Cesan al director del INAH-Veracruz por haber autorizado la ampliación del histórico hotel imperial

VERACRUZ, VER.- Por encima de los intereses políticos y económicos, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), mediante su departamento jurídico, ordenó la demolición de tres niveles –de un total de 12– del edificio anexo al célebre hotel Imperial, a fin de salvaguardar el entorno del centro histórico de esta ciudad.
Responsabilizado de autorizar la ampliación del inmueble contraviniendo disposiciones reglamentarias, fue cesado el director regional, Félix Báez Jorge. Desde el miércoles 1, su lugar lo ocupa Daniel Goeritz, quien estaba al frente del proyecto de rescate de la fortaleza de San Juan de Ulúa.
Fundado en el siglo XVIII y situado en el corazón de este puerto –es uno de los más lujosos de entre cinco hoteles del área de Los Portales de Lerdo–, El Imperial fue rehabilitado en su totalidad por el empresario Emilio Veles, quien obtuvo un empréstito del Banco Nacional de Comercio Interior, hasta donde trascendió, con apoyo del expresidente Carlos Salinas de Gortari, su amigo.
No conforme con su dimensión original, que no se ajustaba a las exigencias económicas del hotelero, el propietario edificó tres niveles más de lo permitido legalmente, acción que fue reforzada por el entonces director del INAH, Félix Báez Jorge, quien mediante el oficio 401-50-CIV 01-486, emitido tras inspeccionar la obra, determinó que ésta se ajustaba a la autorización otorgada en 1992.
En diciembre de 1994, el grupo Civilistas Veracruzanos, encabezado por Daniel Nahamad Molinari, exdirector del INAH, interpuso una denuncia penal ante la Procuraduría General de la República contra el propietario del hotel e hizo públicas las denuncias respecto a la alteración de la fisonomía original del inmueble, violación y perturbación de las torres y cúpulas del centro histórico veracruzano.
En la averiguación previa 16/94 se apunta que en 1992, con anuencia del INAH, se demolió el piso superior del hotel Imperial, junto con sus entrepisos, retirándose viguería original, puertas, ventanas y demás ornamentos. Y dos años después, en septiembre de 1994, se procedió a la construcción de los pisos excedentes.
Luego de esta acción, Nahamad y su grupo arreciaron las críticas, y sus acusaciones públicas aludieron al hecho de que desde la Dirección Regional del INAH se habían otorgado y ratificado las autorizaciones de ampliación del hotel Imperial, no obstante ser ilícitas y atentatorias contra el conjunto urbanístico de la ciudad de Veracruz.
El miércoles 1, momentos después de presidir la toma de posesión de Daniel Goeritz como director del Centro Regional del INAH, José Muñoz Bonilla, director de los organismos regionales, dijo que las ampliaciones hechas al hotel Imperial “están por encima de lo reglamentario” y que el INAH procedería “a realizar las correcciones y al respeto de la Ley Federal de Monumentos Históricos porque en el caso de esta construcción sí hubo violación de la ley”.
El funcionario del INAH reconoce que la causa principal que provoca alteraciones de los centros históricos “son los intereses económicos de los empresarios”, y a fin de salvaguardar el patrimonio cultural, dice, cada ciudad debe contar con su declaratoria sobre centros históricos.