El Reloj de Polanco, y el apoyo económico para Chapultepec, en el programa “Adopta un espacio social”

El famoso reloj de Polanco fue adoptado por la comunidad judía, en tanto que la empresa Bayer de México contribuyó con 200 rollos fotográficos para integrar el catálogo de monumentos del Bosque de Chapultepec, que servirá de apoyo en la petición ante la UNESCO para que sea declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Estos son los dos primeros casos dentro del ámbito de la cultura que registra el Gobierno del Distrito Federal dentro de su programa “Adopta un Espacio Social”, en el que por primera vez se hace partícipe a la sociedad en la preservación de instalaciones públicas.
“No pedimos dinero. Los invitamos a participar de manera solidaria y responsable con esta ciudad que tanto les ha dado y a la que tanto nos debemos”, dice la licenciada Cecilia Corona, secretaria técnica del Consejo para el Desarrollo Social en el Distrito Federal, quien se queja del abandono de la infraestructura social por parte de las administraciones anteriores, y que ahora por el recorte presupuestal se ha agudizado.
El panorama es desalentador: existe un gran deterioro de las instalaciones sociales debido a su antigüedad y deficiente mantenimiento y abandono en que han estado por años. A esto se suma que en la actualidad no se cuente con los recursos necesarios debido a que el presupuesto asignado no responde a las necesidades para su funcionamiento, dice.
La invitación se extiende a los campos de salud (hospitales, clínicas, centros de salud, consultorios), deportes (instalaciones, centros o módulos deportivos), asistencia social (centros de desarrollo infantil o familiar, cocinas populares, albergues) y espacios urbanos, como bosques, parques, jardines y camellones (Proceso 1164).
Se han adoptado escuelas, librerías e incluso niños de escasos recursos mediante un sistema de becas para continuar sus estudios.
Tan sólo en materia de cultura y recreación, están a disposición 205 bibliotecas; 68 casas, centros y foros culturales; 17 auditorios, 151 plazas, jardines y explanadas; 15 recintos culturales, tres zoológicos, y tres bosques.
Además del material fotográfico para la solicitud del Bosque de Chapultepec a la UNESCO, entregó productos químicos con el fin de erradicar plagas en los ahuehuetes, fertilizantes y asesoría técnica para la descontaminación del lago. También el bosque se beneficiará con la aportación de Hulera Tornel, que equipó los mototrenes con llantas.
Por su parte, Wall-Mart aporta videos (como Centinelas del silencio, de Orson Welles) y libros para centros del Desarrollo Integral de la Familia (DIF).
Pero no todo ha salido bien. Como ejemplo, Cecilio Corona pone el caso de Bimbo, quien primero pidió un listado de 100 escuelas, que se entregó junto con las necesidades de ellas. Bimbo rechazó y decidió adoptar una escuela para dotarla de sus productos. Luego cambió otra vez y optó por otorgar a cada escuela 20 mil pesos, “mismos que todavía no hemos visto”, dice Corona, quien atribuye los hechos “a la relación que tiene Bimbo con el gobierno federal”.
Otro ejemplo: en el área deportiva nadie ha respondido. Quizá porque apenas, informa Corona, se empieza a promover.
El total de las aportaciones en todos los campos equivale a casi 8 millones de pesos.
El Consejo, creado por decreto del 8 de junio de 1998, especifica que los espacios se adopten por un periodo, con equipo y/o mantenimiento, como también se desprende de un folleto preparado por el Consejo para el Desarrollo Social en el DF, y que ostenta el lema “Contigo vive la Ciudad”.
Por lo pronto, unas 25 empresas y grupos sociales decidieron participar en el programa a cambio de estímulos fiscales, del reconocimiento oficial “y de la satisfacción personal”. La lista, que va en aumento, incluye la Chrysler, Pedro Domecq, Dupont, Nutrisa, Searle, Beneficencia Española, Opticas Devlyn, Herdez, Inmobiliaria Quetzal, Volkswagen y la Cooperativa Pascual.
El consejo, presidido por el propio Cuauhtémoc Cárdenas, cuenta entre sus miembros al licenciado Juan Sánchez Navarro, del Grupo Modelo; al ingeniero Simón Nissan Rovero, del Comité Central de la Comunidad Judía de México; a los investigadores universitarios Pablo Lapatí Sarre y Enrique Semo; al doctor Raúl Rangel Hinojosa, del Grupo Vitro; al rector de la Universidad Autónoma Metropolitana doctor José Luis Gázquez Mateos, al director del Politécnico, ingeniero Diódoro Guerra Rodríguez, a la periodista María Victoria Llamas, y al doctor Carlos Ludlow Saldívar, presidente de la Unión Social Empresarios de México, entre otros.