CIUDAD VICTORIA, TAMPS.- Integrante de la generación de modernizadores que llegó al poder con Carlos Salinas de Gortari, Manuel Cavazos Lerma se transformó en un gobernador al viejo estilo priísta. En la entidad se le acusa de ser cacique político, creyente de lo sobrenatural, folklórico, represor, seductor de jovencitas y protector de familiares presuntamente involucrados en el narcotráfico.
Cavazos Lerma ha enfrentado las críticas a su gobierno y a su persona prácticamente desde el arranque de su gestión, hace poco más de dos años. A mediados de 1993, en una reunión con corresponsales de medios de información nacionales, les dijo que lo ayudaran a edificar el nuevo Tamaulipas y que ya no destacaran lo negativo.
Irritado, agregó que había leído “los ataques contra Tamaulipas”. El corresponsal Ambrosio López le contestó, en nombre de los presentes: “nosotros hemos hecho críticas a su gobierno y a su persona, no a Tamaulipas como estado ni a sus habitantes. Con todo respeto, el estado no es usted”.
Su coordinador de Comunicación Social, Adrián Valero Pérez, se ha esmerado en hacerlo aparecer como benefactor de su pueblo, pero otra cosa ven los reporteros que suelen acompañarlo en sus giras por la entidad. En Ciudad Victoria, a la orilla del río San Joaquín, en un sector muy humilde de precaristas, una alumna de secundaria se acercó al gobernador Cavazos Lerma con una flor en la mano, y le dijo: “soy muy pobre y necesito una beca”.
–Yo no ando repartiendo becas. Vaya a la Secretaría de Educación Pública –le contestó en seco.
NUEVOS CUADROS, VIEJOS VICIOS
Pedro Silva, exdirector de Gobierno en el sexenio de Américo Villarreal y a las órdenes de Cavazos Lerma, entonces gobernador electo, reconoció públicamente que, por órdenes de ambos, había cometido delitos graves, aunque no los describió. Aseguró que le habían pagado muy bien (Proceso 912). Silva fue encarcelado por cohecho y otros delitos administrativos el 30 de mayo de 1993. Se comprometió a presentar pruebas de los otros delitos, “mucho más fuertes” que le habían ordenado sus jefes. Salió de la cárcel el año pasado.
Según los partidos de oposición –Acción Nacional, de la Revolución Democrática (PRD) y Auténtico de la Revolución Mexicana–, Silva hacía el trabajo sucio del gobierno estatal, como el fraude electoral que permitió a Cavazos Lerma llegar a la gubernatura. Corrompió a dirigentes de partidos, compró a candidatos de la oposición y reprimió a los inconformes con la fuerza pública.
Conocedor como pocos de la historia política de Tamaulipas, el periodista Guadalupe Díaz Martínez –director fundador del periódico El Gráfico– dice que una de las estrategias de Cavazos Lerma fue acabar con los grupos de poder regionales para establecer una nueva clase política. La tendencia es convertirse en el nuevo jefe político de la entidad, más allá de su sexenio.
Cambian los cuadros, pero lo que no se renueva es la vieja Ley Electoral, que ha posibilitado fraudes comiciales en el estado, según los partidos de oposición. Elpidio Tovar, del PRD, explica: “nosotros propusimos reformar la Ley Electoral, que es una de las más atrasadas del país, y el gobierno planteó realizar foros de consulta para ello. No aceptamos, porque nada garantiza que no sean manipulados. Propusimos en cambio un compromiso público explícito para avanzar en una reforma a fondo en Tamaulipas”.
No obstante, el gobierno y el Congreso –con mayoría priísta– echaron a andar los foros.
Con sus nuevos cuadros políticos y una ley electoral a la medida, el gobernador pretende afianzar su liderato estatal, pero sin popularidad. El agravio comicial con que llegó a la gubernatura, su frivolidad al adoptar el esoterismo del Maharishi y su gusto por las adolescentes le restan simpatizantes en todo el estado.
Al tal grado, que prácticamente ya no realiza actos públicos en Ciudad Victoria, por ejemplo, donde es abucheado por los ciudadanos, mientras que al alcalde Gustavo Cárdenas, de la oposición, lo aclaman.
Abelardo Perales, secretario del ayuntamiento de Ciudad Victoria, dice que la capital del estado ha recibido más apoyo del asesinado candidato del PRI a la Presidencia de la República, Luis Donaldo Colosio Murrieta, y del presidente Ernesto Zedillo, que del gobernador Cavazos Lerma.
Es más, en un hecho sin precedente, el municipio demandó ante la Suprema Corte de Justicia a Cavazos Lerma por invadir sus atribuciones y restringir su autonomía en materia económica (Proceso 932).
–El comportamiento del gobernador hacia el municipio, ¿no es una represalia por los abucheos que recibe aquí?
–El gobernador está resentido con Gustavo Cárdenas, porque tiene apoyo popular. Puede ser una especie de celo político, porque no somos sumisos y defendemos con dignidad la autonomía municipal.
NEBLINAS MAÑANERAS
Entusiasta del libre comercio, Cavazos Lerma se volvió impulsor de algunas obras –el canal intracostero, el ferrocarril Matamoros-Victoria y las carreteras Matamoros-Tampico, Victoria, Linares y Altamira– que no han podido concretarse por la escasez de recursos, sobre todo en los dos últimos años del gobierno de Salinas de Gortari, cuando se recortaron los recursos federales.
Para el gobernador, las dificultades económicas no alteran Tamaulipas, ya que, como él mismo dice, la crisis es “neblina mañanera que se deja con el bullicio de las horas”. Y agrega: “no podemos evitar que las aves de las crisis vuelen sobre nuestras cabezas, pero sí podemos evitar que se aniden en ellas”.
