Alcocer respende a una carta

Señor director:

Me refiero a la carta-libelo publicada por Proceso en la página 78 de su más reciente edición, bajo la firma de la autodenominada “ciudadana apartidista” Lucero Enríquez. Al respecto, respondo lo siguiente:
1. Mis gustos etílicos no guardan relación con mis preferencias políticas.
2. fui representante popular –sin comillas– de 1985 a 1988; en ese lapso todas mis dietas e ingresos como diputado, igual que las de mis compañeros de bancada, fueron cobrados íntegramente por la tesorería del partido.
3. No pude ser “traidor de decisiones partidistas” por haber apoyado a Heberto y no a Cárdenas en noviembre de 1987; en esas fechas el candidato de mi partido era el primero, y no el segundo; tampoco después, ya que la decisión de apoyar a Cárdenas fue aprobada por el Consejo Nacional del PMS, a propuesta de Heberto.
4. Nunca fui “incondicional de Cárdenas”, como la autora del libelo podría comprobar con sólo leer la edición de Proceso número 740 del 7 de enero de 1991.
5. Ni “despuecito” ni nunca he sido “detractor del PRD”. Lo que escribo y opino lo fundo en ideas y hechos.
6. Nunca fui “asesor del pobre asesinado priísta Colosio”. Fui amigo de Luis Donaldo Colosio, hecho que es público y me honra.
Le pido publicar esta carta en el mismo espacio en que Proceso publicó el libelo de marras.

Atentamente
Jorge Alcocer V.