La integración de la delegación mexicana que participará en los XII Juegos Deportivos Panamericanos, del 11 al 16 de marzo, en Argentina, provocó protestas de deportistas y entrenadores que fueron excluidos por el Comité Olímpico Mexicano (COM).
Después de conocerse los nombres de los 324 deportistas que competirán en Mar del Plata y Buenos Aires, hubo quejas por los criterios selectivos.
Por ejemplo, Mario Vázquez Raña, presidente del COM, decidió no llevar la selección femenil de basquetbol, pese a su buen papel en los juegos de preparación. El presidente de la Federación Mexicana de Basquetbol, Julio Ortiz, comentó ante esa decisión:
“Por eso estamos como estamos. Por eso la gente, desilusionada, vota por el Partido Acción Nacional… o surge un Marcos… y es que faltan alicientes al trabajo, en este caso deportivo. Nosotros hacemos lo imposible por salir adelante y lo que ocurre es que nos dejan fuera a las muchachas. Estas decisiones limitan el desarrollo de nuestro deporte y el interés de nuestros deportistas. Afortunadamente, viajarán los varones, pero resulta muy importante motivar a quienes necesitan superarse y han puesto todo de su parte para ello.”
Tampoco participarán las gimnastas mexicanas. El presidente de esa federación, Gerardo Araujo, también se quejó:
“Esta decisión no sólo rompe con programas sino que, además de desilusionar, de desmoralizar a las niñas, nos atrasa varios años. Al no ir, los jueces internacionales nunca tendrán antecedentes de cómo está nuestro deporte femenil y, desde luego, menospreciarán el esfuerzo realizado ante la falta de participación en competencias.”
Araujo explica que la Comisión Técnica del COM descartó a las muchachas por motivos económicos y técnicos, pues se les exigió que su participación estaría condicionada a la conquista de medallas:
“Cuando nos piden eso, es como si nos dijeran no van: la realidad es que no contamos con apoyo suficiente para responder a tal exigencia.”
Considera que las gimnastas mexicanas llevan un atraso de quince años, que podría incrementarse por el solo hecho de estar ausentes de los Juegos de Argentina:
“Vamos para atrás: nuestro nivel competitivo es precisamente éste, el panamericano. Los Olímpicos son otro asunto. Y si no vamos al que podemos, imagínese.”
El bádminton también quedó fuera, pues la Confederación Deportiva Mexicana desconoció a la federación respectiva.
La Federación de Hockey sobre pasto expresó también su inconformidad, por conducto de su presidente, Mario Sevilla Camacho:
“Se han invertido unos 400,000 nuevos pesos en la preparación de los dos equipos, femenil y varonil. Y ahora resulta que quedamos fuera de los Panamericanos. Hace cuatro años, quedaron fuera los varones. Y las muchachas, a pesar de que ganaron el cuarto lugar, se quedan ahora. Tampoco sirve de nada que la Federación Internacional nos considere como el decimosexto lugar mundial. Es un duro golpe para este deporte.”
Sevilla Camacho nunca aseguró medalla de oro o plata, pero argumentó las posibilidades de finalizar entre un tercero y quinto sitios, parámetros exigidos por el Comité Olímpico Mexicano para otros deportes de conjunto. Los equipos mexicanos lograron un tercer sitio intercontinental, lo cual avala su calidad.
En el caso del atletismo, las disputas fueron mayores. Se criticó, por ejemplo, la inclusión de Susana Díaz en la prueba de 1,500 metros, a pesar de que abandonó la prueba en el selectivo de Monterrey el 4 de febrero, y en los 5,000 quedó 300 metros atrás de Adriana Fernández, María del Carmen Díaz y María Luisa Servín. Y, en cambio, se dejó fuera del grupo a Pablo Olmedo en esa misma prueba, cuando dio el cronometraje exigido.
Y entre los mismos atletas seleccionados hubo descontento. Raymundo Escalante, miembro del equipo de relevo de 4×400, con Juan Gutiérrez, Alejandro Cárdenas y Luis Karim Toledo, se mostró molesto porque la Federación Mexicana de Atletismo (FMA) quería hacerles una prueba más para verificar su nivel.
“¿Chequeo a estas alturas? Ya dimos la marca, ¿qué más quiere la federación? Nosotros sí sabemos lo que queremos: que nos dejen trabajar, para llegar tranquilos y concentrados a nuestra prueba en Argentina. Este relevo hizo en Barcelona uno de los mejores papeles en la historia de las pruebas de velocidad en Juegos Olímpicos: entre los 16 mejores del mundo.”