Y, en efecto, no parecen perturbarlo las dificultades económicas de la entidad, ya que asiste continuamente a las carreras de caballos. Recientemente estuvo en una, organizada en el rancho La Providencia, en el municipio de Güemez, propiedad de Arturo Lerma Anaya, donde se cruzaron fuertes apuestas. La competencia era privada, aunque se dijo que era para ayudar al Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia del estado.
Además, el gobernador y sus principales funcionarios toman cursos de meditación trascendental, impulsados por la figura piramidal como fuente de energía y por la corriente esotérica oriental del Maharishi.
Para los empresarios del estado, en cambio, la situación económica y social es dramática. Guillermo Tirado Saldívar, presidente de la Cámara de la Industria de la Construcción en Tamaulipas, dice: “tenemos crisis financiera. Las obras se retrasan o no se inician. No hay créditos y no los habrá en seis meses, nos avisaron. Se ha despedido a 6,500 trabajadores, de una plantilla de 8,000”.
Alfredo González, presidente de la Cámara de Comercio de Tamaulipas, dice: “nos perjudican la falta de liquidez y el aumento en las tasas de interés. Dentro de tres meses estaremos en una situación peor y entonces habrá despidos de personal”. Pero, igual que los otros entrevistados, piensa que las soluciones vendrán, más bien, del gobierno federal.
A su vez, Antonio Macías Ruiz, presidente del Comité Estatal de Derechos Humanos, dice que en Tamaulipas se han agudizado los problemas del desempleo, la salud y la vivienda. “Hacen falta programas emergentes, brigadas de salud y subsidios a los alimentos, porque la pobreza en la entidad sigue aumentando”. Otro problema grave es la administración de la justicia en el estado. “Se está corrompiendo”, afirma.
PARIENTES PELIGROSOS
Sin duda, el narcotráfico es uno de los más fuertes problemas en la entidad.
En diciembre de 1994, Jorge Humberto López, exagente de la Policía Judicial estatal, envió una carta al director del periódico El Mañana, en la que explica que fue despedido por un pariente del gobernador, de nombre Miguel Lerma –quien funge como supervisor de la Policía Judicial del Estado–, porque supuestamente había decomisado y vendido una tonelada de mariguana sin reportar la ganancia a Lerma y al director Rodríguez Masso. “Cómo es posible –afirma en su misiva– que tanta honestidad que pregona el gobernador y tiene trabajando a su primo hermano Miguel, quien tiene antecedentes de tráfico de drogas en Estados Unidos, donde está detenido (por la misma causa) su sobrino Gilberto Lerma”. Y agrega: “la única función que tiene Miguel Lerma es andar visitando a los comandantes de la frontera para ponerlos a cuota y protegiendo cargas de droga de sus amigos de Matamoros”.
Cavazos Lerma es también amigo y pariente del que fue cacique estatal, Juan N. Guerra, detenido en octubre de 1991, acusado de haber introducido “por lo menos tres toneladas y media de mariguana” en Estados Unidos. El cacique hizo crecer su imperio con la incorporación de casas de juego, trata de blancas y robo de automóviles, pero frente al embate del tráfico de drogas se hizo a un lado, hasta que la vasta red delictiva pasó a manos de su sobrino, Juan García Abrego, quien se asoció al cártel de Medellín en el tráfico de cocaína y estableció su base en Matamoros (Proceso 782).
El primer procurador del gobierno de Cavazos Lerma fue Raúl Morales Cadena, hijo de Raúl Morales Farías, abogado de Juan N. Guerra.
DON JUAN TAMAULIPECO
En las giras de Cavazos Lerma por la entidad siempre hay música y una larga fila de mujeres que esperan turno para bailar con el gobernador, viudo de 48 años de edad. Es conocida su fama de gustar de mujeres muy jóvenes, humildes, de entre 13 y 18 años de edad. Son frecuentes sus visitas oficiales a escuelas de enseñanza media, donde también baila durante horas.
El escritor Mauricio González de la Garza aseguró en su columna que publican varios diarios del estado que, entre otras cosas, se estaba organizando una marcha “para protestar porque el gobernador incluyó en el libro de texto de tercer año de secundaria a una amiga suya, una cancionera llamada Dulce, como ilustre mujer tamaulipeca…”.
Por cierto, la cantante Dulce acompañó al mandatario a la reunión de gobernadores fronterizos, realizada recientemente en Phoenix, Arizona. Ya se le había visto con él el 15 de septiembre de 1993, en la plaza principal de gobierno. Se le preguntó la razón de su visita, pues ella radica en Cancún. Según los reporteros, contestó: “yo soy la primera dama, por el momento”.
En el Centro de Estudios de Bachillerato “Maestro Lauro Aguirre” la alumna Dora Laura Alcántar, de 17 años de edad, sale al paso de las versiones en el sentido de que es novia del gobernador, y aclara que una compañera suya, de nombre Eliud Montserrat Lugo, “decía que era novia del gobernador. Yo creo que sí. Venían por ella y la traían en un carro blanco”.
Dora Laura relata que mientras el mandatario bailaba con ella, le preguntó si tenía pareja para una posada que se iba a efectuar al día siguiente. Le dijo que no, y el gobernador le preguntó si lo invitaba a la posada. “Pues si quiere venir”. Regresó a la escuela exclusivamente a eso.
Muy temprano, a las siete de la mañana, en el gimnasio de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, el gobernador suele jugar basquetbol en compañía de sus colaboradores contra un equipo de mujeres, estudiantes de la Facultad de Comercio y Administración.








