Especialista en el recurso de amparo, Guillermo Molina Reyes optó por éste en lugar de apelar el auto de formal prisión contra Raúl Salinas de Gortari, dictado por el juez tercero de Distrito, Diógenes Cruz Figueroa.
El amparo “podemos elaborarlo con calma, no hay tiempo límite. Lo que se hace con calma se hace con más cuidado, y porque un juez constitucional será el que resuelva y examine el caso”, explica Molina Reyes, quien junto con su hijo Guillermo Molina Carbajal y Mario López son los defensores del hermano del expresidente Carlos Salinas.
Dice que el juez se basó en las declaraciones de los hermanos Fernando y Jorge Rodríguez González, en las del doctor Espinoza Milo y su esposa para dictar el auto de formal prisión cuando son testigos “de oídas”; es decir, no les consta lo declarado.
Fernando Rodríguez declaró que Manuel Muñoz Rocha le dijo que “atrás de todo estaba el ingeniero Salinas”; a su vez, Jorge oyó a su hermano Fernando decir que Muñoz Rocha le había dicho que Raúl Salinas estaba implicado. Estas afirmaciones –según el renombrado penalista mexiquense– no son pruebas, como lo indica el artículo 289, fracción tercera, del Código Federal de Procedimientos Penales.
Añade que Fernando y Jorge Rodríguez hicieron esas declaraciones al Ministerio Público cuando ya estaban a disposición del juez y sin un abogado que los asistiera. En este caso –explica– como lo establece el artículo 20 constitucional, en su fracción segunda, el MP es parte y no tiene autoridad para sacar a los acusados y tomarles declaración.
Además, dice, en comparecencias anteriores, antes de ser puestos a disposición del juez y ya frente a éste, durante sus declaraciones preparatorias, nunca hicieron referencia a Raúl Salinas.
Por otro lado –afirma–, presentan como prueba inculpatoria el recibo telefónico en que aparecen los números que marcó Muñoz Rocha desde Pachuca. Uno de ellos es el de Raúl Salinas. “Pero por la brevedad del tiempo que marca el recibo no se puede establecer que haya hablado con él”.
La fama de Molina Reyes –también defensor de Vicente Mayoral Valenzuela y Rodolfo Mayoral Esquer, implicados en el homicidio de Luis Donaldo Colosio Murrieta– es amplia, a esto se atribuye que la familia Salinas lo haya contratado para llevar la defensa de Raúl, acusado de ser autor intelectual del homicidio de José Francisco Ruiz Massieu.
El abogado prefiere no decir quién lo contrató.
–¿Cuando le propusieron el caso, aceptó inmediatamente?
–Lo pensé. Es un proceso difícil, pero había la presunción, que ahora es certeza, de su inocencia, fundada en la consideración de la falta de pruebas directas; no hay móvil, ya lo demostraremos.
–¿Estaba seguro de que el juez decretaría la libertad?
–Seguro nunca estuve.
–Pero, ¿tenía confianza…?
–Nunca, un defensor no debe confiar en nada, debe estar atento a las pruebas. Sin embargo, el señor juez fundó el auto diciendo que son pruebas las presunciones. La prueba fundamental sería la imputación del señor Muñoz Rocha.
–Pero él no está…
–Como no está, dicen que Muñoz Rocha les dijo; entonces, usted deduzca.
Añade que la acusación de autoría intelectual “es muy difícil” de probar, y además existe “la presión que hace más difíciles las cosas”. Pero recalca que él sólo está dedicado a lo jurídico, “no me interesa el aspecto político”.
Hasta el miércoles 8, no conocía las pruebas documentales presentadas, el fin de semana anterior, por el MP, “fuera de tiempo”, indica. El juez aceptó integrarlas al expediente para tomarlas en cuenta en el período de instrucción, pero no les dio valor para dictar el auto de formal prisión.
De la fotografía publicada por Reforma, en la que aparecen Raúl Salinas y Muñoz Rocha en el Hospital Español, adonde fue llevado Ruiz Massieu después del atentado, señala: “no están juntos ni demuestra que hayan llegado juntos”.
El jueves, 9 el MP presentó la apelación contra la decisión del juez tercero de Distrito. Solicita que se incluyan las agravantes de premeditación, alevosía y ventaja, así como incluir las documentales presentadas el sábado 4.
Ya en Almoloya, el martes 28 de febrero, no rindió declaración ministerial –explica el abogado–, “porque como se le detuvo con orden de aprehensión, se le puso a disposición del juez, aunque nosotros nos enteramos del motivo de su detención hasta las 15 horas del miércoles 1 de marzo, cuando el juez citó a la declaración preparatoria”.