Los problemas del atletismo se deben a las pugnas entre algunos atletas y sus dirigentes, entre entrenadores y la FMF, y entre los deportistas mismos.
Por ejemplo, a comienzos de febrero, Bernardo Segura, campeón mundial de 50 kilómetros de caminata, rompió con su entrenador, Juan Hernández, por dificultades “extradeportivas”. Relata el técnico:
“De pronto resultó que el papá de Bernardo era el verdadero entrenador y que yo salía sobrando. No me gustaron las formas y mejor dejamos las cosas en paz. La fama se les subió a los Segura, ¡ni modo! El hermano de Bernardo, Jorge, como se sabe, es campeón mundial juvenil y están insoportables.”
Hernández, entrenador de marchistas juveniles en el Centro Deportivo Olímpico Mexicano, había sido hasta ahora el técnico de toda esta familia de andarines, incluidos Rodrigo, Elsa y Ana.
“A veces, el deportista cree que lo sabe todo y que no requiere ningún entrenador ni consejos de personas que saben. Y esto se reflejó ahora que Jorge no pudo terminar la caminata selectiva para representar a México en el Mundial de China.”
Sobre las quejas. el jefe de la delegación, Alberto Bremountz, es muy claro:
“Desde 1993, el Comité Olímpico Mexicano estableció un reglamento sobre los criterios selectivos para Juegos Regionales y Olímpicos. Y sobre eso nos basamos. Además, las decisiones se toman con los presidentes de las federaciones; entonces, los atletas deben resolver sus asuntos en el seno de su propia federación.”
El criterio fijado por el COM en cuanto a deportes en que intervienen el metro y el cronómetro es el siguiente: viajan los que estén en posibilidades de obtener del primero al octavo sitio. Para Centroamericanos, el criterio es más estricto: del primero al tercero, y para Olímpicos entre el primero y el decimosexto.
Y para deportes de apreciación o de conjunto, para Juegos Panamericanos, quedar al menos entre la mitad del total de equipos o atletas participantes.
Nelson Vargas, el entrenador de natación que encaminó a Felipe “Tibio” Muñoz a la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 1968, comenta acerca de los criterios de calificación:
“Cuando un atleta comienza su ciclo olímpico, dedica cuatro, ocho horas al día al entrenamiento y a veces debe tomar clases particulares para regularizarse en la escuela y poder seguir entrenando. Pero cuando vienen las pruebas de selección, nadie sabe qué pasa: los niños, los jóvenes, los papás, los entrenadores se sienten desprotegidos, porque sorpresivamente les establecen nuevas pautas para poder representar a México.”
Ivar Sisniega, presidente de la Comisión Nacional del Deporte (Conade), reconoció los enormes vacíos existentes en cuanto a los parámetros de selección, que afectan el trabajo de preparación de los deportistas. Explica:
“En el reciente acuerdo de cooperación firmado entre la Conade, el COM y la Codeme, quedamos en que habría que precisar los criterios para que exista mayor precisión y claridad en los parámetros selectivos. Debe haber alguien responsable de la cuestión técnica en cada federación, para evitar que todo se resuelva hasta el final y que el atleta manifieste su absoluta inconformidad o, lo peor, que se sienta defraudado porque no se le avisó con tiempo si va o se queda.”
DELEGACION COMPLETA
La delegación mexicana participará en 30 pruebas de los 34 deportes. Dejan de asistir representantes en bádminton, handball, hockey sobre pasto, patines sobre ruedas, softbol, ping-pong y volibol, todos en las dos ramas: femenil y varonil.
En cambio, estarán presentes atletismo (32), basquetbol varonil (12), beisbol (22), boliche (ocho), boxeo (seis), canotaje (14), ciclismo (diez), ecuestres (nueve), esgrima (nueve), esquí acuático (seis), frontón (24), futbol (18), gimnasia varonil (siete), judo (siete), karate (diez), pesas (uno), lucha (diez), natación (11), clavados (cuatro), nado sincronizado (diez), waterpolo (12), racquetbol (nueve), remo (18), squash (cinco), tae kwon do (16), tenis (ocho), tiro (siete), tiro con arco (seis), triatlón (seis) y vela (siete).
El 10 de febrero, Mario Vázquez Raña anunció que la delegación estaría formada por 324 deportistas (242 hombres y 82 mujeres) y cerca de 97 personas más, entre delegados, jueces, médicos, entrenadores, masajistas y personal de apoyo. También viajará una comisión extraída de la manga del COM: cinco exdeportistas –entre ellos Ernesto Canto, exmarchista y medallista olímpico y ahora miembro de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal; Manuel Youshimatz, exciclista y medallista olímpico, y Sonia Cárdenas, exnadadora de sincronizado–, para “orientar” a los seleccionados en Mar del Plata.
