Francisco Toledo hace el recuento de las instituciones culturales en riesgo, tras su decisión de romper convenios con el INBA en Oaxaca

OAXACA, OAX.- El pintor Francisco Toledo, quien como presidente de la Asociación Civil “José F. Gómez” dio por terminados la semana pasada los convenios firmados con el gobierno del estado y el Instituto Nacional de Bellas Artes “porque estoy harto de tantas injusticias, de la falta de seriedad en el trabajo, de la incongruencia de las políticas culturales y de la ineptitud de los responsables de la cultura en Oaxaca”, y tras afirmar que se agotó su paciencia por la “intolerancia gubernamental”, explicó los proyectos que están en riesgo:
Se trata del Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO), inaugurado en noviembre de 1988, ubicado en una casa del siglo XVIII donada por la familia Toledo, espacio que cuenta con casi 5,000 obras entre las que sobresalen piezas de maestros europeos como Durero y Goya, una colección única de grabados de James Ensor y Asger Jorn, así como una vasta muestra de la estampa mexicana, cuyos autores incluyen a Posada, Picheta, Méndez, Cortés, Tamayo, Cuevas, Nieto, y el mismo Toledo.
Además, la biblioteca especializada en artes plásticas, fotografía, cinematografía, arquitectura y diseño, considerada como una de las más importantes del país porque cuenta con más de 6,000 volúmenes.
Y también el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO), inaugurado en febrero de 1992, el cual tiene tres salas para exposiciones temporales, y donde actualmente se exhiben 60 cuadros del pintor Carlos Mérida, 20 de Irma Palacios, 70 de Barlach, y 50 fotos de Lee Friedlander.
El artista recordó que con anterioridad le había reclamado al presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Rafael Tovar y de Teresa, el engaño de que fueron objeto los pintores que aportaron ideas para la creación de una escuela de artes plásticas que se instalaría en el exconvento de Santo Domingo, como parte del proyecto de descentralización.
Toledo señaló que mientras los recursos para continuar ese proyecto fueron derivados a un “elefante blanco” que se llama “Ciudad de Bellas Artes”, en la cual “vuelven a concentrar la cultura, y esos desbarajustes y desorganizaciones ya no las aguanto”.
Ante la crisis, el Instituto Oaxaqueño de las Culturas determinó liquidar a 70 trabajadores del MACO y del IAGO sin reconocerles su antigüedad, y esto fue lo que precipitó la ruptura del artista con las instituciones gubernamentales.
Según el proyecto de liquidación del personal de ambas instituciones, la directora del Instituto Oaxaqueño de las Culturas (IOC), Margarita Dalton Palomo, sólo reconoce la antigüedad de los trabajadores a partir de que ella entró a la administración en 1993, pese a que algunos cuentan con más de seis o siete años de labores ininterrumpidas.
La liquidación que recibirán los 70 trabajadores oscila entre 2,000 y los 10,700 nuevos pesos, y para ello se dispuso de un total de 192,473 nuevos pesos.
Para el artista zapoteco, no sólo se procedió injustamente contra los trabajadores del MACO Y del IAGO sino que se pone en riesgo el funcionamiento de estos proyectos culturales en los que trabajó durante seis años.
De acuerdo con los escritos fechados el 28 de febrero y el 2 de marzo, Francisco Toledo anunció a Dalton Palomo, y al director del INBA, Gerardo Estrada Rodríguez, su determinación de cancelar los convenios firmados en febrero de 1992 y el 30 de abril de 1993, ante la falta de condiciones para trabajar.
Aunque la responsable de la cultura en Oaxaca piensa que el pintor oriundo de Juchitán seguirá apoyando los proyectos que son su creación porque “uno no abandona a sus hijos tan fácilmente”, el artista consideró que “estos hijos me salieron idiotas, por eso a ver quién se ocupa de ellos, yo prefiero estar tranquilamente en mi casa”.
Toledo, quien hasta hace poco no concedía entrevistas y era considerado un hombre bastante silencioso, tronó: “la señora Dalton desde que llegó sin ninguna experiencia burocrática empezó a cambiar toda la parte administrativa que ya se había aceptado en el INBA y por la administración pasada”.
Llegó, dijo, con “machete en mano” y “metiendo la pata”.
Autor de obras que forman parte de colecciones en los principales museos de arte moderno en el mundo, Toledo señaló que lo que más le indigna es la falta de respeto del gobierno, tanto federal como estatal con la sociedad porque juegan a hacer museos, hacen inauguraciones vistosas y lanzan bonitos discursos, pero cuando de trabajar se trata “no responden”.
Su decisión indeclinable fue apoyada por los pintores oaxaqueños Rubén Leyva, Sergio Hernández y Luis Zárate, quienes optaron por dejar de participar en eventos o proyectos oficiales, por considerar que la salida de Toledo es un atentado más a la vida cultural independiente, según el diario local Notimex.
Por su parte, el responsable de la biblioteca del IAGO y representante de los trabajadores que van a ser liquidados, Fredy Aguilar Reyes, consideró que la crisis no es realmente el problema, porque si efectivamente no hay dinero entonces por qué los van a liquidar y lugo a recontratar.
Por su parte, la directora del IOC rechazó que el presupuesto del IAGO, que asciende a 297,856 nuevos pesos, y el del MACO, que es de 165,235 nuevos pesos, vayan a recortarse, y pidió al pintor reconsiderar su postura. Pero en el MACO, el IAGO, la Escuela de Arquitectura y la Escuela de Bellas Artes, circula una carta abierta dirigida al gobernador Diódoro Carrasco Altamirano en la que le piden solución inmediata a las demandas de los trabajadores y el respeto absoluto a los centros culturales para que continúen dando servicio al público en general.