Partidero

Bajo el emblema del PRI y una resaltada fotografía, tan bien retocada como maquillada ella, y de sobresalientes uñas estilo buchón, la diputada plurinominal Elisa Ayón Hernández hizo publicar el domingo 12 en los diarios locales una publicidad a plana entera para promover su precandidatura a la alcaldía de Guadalajara. En ella se define como una mujer de respeto y convicciones; de diálogo y decisión, incluso promete: “Desde Guadalajara habremos de impulsar el triunfo de Jorge Aristóteles Sandoval Díaz como gobernador y de Enrique Peña Nieto como presidente de la República”. No obstante, esta mujer tiene sus peros. El 31 de octubre de 2010 la reportera Gloria Reza dio cuenta de quién se trata. Bajo el titulo “Una maestra muy chambeadora”, el reportaje apunta que Elisa Ayón tiene el don de la ubicuidad, toda vez que al tiempo que trabaja en el Congreso local aparece en la nómina de la Secretaría de Educación Jalisco con dos plazas de maestra de primaria en Guadalajara –en las escuelas urbanas 130 y 209– y una más en la Escuela Urbana 830 de Puerto Vallarta (Proceso Jalisco 312). Ahora resulta que la profesora quiere gobernar la capital de Jalisco, ¿cómo le hará la multifacética precandidata para estar en todo? Sabido es que la Sección 47 del SNTE le dará cobijo, como ya ocurre, y la SEJ dirá, así suele hacerlo, que nada sabe, para que ella siga cobrando sus abultadas dietas. Con todo, además del hecho de que no ha destacado como legisladora, ¿sus correligionarios priistas tendrán los arrestos para de nombrarla su abanderada? Si ya pasó para la diputación local aun con el disimulo de los panistas que sabían que esta dama cobraba, o cobra aún, en varias instancias oficiales, puede volver a suceder. Si se llegara a filtrar como candidata, dudo que sus votos ayuden a Sandoval Díaz y a Peña Nieto.

 

Por lo visto, en el Instituto de Transparencia e Información Pública (Itei), sus consejeros seguían de vacaciones, al menos el presidente Jorge Gutiérrez Reynaga y sus compañeros José Guillermo García Murillo y Guillermo Muñoz Franco, quienes hasta la semana pasada aún no aparecían por sus oficinas, a decir de los empleados del propio instituto. Desde diciembre pasado hay recursos de revisión interpuestos por algunas personas que aún no han sido resueltos. Por lo visto no desquitan los 66 mil pesos que ganan cada mes.

 

Cuando el huracán Jova atacó con furia la costa jalisciense y provocó grandes destrozos entre el 11 y 12 de octubre pasado, la celebración de los XVI Juegos Panamericanos en Guadalajara estaba a punto de arrancar. Las autoridades federales, deportivas, municipales y el propio gobernador Emilio González Márquez apenas tuvieron tiempo de medio echarle un vistazo a la zona, por lo que es hora que gran parte de los daños no han sido reparados. Tras el desastre, Emilio efectuó un rapidísimo viaje a Cihuatlán sin adentrarse realmente en lo ocurrido más de una decena de los municipios azotados por el meteoro, que causó desbordamientos de ríos y arroyos que anegaron casas y siembras y destruyeron caminos de interconexión. Han pasado cuatro meses y los daños aún no son reparados. El lunes 13 El Informador difundió que hay una partida de poco más de 617 millones de pesos para hacerlo. La pregunta es si esos recursos llegarán adonde deben o si existe el riesgo de que se desvíen al pago de deudas, pues es sabido que todavía se deben 500 millones de pesos por la justa deportiva; lo peor sería que parte de esos fondos se desvíen a las campañas políticas.

 

De Puerto Vallarta nos reporta Miguel Ángel Infante Villegas que los adoquines (bloques de concreto) de la avenida principal, que es la Medina Ascensio, están sumamente dañados y la circulación vehicular es muy difícil por tantos baches. No hay muestras de pronta reparación. El adoquinado se hizo a principios de los noventa a través del Fideicomiso Puerto Vallarta que dirigía Eduardo Padilla Quiroz. Su fabricación estuvo a cargo del entonces responsable de Desarrollo Urbano, Enrique Dau. Su costo: 40 mil millones de viejos pesos. l

 

fcobian@proceso.com.mx