En cuanto al aspecto económico, la transportación aérea del grupo será gratuita, en dos charters de TAESA; además, de acuerdo con la versión oficial del COM, Vázquez Raña obtuvo un millón de dólares adicionales a su presupuesto para hacer frente a los gastos de la delegación: cada enviado pagará 30 dólares diarios por hospedaje y alimentación en la Villa Panamericana. Suponiendo que asistan 420 personas, el costo total sería menor de un millón 890,000 dólares. El presupuesto anual del COM asciende a unos 5 millones de dólares.
La delegación mexicana a Mar del Plata será tan numerosa como la que asistió a La Habana en 1991, año en que también fueron 324 deportistas. En 1975, cuando los Juegos Panamericanos se realizaron en México, fueron 363 competidores; en Puerto Rico, en 1979, 244; en Caracas, en 1983, 156; en Indianápolis, en 1987, 254.
SE ESPERA UN SEXTO LUGAR
En la historia de estos juegos regionales, iniciados en Buenos Aires en 1951, Estados Unidos ha sido el mayor ganador de medallas, con 2,748, de las cuales 1,288 son de oro, 894 de plata y 566 de bronce.
Le sigues Cuba, con 1,107 (462-351-294); Canadá, 949 (169-334-446); Argentina, 545 (163-177-205); Brasil, 460 (114-145-201), y México, 496 (85-133-278).
En 1975, la delegación mexicana ganó 60 medallas (9-13-38); en 1979, 38 (3-6-29); en 1983, 45 (7-11-27); en 1987, 38 (9-11-18), y en 1991, 73 (12-23-38). En La Habana, México conquistó el quinto sitio en la tabla general, arriba de Argentina.
Pero, de acuerdo con las estimaciones de diversos dirigentes y entrenadores del COM, será muy difícil que México pueda aspirar ahora a esa quinta posición, porque Argentina cuenta con la ventaja de ser local y, además, presentará a una delegación de más de 700 personas. Sin embargo, hay confianza en que México se quede con el sexto sitio.
Según los cálculos de la Comisión Técnica del COM, los puestos quedarían de la siguiente manera: Estados Unidos, Cuba, Canadá, Brasil, Argentina, México, Venezuela y Colombia. Y considera que lo mínimo que deben obtener los mexicanos son las mismas 75 medallas de 1991.
Se considera que existen posibilidades reales en atletismo, basquetbol, boliche, boxeo, canotaje, ciclismo, frontón, futbol, gimnasia, judo, pesas, nado sincronizado, clavados, tae kwon do, tenis, tiro con arco y vela.
En atletismo, entre las mujeres figura la mexiquense María del Carmen Díaz, quien estará acompañada por Adriana Fernández en los 5,000 metros planos, y María Luisa Servín en los 10,000. Ema Cabrera y Lucía Rendón, en maratón, y Graciela Mendoza y Francisca Martínez deben obtener medalla en los 10,000 de caminata.
Entre los 22 varones que completan la delegación atlética, desde luego las esperanzas recaen en las pruebas de fondo y medio fondo.
En 5,000 estarán Margarito Zamora y Armando Quintanilla, y en 10,000 Jorge Márquez y Quintanilla. Maurilio Castillo y Benjamín Paredes correrán el maratón, y en caminata, cuatro andarines de lujo: Daniel García y Bernardo Segura (20 kilómetros) y Carlos Mercenario, monarca mundial y plata olímpico, y Miguel Angel Rodríguez (50 kilómetros).
Quedan como buenos participantes que dieron la marca –pero sin garantizar ahora medalla– Lidia de la Cruz y Guillermo Guzmán (martillo), los integrantes de los relevos de 4×100 y 4×400, Rubén García en 3,000 steeplechase. Alejandro Cárdenas y Jorge Camacho (decatlón), Rogelio Sáenz (salto de longitud), Paulo Benavides (garrocha) y Juan de la Garza (jabalina).
“Estoy seguro –dice Julián Núñez Arana, presidente de la Federación Mexicana de Atletismo– que vamos a traer muy buenos resultados, como siempre, a pesar de tanta crítica y tanto chisme…”
Para el basquetbol, la cosecha no será nada fácil. La comisión técnica de la federación estima que habrá que luchar frente a dos adversarios poderosos: Estados Unidos y Puerto Rico. Serán también rivales serios Brasil, Argentina y Canadá. En La Habana, México obtuvo plata.
