Señor director:
Me refiero al artículo de Elías Chávez, así como a su aclaración, publicados el 20 y 27 de febrero, respectivamente.
Aclaro al señor Chávez que no participo en ninguna conjura cismática. Mis relaciones con el licenciado Manuel Camacho fueron públicas e institucionales, durante mi encargo como presidente de la Comisión del Distrito Federal en la LV Legislatura de la Cámara de Diputados. El amplio programa legislativo que se desarrolló para la ciudad de México requirió una constante colaboración entre el Departamento del Distrito Federal y los partidos políticos participantes en la Comisión. Extraer de dicha relación otro tipo de conexiones o prolongación extemporánea es, por decir lo menos, inexacto.
El reconocimiento que hace el reportero de que su información no puede comprobarse permite asegurar que la misma es producto de la imaginación. El señala que proviene de “fuentes confiables”, vaguedad que en ciertas formas de ejercer el periodismo sólo quiere decir un abuso de la fantasía. Por otra parte, si a quienes identifica como priístas inconformes para afirmar su tesis de división en el PRI desmienten ese aserto, eso no otorga “validez a la información”; sólo le da el lugar que alcanza: una ocurrencia.
Finalmente, mi único interés es servir al país atendiendo con honradez, lealtad y entrega la responsabilidad que me confirió el presidente de la República.
Atentamente
Fernando Lerdo de Tejada.








