ZACATEPEC, MOR.- Sobre la carretera Zacatepec-Tepelpa, al sur del estado de Morelos, se encuentra la estructura inconclusa del puente vehicular Solidaridad, distinguido con el premio a la Mejor Obra de Administración Municipal Pronasol 1993, en cuya inauguración Sergio Salinas de Gortari, hermano menor del expresidente, fue testigo de los primeros reclamos públicos por las “deficiencias” y los “errores” del programa social del gobierno salinista.
“Esto es una farsa, una simulación”, denunciaban los ejidatarios de este municipio en el momento que el entonces director de la Unidad de Apoyo al Desarrollo Municipal de la Secretaría de Desarrollo Social se disponía a cortar el listón de inauguración de la obra, la mañana del 24 de mayo de 1994.
Inconformes porque con su papel de “padrino” de la obra, Sergio Salinas de Gortari avaló la puesta en marcha de un puente cuya construcción no cumplía el objetivo de dar circulación preferente a los camiones de carga de la zona cañera de esta región, los ejidatarios denunciaron que el gobierno local les había exigido cuotas que oscilaban entre 200 y 500 nuevos pesos por familia, mismos que no se veían en la obra.
Presente en el acto, Juan Ibáñez Olea, entonces alcalde de Zacatepec y responsable de la obra, fue reprendido por Sergio Salinas. Los ejidatarios recibieron la promesa de que el daño sería reparado, cosa que hasta la fecha no se ha cumplido.
El 9 de noviembre pasado, la Contraloría del estado determinó que la obra debería ser demolida, debido a que “la falla estuvo en la mala planeación y la baja calidad de los materiales, lo que representa 35% de la obra. Su reconstrucción requerirá una nueva inversión de 850 mil nuevos pesos”, señala el dictamen de la dependencia.
El puente vehicular Zacatepec-Tepelpa tiene una extensión aproximada de 450 metros. Para su construcción, según informes oficiales, se destinaron 1.5 millones de nuevos pesos.
Tras ese incidente, Sergio Salinas no volvió ser motivo de noticia hasta el pasado 1 de marzo, cuando la Dirección de Comunicación Social del gobierno de Morelos anunció su renuncia como asesor de Jorge Carrillo Olea en materia de desarrollo regional.
Hombre particularmente hermético, Sergio Salinas, a diferencia de sus hermanos, prefiere el anonimato. Ni en el gobierno de Morelos, para el cual trabajaba ni en la oficina que ocupó durante el sexenio de su hermano existen copias de su currículum.
En 1990, con un estudio sobre nutrición para menores en el estado de Tlaxcala, recibió el Premio Nacional de Estudios Municipales. Entre los años de 1985 y 1986 participó como miembro fundador de la Asociación Nacional de Investigadores del Municipio (Animun), que actualmente preside Pedro de León Mojarro, procurador agrario en el estado de Hidalgo.
“Sergio se ha caracterizado por ser una persona progresista, inteligente, sensible y preocupado por la diversidad de los problemas que padecen las poblaciones marginadas”, comentó De León Mojarro al ser entrevistado vía telefónica.
“La Animun –explica su dirigente– es un organismo que tiene más de 200 integrantes dedicados al trabajo social en los municipios que viven en extrema pobreza. En esta labor se cuenta con apoyo de varias universidades, que dan paso a la creación de una red municipalista.”
Entre los miembros de la organización, agrega, se encuentran personajes como Arnaldo Córdova, Alejandra Moreno Toscano, Gustavo Martínez Cabañas y Horacio Labastida.
De León Mojarro dice desconocer los antecedentes de Sergio. “El contacto con él comenzó a su ingreso como socio honorario de la Animun”.
Sergio Salinas fue nombrado asesor de asuntos de desarrollo regional en el gobierno de Morelos, el 8 de noviembre pasado. Antes de renunciar, aduciendo motivos “estrictamente personales”, había presentado su programa de trabajo, en el cual se proponía la coordinación de las relaciones entre Morelos y los estados de México, Tlaxcala, Guerrero y Puebla.
Desde hace 18 meses estableció su residencia en el número 322 de la avenida Palmira, propiedad de su hermano Raúl, preso en el penal de alta seguridad de Almoloya de Juárez por los cargos de coautoría intelectual en el asesinato de José Francisco Ruiz Massieu.