En beisbol en el torneo panamericano, salvo el gran ausente República Dominicana, estarán diez países. A México le tocó el Grupo 1, formado por Puerto Rico –actual monarca latinoamericano–, Estados Unidos –subcampeón olímpico y mundial–, Argentina y Guatemala. La selección mexicana esta considerada por la Federación Internacional de Beisbol entre las cinco primeras del mundo y por eso ahora se espera que consiga una medalla.
En boliche, México deberá mantener su posición de ser uno de los equipos más consistentes y sólidos de América, con estadunidenses, puertorriqueños, venezolanos y canadienses. Lleva cuatro jugadoras de primer nivel y otros tantos varones.
En boxeo, los peleadores mexicanos estarán, como la mayoría de los rivales de Cuba, en franca desventaja. Como los isleños nunca aparecen en torneos profesionales, sus pugilistas se concentran en el ámbito amatéur. Hay peleadores que tienen doce años de experiencia. El presidente de la Federación Mexicana de Boxeo, Ricardo Contreras, es realista:
“Será muy difícil traer oro. Pero aspiramos a plata y bronce. Nuestros seis representantes cuentan con juventud y experiencia. Los más fogueados son Yoni Vargas (57 kilogramos) y Martín Castillo (51).”
Hay dos deportes que seguramente tendrán buena cosecha, de acuerdo con la evaluación técnica de ambas federaciones: canotaje y remo.
En canotaje participarán cuatro mujeres y diez hombres, quienes esperan regresar con mejor cargamento que las dos de plata y la de bronce conquistadas en La Habana.
Remo fue reconsiderado como uno de los deportes más productivos en la lista de los representantes nacionales en justas panamericanas. Por ejemplo, en Indianápolis 87 logró una de oro, dos de plata y tres de bronce, en tanto que en La Habana 91 consiguió 4-2-3. Ahora envía seis mujeres y doce hombres.
Ciclismo, a pesar de los problemas internos de la federación, va en damas con una competidora de espléndido coraje, determinación y potencia, Belem Guerrero –3,000 persecución individual, carrera por puntos y 25 kilómetros contra reloj individual–, acompañada por Nancy Contreras, quien participará en velocidad. Ocho ciclistas completan el grupo, quienes actuarán en las pruebas por puntos, 4,000 de persecución individual y por equipos, la ruta y los 50 kilómetros contra reloj individual. A los ciclistas se les exigió más: como no conquistaron presea en La Habana 91, ahora están comprometidos a un rendimiento extra.
De ecuestres, aunque faltaban algunas definiciones, se acordó enviar a cinco jinetes en las pruebas de salto y a cuatro en la de adiestramiento. Estados Unidos, Canadá, Argentina y Chile surgen como los competidores principales. En Cuba México apenas obtuvo una presea de plata.
En frontón, México es uno de los grandes favoritos, y aquí podría producirse una cosecha generosa. Después del éxito en Barcelona –donde fue deporte de exhibición–, habrá cuatro muchachas aspirantes a preseas en frontenis y en paleta con pelota de goma trinquete. Destacan las ganadoras del oro olímpico en frontenis, Miriam Muñoz y Rosa María Flores. Y 20 representantes varones garantizarán metales en frontón a mano tres paredes (individual y parejas), trinquete, pelota de cuero, pala corta y frontenis. En los últimos Panamericanos, cuando fue deporte de demostración, los frontonistas mexicanos se trajeron siete preseas de oro, dos de plata y dos de bronce.
En cuanto a futbol, la escuadra de menores de 23 años que llevará la representación nacional está en posición de regresar con una presea, a pesar del alto nivel competitivo que habrá, con dos representantes de raigambre, como Argentina y Brasil, y escuadras capaces, como Uruguay, Paraguay, Chile y Colombia.
En judo, se estima que las tres damas y los cuatro varones puedan superar la cosecha de 1991, que fue de una medalla de oro y otra de bronce. Lo mismo se estima de karate, otra de las artes marciales que más se han desarrollado en México. Asisten cuatro muchachas y seis varones.
Sin embargo, en tae kwon do recaen las mayores esperanzas para traer una generosa cantidad de metales. La ventaja del equipo mexicano es la calidad mostrada en los recientes campeonatos mundiales celebrados en las Islas Caimán, donde ocupó el segundo sitio, detrás de los monarcas sudcoreanos. Además, destronaron a los cubanos en los centroamericanos de Costa Rica.
El desarrollo de los taekwondistas mexicanos ha sido notable desde 1991, cuando apenas recogieron una de plata y dos de bronce. Pero en los Olímpicos, con Mónica Torres y William de Jesús, México comenzó a aparecer en las listas de los verdaderos protagonistas.
