En menos de tres años se dio al traste con el trabajo y esfuerzo que hizo del taekwondo una disciplina que en Beijing 2008 le hizo ganar a México dos medallas de oro. Así lo afirman los entrenadores Roberto Padilla y Francisco Meléndez, quienes acusan al presidente de la Federación Mexicana de Taekwondo, Juan Manuel López Delgado, de vengativo y manipulador. Ahora, afirman, esta disciplina enfrenta graves problemas. “No trajeron ni un bronce del Mundial. En el preolímpico nadie clasificó y nos fue mal en los Panamericanos… Cuando el líder es malo contagia a todos y destruye todo”, sentencia Meléndez.
Los entrenadores Roberto Padilla y Francisco Meléndez acusan al presidente de la Asociación Metropolitana de Taekwondo, A.C. (AMTKD), Francisco Javier López Ibarra, de manejos turbios y de operar para mantener congeladas a sus escuelas.
Los inconformes sostienen que a pesar de que han cumplido con el pago de las constancias y del Sistema de Registro del Deporte Federado (Sired), López Ibarra no les entregó los comprobantes. No sólo eso; también les dijo que sus instituciones están desactivadas por instrucciones de la Federación Mexicana de Taekwondo (FMTKD).
Los señalamientos de Padilla y Meléndez se suman a los que durante el año pasado vertieron presidentes de escuelas de varias entidades del país, quienes se dijeron víctimas de las venganzas del presidente de la FMTKD, Juan Manuel López Delgado. La razón: formaron parte del grupo de Roberto Beltrán Ramonetti, quien encabezó ese organismo hasta marzo de 2009.
Los entrenadores exigen que la AMTKD aclare dónde está el dinero que han pagado y si la federación está al tanto de las irregularidades. Sospechan que López Ibarra actúa con la anuencia de López Delgado, quien pretende perjudicarlos por formar parte de la administración pasada.
Los problemas de Padilla, presidente de la escuela Fundación Nacional de Taekwondo, comenzaron en mayo de 2009, casi dos meses después de que López Delgado fue electo presidente de la FMTKD. Éste le pidió su renuncia como entrenador nacional del equipo juvenil de taekwondo. Le dijo que aunque no tenía ninguna queja de su trabajo, ese puesto lo tenía destinado para otra persona.
Padilla aceptó, pero le comentó al federativo que antes de irse debían pagarle cinco meses de sueldo que le adeudaban. Como no recibió su dinero, interpuso una demanda por despido injustificado. El juicio se prolongó varios meses hasta que, a mediados de 2011 y luego de cuatro audiencias, las partes llegaron a un acuerdo.
Sin embargo, en enero de 2010, mientras el juicio laboral seguía su curso, la AMTKD le informó a Padilla que el registro de su escuela estaba desactivado. Cuando esto ocurre, aclaró el entrenador, no se cuenta con acceso a la página web del organismo y por ello es imposible conocer los calendarios y realizar cualquier movimiento. Por ello, afirma, tuvo que ingeniárselas para que sus alumnos participaran en la Olimpiada Nacional.
En noviembre de ese año sus pupilos estuvieron a punto de no acudir al Campeonato Nacional Junior. Para zanjar el problema de la falta de registro, Padilla logró incluirlos en Talentos Marciales –la escuela del profesor Reynaldo Salazar, padre de los medallistas olímpicos Óscar e Iridia– y de esta manera participaron en el evento.
A comienzos de 2011, Padilla llevó su caso ante la Comisión de Apelación y Arbitraje del Deporte (CAAD). Ahí expuso que aun cuando estaba al corriente en el pago de sus constancias y registros Sired, la federación no le entregó ningún comprobante.
Finalmente, en la CAAD Padilla y la FMTKD firmaron un acuerdo en el que este organismo se comprometió a entregarle los documentos con la condición de que afiliara a cuatro escuelas más. Sólo de esta manera podría mantener activo su registro. El entrenador aceptó a sabiendas de que sería muy difícil cumplir con esa condición y más aún en el plazo de seis meses que le fue señalado.
El entrenador se pregunta por qué si no cuenta con el registro, la AMTKD sigue recibiendo los pagos que en promedio ascienden a casi 5 mil pesos anuales. Afirma que López Ibarra debe devolverles el dinero o explicarles en qué se utilizó.
Caprichos
El Sired es un sistema de registro al que deben inscribirse todos los participantes en el deporte federado y que estén afiliados a una federación, asociación estatal, liga, club, equipo u organismos asociados con la Codeme; es decir, desde atletas y entrenadores hasta jueces y directivos. Los deportistas deben estar registrados en el sistema porque sólo de esa manera pueden acceder al seguro de gastos médicos.
Francisco Meléndez, presidente de la Escuela Mexicana de Taekwondo que aglutina 13 clubes en el Distrito Federal, uno en el Estado de México y otro en Querétaro, ha comenzado a recibir reclamos por parte de padres de familia que ya desembolsaron 150 pesos para el pago del Sired y todavía no han recibido el documento.
“En 2010 pagué escuelas del Distrito Federal y del Estado de México y no me entregaron los Sireds ni las constancias. En 2011 pagué tres del Distrito Federal y cuando quise pagar otras ya no me recibieron el dinero porque López Ibarra me dijo que estoy desactivado. Me mandó a la federación para que preguntara el motivo, pero le dije que yo dependo de la asociación, y que él debía ayudarme a resolver el problema. Nadie me explica por qué estoy desactivado ni me devuelven mi dinero. Estoy en el limbo”, lamenta.
