El viejo Foreman espera a Tyson, a las puertas de la cárcel, para una pelea de 200 millones de dólares

WASHINGTON, DC.- Si hace tres años se hubiera buscado la antítesis de Mike Tyson en el mundo del box, a nadie le hubiera quedado mejor esa etiqueta que a George Foreman.
Bonachón, ocurrente, padre de nueve hijos, predicador en una iglesia de Houston que él ayudó a construir, Foreman se ganó la simpatía de los estadunidenses cuando regresó a los cuadriláteros después de diez años de retiro. Entre el 22 de enero de 1973 y el 30 de octubre de 1974, Big George, como le dice la gente con cariño, fue campeón mundial de peso completo.
Durante una década, entre 1977 y 1987, Foreman se alejó del box y se dedicó a pescar. Hace siete años, a la edad de 39, regresó y empezó un largo camino para recuperar el título. Lo consiguió en noviembre de 1994 y al mismo tiempo se convirtió en el hombre más viejo en lograrlo.
A sus 46 años, con 73 peleas ganadas (68 por nocaut) y cuatro perdidas, Foreman busca enfrentarse con Mike Tyson –el hombre más joven en conquistar el título–, una vez que éste salga de la cárcel. Se estima que la pelea Tyson-Foreman podría dejar ganancias de más de 200 millones de dólares, por lo cual varios promotores se disputan ya los derechos.
George Foreman había ganado a Joe Frazier el título de campeón de peso completo, en 1973, y lo perdió con Muhammad Alí, al año siguiente. Se retiró en marzo de 1977, tras perder una pelea con Jimmy Young.
Durante su retiro, en el cual “pesqué, pesqué y pesqué hasta que no pude más”, Foreman se entregó a otra de sus aficiones: comer. Amante de las hamburguesas con queso –al grado de ser ésa su imagen comercial–, llegó a pesar 150 kilogramos. Cuando decidió regresar al box, tuvo que bajar 30. En su pelea de reaparición, en febrero de 1987, derrotó al desconocido Steve Zouski.
Su regreso fue difícil. En abril de 1991 tuvo una oportunidad de reconquistar el título, ante Evander Holyfield, pero éste, catorce años más joven y 20 kilogramos menos pesado, lo hizo ver mal. Durante doce asaltos, Holyfield le pegó hasta el cansancio. Bromista, Foreman comentó al final de la pelea: “hubiera ganado de no ser por la mula que se metió en el ring y me pateó”. A pesar de su derrota, se embolsó doce millones de dólares.
El 5 de noviembre del año pasado, Foreman peleó nuevamente por el cinturón de los pesados. Su rival fue el invicto Michael Moorer, quien había vencido a Holyfield siete meses antes y era el campeón de peso completo reconocido por la Asociación Mundial y la Federación Internacional de Boxeo. Foreman noqueó a Moorer en el quinto raund, con una combinación derecha-izquierda que hizo contacto en la cara del campeón.
Hoy, Foreman ve a Tyson como el último rival antes de su retiro. “Lo único que me mantiene activo es este fenómeno del hombre más joven en ganar el título contra el hombre más viejo”, afirmó en una conferencia de prensa reciente.
Sin embargo, ambos tendrán peleas previas. Foreman defenderá su título, el 22 de abril, en Las Vegas, contra el alemán Axel Schulz. De 26 años de edad, Schulz es el tercer germano en la historia que buscará el título de peso completo. Por su parte, Tyson podría tener una o dos peleas clasificatorias, aunque el presidente del Consejo Mundial de Boxeo, José Sulaimán, ha ofrecido que el boxeador neoyorquino sea considerado primer retador en cuanto salga de prisión.