Cualquiera de los aspirantes con posibilidades de ganar la presidencia nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD) garantiza la lealtad indiscutible a Cuauhtémoc Cárdenas, quien, pese a las críticas intrapartidistas, particularmente las de Porfirio Muñoz Ledo, sigue siendo el líder más prominente y, por tanto, el más viable candidato a la Presidencia de la República.
Jesús Ortega, quien se perfila como el sucesor de Andrés Manuel López Obrador en la presidencia del CEN del PRD en la contienda interna de este domingo 14, lo confirma:
“Todos los precandidatos hemos manifestado que el ingeniero Cárdenas sería el mejor candidato del PRD, pero también todos –y yo en primer lugar– hemos dicho que nos vamos a comportar de manera institucional en la presidencia del partido.”
–¿Nadie, entonces, tiene garantizada la candidatura?
–Nadie. En el PRD no hay tapados ni designados. Vamos a hacer un proceso democrático. Ya lo demostramos en la elección del candidato a jefe de Gobierno del Distrito Federal y en la contienda interna por la presidencia del partido.
Amalia García, también hizo pública su adhesión a Cárdenas, pese a que mantuvo durante años una estrecha relación con Muñoz Ledo, algunos de cuyos seguidores –como Ricardo Valero y Raúl Padilla– fueron acogidos por la planilla de Ortega.
García, en cambio, inscribió en su planilla a Adolfo Gilly, uno de los principales asesores de Cárdenas, a pesar de que políticamente siempre ha estado distanciada de la senadora. Para algunos perredistas esta inclusión representa que el jefe de Gobierno pretende influir en esta planilla.
Los senadores Rosa Albina Garabito y Mario Saucedo, que no lograron superar las desavenencias que dividieron a la corriente denominada Trisecta que los hermanaba, han expresado de manera insistente también su respaldo a Cárdenas.
Saucedo fue secretario general con Muñoz Ledo como líder nacional y actualmente es el presidente saliente del Consejo Nacional, máximo órgano de dirección del PRD, cuya nueva integración resultará de las nueve planillas que contienden este domingo.
A excepción de Raúl Alvarez Garín –quien con el actor Carlos Bracho cuestionan la ilegibilidad estatutaria de García y Ortega–, el resto de los candidatos ha manifestado también su respaldo a Cárdenas como aspirante presidencial por tercera vez consecutiva.
Con escasísimas posibilidades de ganar, se encuentran inscritos como candidatos el tlaxcalteca Iríneo Pablo Reyes Salamanca, así como los capitalinos Felipe Flores y José Javier Reyes Angeles.
Ortega –quien tiene como candidata a secretaria general a la diputada Laura Itzel Castillo, hija de Heberto– asegura que será el ganador de la contienda interna de este domingo, con lo que se convertiría en el primer presidente de origen no priísta, ya que su origen político es el Partido Socialista de los Trabajadores, que fundó Rafael Aguilar Talamantes.
Ortega juzga que Cárdenas cuenta con las características de liderazgo no sólo para “sacar al PRI de Los Pinos”, sino para impulsar la transición y garantizar la gobernabilidad democrática.
“Toda acción revolucionaria, en el mejor sentido de la expresión, o sea propiciar el cambio, necesita el elemento del liderazgo en cualquier parte del mundo. Y Cuauhtémoc cumple con esa condición. Es un hombre con una gran liderazgo dentro del partido. Y sigue estando con mucha ventaja en las preferencias electorales. Hoy, aun con el obligado desgaste que significa el ejercicio de gobierno, sigue estando en las preferencias electorales.”
–Hay quienes, como Muñoz Ledo, lo catalogan como caudillo.
–No. Utilizan esta palabra peyorativa para tratar de descalificar su liderazgo. No debería resultarnos extraño. Este es el menor esfuerzo de descalificación, hay otros cada vez más intensos: desde diversas oficinas gubernamentales y desde algunos medios de comunicación tratan de minar la fuerza de Cárdenas. Conforme se acerquen las elecciones va a aumentar la beligerancia contra Cárdenas, porque significa cambio.
Partidario de la alianza con el PAN y con otros partidos y fuerzas políticas y sociales, Ortega –quien fue de los principales colaboradores de Cárdenas en la campaña de 1994– plantea cinco puntos que impulsará como presidente del PRD: la paz en Chiapas, a partir del diálogo y el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés; Estado de derecho; terminación del régimen de partido de Estado; desarrollo económico nacional con equidad, y país soberano e independiente.
“En esos cinco puntos de la agenda nacional podemos ponernos de acuerdo con el PAN. Ojalá el PAN retome la senda de la oposición democrática. El nuevo presidente del partido puede hacerlo y por tanto crear las condiciones para una gran alianza democrática, que se plantee como objetivo la terminación del régimen de partido de Estado.”
–¿Y si no se juntan no es viable ganarle al PRI?
–Sí es viable. Siempre una estrategia ganadora debe buscar una mayor acumulación de fuerzas. Eso lo deben tener presente ellos. Si el PAN no acepta, la política nuestra debe ser la misma: la de acumulación del mayor número de fuerzas, de la mayor unidad posible.
“No sólo se trata quitar a los priístas, sino de instaurar un nuevo gobierno a partir de esos cinco puntos. Garantizar la gobernabilidad democrática.”