Dice el presidente de la federación, Jesús Moreno: “vamos a esperar que cumplan lo que han logrado hasta ahora: subcampeones varoniles del mundo y quintos en mujeres. Si así ocurre, tendremos muy buenas noticias, porque seríamos los campeones panamericanos”.
La natación mexicana, debido a problemas administrativos y falta de un desarrollo sostenido, tendrá que limitarse a una actuación discreta –cuarto sitio– en las pruebas de relevos 4×100 libres en femenil (cuatro nadadoras) y en 4×100 libre y combinado (siete varones). Nelson Vargas hijo será el único nadador que competirá en dos relevos.
Por fortuna, a los competidores se les otorgó el permiso para participar en pruebas individuales, aunque de antemano se estima que su participación será sólo para mantenerse en ritmo y poder desarrollar su mejor esfuerzo en los relevos. Probablemente estén en finales, es decir, entre los ocho mejores.
Las diez representantes de nado sincronizado, según la calidad exhibida desde hace ya varios años, estarán en el podio de las victorias, a pesar de la potencialidad de estadunidenses y canadienses.
En clavados, a pesar de la gran oposición que habrá de Estados Unidos, Canadá y Cuba, estima el entrenador Jorge Rueda, podrían conquistarse más de tres medallas: “Marijose, como siempre, se supera mucho al final de cuentas y tendrá las opciones en trampolines y plataforma. Luego tenemos esperanzas en Fernando Platas y Joel Rodríguez, quienes estarán en esas mismas pruebas”.
El racquetbol ingresa en el programa panamericano y México lo hace con cuatro damas y cinco varones, quienes participarán en singles, dobles y equipos. Enrique Villagrán, presidente de la federación respectiva, considera que podrán llegar a finales: “llevamos un grupo bien balanceado. Rosy Torres es séptima en la escala mundial y acaba de vencer a la campeona. Esta chica tijuanense hará pareja con la potosina Guadalupe Torres. Entre los hombres, contamos con el excampeón mundial juvenil Luis Muñoz, quien ahora es el séptimo sitio en el orbe”.
En squash, de acuerdo con la comisión técnica, se hará un buen papel, aunque sólo asistirán cinco representantes, entre ellos una dama, Tere Orozco.
En tenis, dice Leo Lavalle, “haremos un buen papel”, a pesar de estadunidenses y argentinos y algunas otras individualidades. México envía a Leo como su principal tarjeta de presentación. Entre las damas destaca Xóchitl Escobedo, quien estará con Lucila Becerra, Karim Palme y Graciela Vélez. Ausente, la raquetista del momento, la tijuanense Angélica Gavaldón. Leo será acompañado por Ignacio Ramírez, Mario Pacheco y Ricardo Herrera.
En tiro, se confía en que los siete competidores designados puedan traerse al menos una medalla de oro, conquistada hace cuatro años. Pero en tiro con arco –delegación formada por tres damas y tres varones– se espera que aseguren más de las doce medallas conquistadas en La Habana (dos de plata y diez de bronce).
Triatlón es una de las federaciones que más ha crecido, gracias a su gran organización. Es una de las que captó el sistema moderno de comercialización y ha tenido destacados atletas. Envía seis competidores –tres damas y otros tantos varones– en esta su primera incursión panamericana, como disciplina incluida desde ahora en los Juegos.
En lucha –cinco en libre y otros tantos en grecorromana–, se espera conseguir más de las dos de plata y la de bronce que se obtuvieron en La Habana. Destaca un luchador completo, Mario González, quien intentará destacar en la categoría de 90 kilogramos.
Y a propósito de pesos, los halterofilistas decidieron enviar a un solo representante: Francisco Vázquez, en la categoría de 99 kilogramos, inusitado para este deporte, cuyo representante mismo, Raúl Alayola, reconoce que carece de calidad. Los juveniles han logrado superar 52 de 60 records mexicanos, pero son inmaduros todavía para los eventos internacionales.
El técnico ruso de la FMP, Axel Askink Tariverdier, asegura que Francisco puede, según las comparaciones realizadas con los demás representantes del continente, obtener tres medallas. De lograrse al menos una, sería la primera desde que en Caracas 83 este deporte aportó una de plata y cuatro de bronce.
Hay otros deportes en los que difícilmente podría conseguirse algo: esgrima, esquí acuático, gimnasia, pesas y vela.
Finalmente, la responsabilidad del resultado de estos Juegos recaerá definitivamente en el Comité Olímpico Mexicano, ya que después de los Juegos Olímpicos de Barcelona, Mario Vázquez Raña consiguió que el gobierno le cediera el deporte de alto rendimiento, dejando a un lado la Comisión Nacional del Deporte.