En diciembre pasado, Padilla le pidió por escrito a la AMTKD sus documentos o la devolución de su dinero. Hasta ahora no ha recibido respuesta. Dice que si la asociación no responde en el plazo que marca la ley se configurará la negativa ficta, lo cual le permitirá acudir a un juzgado civil para que resuelva su caso.
Por su parte, Meléndez plantea que acudirá a la CAAD para pedir ayuda. Afirma que está casi seguro de que todas las trabas que ha tenido son producto del capricho del presidente de la federación.
“Espero que la CAAD pueda determinar si la traba estuvo en la asociación o en la federación o si hay un contubernio. Yo creo que sí, y esto es una revancha por ser del grupo de Roberto Beltrán. Tengo más de 30 años en el taekwondo, y cuando fui presidente de la AMTKD yo invité a López Ibarra a participar como tesorero. Así fue que él entró a la parte administrativa del taekwondo. Yo le abrí el camino y ahora resulta que me desconoce”, se queja quien fuera vicepresidente ejecutivo de la FMTKD en tiempos de Beltrán Ramonetti.
Presidencia espuria
Roberto Padilla y Francisco Meléndez acusan a López Ibarra de haber llegado a la presidencia de la Asociación Metropolitana a través de un proceso ilegal, pues contó con el respaldo de dos ligas de taekwondo de las delegaciones Tlalpan y Benito Juárez que no estaban protocolizadas.
Explican que en abril de 2009, un mes después de la asamblea en la que fue electo López Delgado, López Ibarra fue ungido presidente de la AMTKD.
“Denunciamos las irregularidades de la elección en el Instituto del Deporte del Distrito Federal y ahí el subdirector de Normatividad para la Cultura Física y Deporte, Alberto Trejo, nos dio la razón y desconoció a López Ibarra. Sin embargo, la federación lo siguió apoyando de forma ilegal a sabiendas de que estuvo mal el proceso.
Defensa
En una entrevista concedida a esta reportera en 2011, el presidente de la FMTKD dio a conocer que buena parte de los recursos económicos con los que opera el organismo se generan de los pagos Sired, de los registros que pagan los afiliados, de los avales para torneos y de la venta de los uniformes y equipamiento Marca Dos, la empresa que López Delgado creó cuando comenzó su gestión.
De esos rubros logra captar alrededor de 5 millones de pesos, los cuales se destinan a los gastos administrativos y de operación de la federación, ya que los 700 mil pesos que la Conade otorga para dicho fin son insuficientes.
Manifestó que el manejo de los recursos es tan transparente que todo el dinero se deposita directamente en una cuenta bancaria institucional y que Conade, Codeme y un despacho externo lo han auditado y que sólo ha tenido observaciones por malos manejos que se dieron durante la gestión de Roberto Beltrán Ramonetti, quien hasta el momento de la entrevista ya tenía más de un año fuera de la federación y no había entregado las oficinas a su sucesor.
López Delgado negó que esté tomando represalias en contra de quienes no lo apoyaron en su candidatura y que a la postre impugnaron la asamblea en la que fue electo. Ello ocasionó, dijo, que la Codeme tardara alrededor de dos semanas en entregarle la constancia de presidente.
“Si por poner orden me dicen que soy duro e intransigente, entonces sí lo soy. Encontré la casa deshecha. El mejor año de la administración de Beltrán fue cuando se tuvieron en las arcas 600 mil pesos pero se debían dos millones. Esto era un muladar. No había computadoras, no hicieron la entrega-recepción, se llevaron todo. Ahorita ya tenemos equipos, dos vehículos nuevos. Yo no soy como Beltrán que toleró irregularidades de muchos porque eran sus compadres. Cuando entras y pones orden más de uno se molesta. Ahorita tenemos unos 5 millones de pesos a disposición y están bien utilizados los recursos”, arguyó López Delgado.
No obstante, para los profesores Padilla y Meléndez las malas decisiones que ha tomado el titular de la federación son las que han dado al traste con el trabajo que durante más de 30 años se ha hecho en la FMTKD, y que cosechó sus mejores frutos en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 cuando Guillermo Pérez y María Espinoza ganaron medallas de oro.
En el Campeonato Mundial 2011, México tuvo la peor participación de su historia. No se ganó una sola medalla; de los 15 participantes 13 no estuvieron entre los ocho mejores del mundo, sólo tres alcanzaron los cuartos de final y en siete categorías los mexicanos cayeron en la primera o en la segunda ronda.
“Se están echando a perder 30 años de trabajo, de orden, preparación y planeación. Con mucho trabajo se conjuntó un grupo de entrenadores como Julio Álvarez, Pedro Gato como preparador físico y se lograron resultados excelentes. La nueva administración no usa la lógica de dejar al equipo que está dando resultados. Cada quien trabaja por su lado. Ahí están los malos resultados. No son por casualidad. No es que los atletas estén mal, ellos se parten el alma. Son los mismos que antes ganaban.
“No trajeron ni un bronce del mundial. En el preolímpico nadie clasificó y nos fue mal en los Juegos Panamericanos. En el preolímpico de Querétaro clasificaron cuatro porque los que tenían que haber clasificado a Londres ya tenían su boleto. No fue una hazaña. Era predecible. Si no lo conseguían hubiera sido el colmo. Ellos hacen su mejor esfuerzo para estar hasta arriba, pero si no se sienten a gusto, así no se puede. Cuando el líder es malo contagia a todos y destruye todo”, remata Meléndez.








