Señor director:
Con estas breves palabras quiero expresar a usted las gracias y mi reconocimiento a su trabajo periodístico.
Las gracias también van dirigidas al señor Felipe Cobián Rosales, quien fue el único periodista en Jalisco que escribió lo que realmente ocurrió en el choque automovilístico en donde resulté seriamente lesionada (Partidero de Proceso Jalisco 369). Lo escrito por el señor Cobián, a quien desafortunadamente no tengo el gusto de conocer, se apegó a los hechos y dio a conocer la forma por demás negra en que actuaron el Ministerio Público y otros representantes de la ley.
El accidente a que hago referencia ocurrió el pasado 17 de noviembre en la avenida López Mateos de Guadalajara. Yo viajaba en el asiento trasero de un auto con otros compañeros de trabajo y fuimos chocados cuando estábamos en espera de reanudar la marcha porque el semáforo nos indicó alto.
Además de las lesiones que sí pusieron en peligro mi vida, hay otras lesiones, sobre todo en la confianza que se debe depositar en las autoridades, que no van a mejorar con el tiempo.
El periodista Felipe Cobián escribió todos los abusos y la poca atención del Ministerio Público, recibiendo a cambio críticas a su persona y a su labor periodística, cuando lo único que escribió fue la verdad.
Deseo en este año lo mejor para ustedes y que continúen con el profesionalismo y ética en su revista, como lo vienen haciendo.
Gracias, señor director; gracias, señor Cobián, por dar a conocer cómo operan nuestras autoridades y cómo se olvidan de las víctimas cuando al parecer hay otros intereses que se encuentran lejos de la justicia.
Reciban ustedes mi reconocimiento.
Atentamente
Rocío Dafne Herrera Álvarez
Guadalajara, Jalisco








