El aspirante a la alcaldía de Tlaquepaque por el PRI, Alfredo Barba Mariscal, admite que fue alcohólico y que tuvo una amistad con Ignacio Loya Alatorre, empresario al que las autoridades federales le atribuyeron nexos con el Cártel de Sinaloa.
Abogado de carrera, Barba Mariscal, hijo del líder sindical Alfredo El Güero Barba Hernández –dirigente de la CROC que mantiene un control férreo de su partido en el municipio desde hace más de tres décadas–, relata que hace seis años buscó la misma candidatura pero “las condiciones no eran las adecuadas” y su padre no lo respaldó porque, justifica, él sólo busca “el crecimiento del partido”.
En entrevista, el aspirante de 44 años cuenta: “Antes mi personalidad era muy diferente a lo que tú puedes percibir de mi persona, y la gente me aceptaba porque era el hijo de El Güero Barba”.
Hasta hace cuatro años, relata, “era prepotente, andaba en el desmadre, no tenía una madurez política. En ese tiempo decía: ‘Si soy el hijo de El Güero Barba ¿por qué no puedo ser presidente o diputado?’. No entendía que no era así, pero con los golpes y los retos que te da la vida, entiendes, y lo que uno tiene que hacer en la vida debe hacerlo por uno mismo”.
Ahora considera que se ganó a pulso la postulación a la alcaldía de Tlaquepaque, y no ve nada de malo en “colgarse” del nombre de su papá, puesto que eso “es positivo”.
Cuando se le cuestiona que a su padre se le identifica como un cacique –lleva 40 años como líder sindical–, Barba Mariscal lo defiende: “Me han dicho que si mi papá y yo somos caciques, y yo les he contestado: si ser cacique es atender, servir y ayudar a la gente y trabajar por ellos, meterle de nuestra bolsa para solucionar sus problemas, entonces sí somos caciques, eso es lo que hacemos y es lo que nos gusta hacer. Si realmente Alfredo Barba fuera un cacique malo o una persona que afectara al municipio, ten la seguridad de que la gente ya lo hubiera corrido”.
Y aunque acepta que su padre tiene control político, considera que sin su liderazgo “no existirían la disciplina, el trabajo, el control, la lealtad que existe dentro del partido”.
–Será difícil desaparecer la percepción de que su papá controlará el municipio a través de usted…
–Para mí va a ser un apoyo fundamental el que me asesore, que me guíe, porque uno cuando empieza en esto cree que sabe todo.
Barba Mariscal fue secretario general del ayuntamiento en la presente administración municipal, encabezada por Miguel Castro Reynoso, y renunció a ese cargo el pasado 31 de enero.
Dice que los dos años al frente de la secretaría no fueron suficientes para saber cómo se maneja el municipio, con excepción de su área, pero que en caso de ganar la elección se va a rodear de asesores para “no regarla”, y uno de ellos sería su padre.
Y canté…
Sobre su relación con Ignacio Loya Alatorre, identificado por la PGR como operador financiero de Ignacio Coronel –capo del Cártel de Sinaloa afincado en Guadalajara que murió el 29 de julio de 2010 a manos de militares–, Barba Mariscal acepta que fue su amigo.
La averiguación previa 029/2007/H.I./A de la PGR establece que Loya, asesinado el 21 de febrero de 2005 afuera del estadio Jalisco, desde esa época también era amigo de Jorge Aristóteles Sandoval, el precandidato priista a la gubernatura de Jalisco (Proceso 1832).
Según la indagación y los datos confirmados por este semanario, Sandoval conoció a Loya por medio de Barba Mariscal. Sin embargo, éste lo niega: “Yo no lo presenté con Jorge Aristóteles, pero son temas que debo enfrentar y dar la cara porque no hay nada oscuro. Lo estimé (a Loya) y duele que alguien pierda la vida de esa forma”.
–¿Quién te presentó a Loya? –Se le pregunta.
–A Loya yo lo conocí en una comida donde había mucha gente. Fue en un restaurante de mariscos que está por Américas, Mr. Cora. Me invitaron a la comida, yo llegué y había varios actores políticos; me tocó sentarme enfrente de él y había un mariachi. Y como a mí me gusta cantar, le dijeron que El Güero canta muy bien y empezó a decirme “canta”; y canté. Así empezó mi amistad con Nacho.
Recuerda que Loya dijo dedicarse a las mudanzas y que traía un problema legal, por lo que le pidió asesoría. “Nos dimos nuestros teléfonos y así nos conocimos”.
Añade que “se especuló mucho que el día que perdió la vida: que había una libreta, que venía mi nombre y de otros actores. A mí hasta el momento ni me han citado ni mucho menos. ¿Por qué? Porque nunca se le ha comprobado que se dedicara a algo no permitido”.
Más aún, le ve a esa versión un sesgo político:
“Los contrarios se pueden agarrar de ahí y de querer hacer grande esa amistad. Mi defensa es que nunca lo voy a negar y ninguna autoridad ha dicho que se haya dedicado a algo ilícito; y no es porque esté al pendiente de los expedientes, pero ya se hubiera sabido en la prensa. Son puras especulaciones para afectar al candidato a gobernador (Aristóteles Sandoval) y más atrás lo hicieron para afectarlo a la presidencia a Guadalajara.”
Afirma que en su trato con Loya “jamás vi algo irregular en su persona, ni andaba con gente armada. Las veces que yo tuve oportunidad de convivir con él era una gente muy amable, amena, que te hacía reír. Jamás vi que trajera vehículos detrás de él o que anduviera armado”.
Por eso descarta que a su campaña electoral entren recursos ilícitos, ya que “va a ser de contacto, tocando puertas y presentando mi propuesta hasta donde me alcance el tiempo, apoyado en los diputados y regidores para abarcar todo el municipio”.
Agrega que en su campaña gastará lo que se recaude en “una comida de financiamiento y recursos propios”, que todo es y será transparente. Su dinero, enfatiza, lo ha ganado en el desempeño de su profesión, en la actividad de sus empresas y por la asesoría que ha dado a la CROC estatal.
Como promesas de campaña ofrece “más recursos con buena administración” y en el ayuntamiento un recorte de trabajadores y reducción de sueldos en 50%.
Muchos funcionarios de Tlaquepaque, señala, “nomás están sentados sin hacer absolutamente nada. Cada administración genera compromisos y les dan un contrato de honorarios. Entonces vamos a hablar con esas personas para que se vayan a trabajar a las empresas que llegarán con los incentivos que vamos a ofrecer”.








