en una ruta utilizada por indocumentados centroamericanos. Sin embargo, 24 horas después rectificó. Señaló que se trata de un osario prehispánico de casi mil años de antigüedad.

Este lunes, tres días después del descubrimiento, personal del INAH realizó la primera inspección ocular de los restos óseos, apilados dentro de costales.

Expertos del Instituto, advirtieron que de confirmarse que se trata de un cementerio prehispánico, la PGJ tendrá problemas, porque de acuerdo con la ley vigente en la materia, debió primero notificar al INAH para proceder al levantamiento sin destruir material histórico, lo cual no ocurrió.

“Indebidamente sacaron los restos óseos; es evidente que debió haber habido ofrendas, consistentes en vasijas o cualquier otro vestigio. Lo último que se les ocurrió fue llamar al INAH, ya que habían alterado los contextos: no hay fotos, no hay planos; se destruyó el contexto. Lo siguiente sería fincar responsabilidades por la actuación de las personas o persona que hizo esto (retirar los restos)”, dijo un experto de la dependencia que pidió el anonimato.

Por su parte, Emiliano Gallaga, director del INAH Centro Chiapas, señaló que el Instituto no ha realizado ningún análisis de las osamentas debido a que apenas este lunes tuvo el primer contacto visual con éstas, pues la PGJ sólo les había proporcionado fotografías de los restos.

Aunque existen evidencias de que se trata de un cementerio prehispánico por el hallazgo de vasijas antiguas (ollas y cajetes); y por la deformación que presentan los cráneos, características de las culturas aborígenes de la región, el titular del INAH aclaró que hasta que no concluyan los análisis correspondientes no se tendrá la certeza.

No descartó que se trate de un cementerio prehispánico, pues ya en el municipio de La Trinitaria se encontró otra cueva (Las Banquetas) con al menos 200 osamentas humanas.
Dejó en claro que la identificación de los restos es un proceso sumamente largo, “que puede llevar meses o años”.

Según el artículo 29 de la ley federal sobre monumentos y zonas arqueológicas, “los monumentos arqueológicos muebles no podrán ser transportados, exhibidos o reproducidos sin permiso del Instituto competente. El que (sic) encuentre bienes arqueológicos deberá dar aviso a la autoridad civil más cercana. La autoridad correspondiente expedirá la constancia oficial del aviso o entrega, en su caso; y deberá informar al Instituto Nacional de Antropología e Historia, dentro de las 24 horas siguientes para que éste determine lo que corresponda”.

El artículo 30 refiere que “toda clase de trabajos materiales para descubrir o explorar monumentos arqueológicos únicamente serán realizados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia o por instituciones científicas o de reconocida solvencia moral, previa autorización”.

En tanto, el artículo 47 de la referida ley advierte que quien “realice trabajos materiales de exploración arqueológica, por excavación, remoción o por cualquier otro medio, en monumentos arqueológicos inmuebles, o en zonas de monumentos arqueológicos, sin la autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia” se hará acreedor a prisión de uno a diez años y una multa económica de de entre cien y diez mil pesos”. (Con información de Isaín Mandujano)