La investigación del asesinato de José Francisco Ruiz Massieu dio un vuelco inesperado con la acusación y detención de Raúl Salinas de Gortari como presunto coautor intelectual y la probable responsabilidad penal de Mario Ruiz Massieu, por “alterar” las indagatorias y “omitir” información relevante en actas.
Así, de parte acusadora Ruiz Massieu se convirtió en parte acusada dentro de la investigación que, con la anuencia presidencial, encabezó durante poco más de dos meses, hasta que renunció a la Subprocuraduría General de la Procuraduría General de la República (PGR), el 23 de noviembre de 1994.
Mario Ruiz Massieu sostuvo que el priísmo impidió el avance de la investigación y doblegó la voluntad del presidente Carlos Salinas para llegar hasta el o los verdaderos culpables de la muerte de su hermano.
Ahora, sin embargo, la PGR podría librar en cualquier momento orden de aprehensión en su contra; en la madrugada del viernes 3, y pocas horas después de que Ruiz Massieu, tras presentarse a declarar ante la subprocuraduría, se trasladó a Houston, Texas, la Dirección de Comunicación Social de la Presidencia difundió un comunicado de prensa de la PGR, en cuyo punto número tres se dice que se realizaron alteraciones en las indagatorias “que pretendían eliminar el nombre de Raúl Salinas de Gortari de las investigaciones, a fin de que no apareciera involucrado en los hechos”. Las pruebas correspondientes serán presentadas oportunamente ante la autoridad judicial.
El mismo viernes 3, en su noticiario 24 horas, Jacobo Zabludovsky informó, sin proporcionar sus fuentes, que Mario Ruiz Massieu había sido detenido a las nueve de la noche por autoridades aduanales estadunidenses en Newark, Nueva Jersey.
La causa, dijo, haber violado la Ley Americana de Divisas, pues las autoridades descubrieron que, luego de haber modificado su destino de Montreal, Canadá, a Madrid, España, Ruiz Massieu se disponía a partir con una cantidad de dólares superior a la que había reportado. La ley sólo permite 10,000 dólares y él llevaba 40,000.
De acuerdo con esta información no acreditada, Mario Ruiz Massieu fue trasladado a Nueva York, donde este lunes 6 deberá comparecer ante un juez federal que, según los anónimos informantes de Zabludovsky, podrían condenarlo hasta a dos años de prisión con derecho a libertad condicional bajo fianza.
Por lo que concierne a las evidencias de la PGR contra Ruiz Massieu, éstas se hallan sustentadas en la ampliación de declaraciones de Fernando Rodríguez González, amigo y asistente personal de Manuel Muñoz Rocha y, según lo investigado hasta ahora, encargado de la parte operativa del asesinato. De acuerdo con la PGR, Rodríguez González declaró ante el fiscal especial, Pablo Chapa Bezanilla, que Mario Ruiz Massieu le pidió personalmente que no mencionara en su declaración preparatoria los nombres de Carlos ni Raúl Salinas de Gortari.
A pesar de que tanto el procurador Antonio Lozano Gracia como el subprocurador Chapa Bezanilla han exhortado a los medios de comunicación a que no publiquen informaciones no proporcionadas oficialmente por esa dependencia, las filtraciones, procedentes de la propia PGR, continuaron. Así, Alberto Lozano, de El Economista, reprodujo extractos de la supuesta conversación que sostuvieron en la cárcel de máxima seguridad de Almoloya de Juárez Ruiz Massieu y Rodríguez González.
Se dice que Rodríguez González decidió hablar después de conocer que su legítima esposa, Dolores Robles Lara, había sido golpeada y amenazada por presuntos agentes judiciales, a pesar del acuerdo verbal con Ruiz Massieu de que no la tocarían.
Roto el compromiso, pidió a las autoridades del penal la presencia del juez tercero, Diógenes Cruz, porque deseaba ampliar sus declaraciones iniciales, en ninguna parte de las cuales aparece el nombre de Raúl Salinas de Gortari. En la diligencia estuvo presente Chapa Bezanilla.
Basado en esas declaraciones, según las cuales Muñoz Rocha habría dicho a Rodríguez González que quien los había contratado para matar a José Francisco era Raúl Salinas, y con nuevos datos obtenidos por la subprocuraduría, Chapa Bezanilla solicitó al juez que librara orden de aprehensión contra Raúl como presunto autor intelectual del asesinato de José Francisco Ruiz Massieu.
La solicitud se hizo el viernes 24 de febrero y la orden de aprehensión, expedida un día después. El martes 28, Raúl Salinas de Gortari fue detenido en la ciudad de México, en la casa de su hermana Adriana.
Según declaraciones a Radio Universidad del representante legal de Carlos Salinas de Gortari, Juan Velázquez, la detención fue ejecutada en forma tramposa. Explicó que Raúl Salinas vacacionaba con sus hijos en Estados Unidos y que la Subprocuraduría Especial lo citó con el propósito de aclarar algunas hipótesis. Cuando regresó, “en vez de aclarar las hipótesis, lo detuvieron por esa hipótesis (la de la PGR) que carece de fundamento”.
Por lo que hace a Mario Ruiz Massieu, éste antes de partir a Houston dejó una declaración por escrito:
“No tengo, ni tuve, responsabilidad alguna en las insuficiencias que pudieran haber habido y mucho menos desvié el curso de la investigación. La verdad y la ley siempre han sido y serán mi norma de conducta.”
Señaló que ha sido objeto “de múltiples amenazas de muerte, de secuestro, de desaires y deslealtades. Todo lo he resistido por considerar que la verdad siempre triunfará. Ello me mantiene optimista, sereno y tranquilo”.
El mismo día en que fue detenido Raúl Salinas de Gortari, Ruiz Massieu presentó su libro Yo acuso, denuncia de un crimen político, y aprovechó para leer un texto de 15 hojas en el cual responsabilizó a la actual administración de detener la indagatoria y restar importancia a los avances y al propio homicidio. Dijo que los presidentes Salinas y Zedillo fueron vencidos en el ánimo de llegar hasta el fondo de los hechos. “En México la justicia es una quimera diabólicamente selectiva… Nadie, ni las presiones, ni el hostigamiento gubernamental, ni las amenazas de muerte, podrá silenciarme”.
Sobre Raúl Salinas de Gortari, manifestó: “lo llamé a declarar porque aparecía como un hombre que conocía a Muñoz Rocha. El accedió. Su declaración obra en expediente. Declaró que tenía como diez años de no ver a Muñoz Rocha. Si esto no es cierto, corresponderá investigar a la nueva administración”.
En respuesta de un reportaje publicado por Proceso en noviembre de 1994 sobre las actividades de Raúl Salinas, Ruiz Massieu envió una carta aclaratoria para señalar: “… dentro de las actividades que la Subprocuraduría General de la República ha desarrollado en torno de la investigación del homicidio del licenciado José Francisco Ruiz Massieu, es importante destacar que desde el mismo día en que se inició la averiguación previa sobre este deplorable atentado, el señor ingeniero Raúl Salinas de Gortari manifestó su indignación por el reprobable homicidio, así como su más amplia disposición a colaborar en su esclarecimiento.
“En este orden de ideas, el 20 de octubre de 1994, el ingeniero Raúl Salinas de Gortari compareció de manera espontánea ante el Ministerio Público Federal, rindiendo su declaración, en la que aportó datos de utilidad para la correspondiente averiguación.
“Con el ánimo de mantener la claridad informativa en relación con este suceso, debo decirle que en todo momento, durante el transcurso de la investigación, el ingeniero Raúl Salinas de Gortari se ha mantenido en contacto permanente con los funcionarios de la Subprocuraduría General de la República abocados a la integración de la indagatoria.”
En su libro, Ruiz Massieu hace apenas una leve referencia a Raúl Salinas. Cuenta que lo entrevistó un par de veces y que de sus declaraciones no se desprendió ningún elemento inculpatorio.
“Desde luego que existían otras líneas de investigación sobre personas muy importantes que no se pudieron dar a conocer en ese momento, porque justamente las estábamos investigando y se harían del dominio público cuando tuviéramos evidencias. Todos los nombres se derivaban de las actuaciones policiacas y ministeriales.”
Una de las hipótesis que descartó primero Ruiz Massieu fue la de la venganza personal, móvil del que ahora se vale la PGR para sustentar su acusación contra Raúl Salinas de Gortari.
Dice en su libro:
“Se consideró la probabilidad de que algún enemigo personal o político del licenciado José Francisco Ruiz Massieu, o de algún otro miembro de su familia, quisiera tomar venganza por supuestos agravios de que hubiera sido víctima en el pasado. Para ello, iniciamos la revisión de los posibles involucrados en conflictos con él cuando menos en los últimos ocho años.”
Y concluye con la teoría que siempre sostuvo, según la cual a su hermano lo asesinaron priístas por razones fundamentalmente políticas.
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Cuando Mario Ruiz Massieu comenzó a obtener resultados sorprendentes, con la inmediata detención de quienes se encargaron de la parte operativa del crimen de su hermano, nadie dudó de que pronto llegaría a la cabeza. En 57 días había detenido y consignado a 14 personas.
En sus declaraciones ministeriales, los detenidos, con algunas variantes, señalaban a Muñoz Rocha como la cabeza visible del operativo y detrás de él, a un grupo político, interesado en recuperar espacios perdidos dentro del Partido Revolucionario Institucional y el gobierno.
Así, salieron a relucir los nombres del senador Enrique Cárdenas González, del diputado Manuel Garza González y del líder de la Confederación Nacional Campesina, Hugo Andrés Araujo, entre otros. El nombre de Raúl Salinas de Gortari nunca fue mencionado o, siquiera, insinuado en las versiones que la subprocuraduría ofrecía a la prensa, no obstante la vinculación que existía con Muñoz Rocha.
Ni siquiera en la testimonial ofrecida por Fernando Rodríguez González –el hombre que reveló ampliamente el complot para asesinar a otros políticos, como Fernando Ortiz Arana, Manuel Cavazos Lerma y Laura Alicia Garza Galindo– aparece el nombre de quien hoy es señalado como coautor intelectual del asesinato de Ruiz Massieu.
A raíz de la aparición de nombres de políticos priístas involucrados en el crimen, Ruiz Massieu comenzó a tener problemas con los dirigentes priístas María de los Angeles Moreno Uriegas e Ignacio Pichardo Pagaza.
Finalmente, Ruiz Massieu abrió la averiguación previa 031/DGI/94 contra Moreno Uriegas y Pichardo Pagaza por “haber tratado de desviar el curso de las investigaciones en contubernio con funcionarios de la PGR”. Los acusó de oponerse a promover la solicitud de licencia del exdiputado Muñoz Rocha, de falsearla, y de contubernio. En la misma denuncia quedó envuelto el procurador Humberto Benítez Treviño.
Moreno Uriegas y Pichardo Pagaza acusaron, a su vez, a Ruiz Massieu por calumnias y difamación.
Ruiz Massieu decidió renunciar el 23 de noviembre; antes, visitó al presidente Salinas de Gortari, a quien entregó un expediente sobre el resultado de las investigaciones.








