La elección para lider del STPC, “rifa del tigre”; hablan los secretarios de secciones, Humberto Elizondo, Julian Pastor e Isaac Téllez

Quien gane la Secretaría General del Comité Central del Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica (STPC) ya “compró el boleto para la rifa del tigre”, valora Humberto Elizondo, líder de la Asociación Nacional de Actores (Anda).
Secretario general de esta sección del STPC, Elizondo es uno de los candidatos al cargo de mayor responsabilidad en esta organización gremial, lo mismo que Julián Pastor, secretario general de la Sección de Directores; Isaac Téllez, líder de la Sección de Técnicos y Manuales, y Marcela Fernández Violante, al frente de la Sección de Autores.
La Secretaría General del Comité Central del STPC es el mando supremo de este sindicato fundado en 1945, que mantiene relaciones contractuales con la Asociación de Productores y con los Estudios Churubusco en lo concerniente a la planta laboral en servicios de laboratorio y de sonido, y que agrupa en sus seis secciones a unos 3,500 trabajadores del medio cinematográfico, entre escritores, directores, actores, filarmónicos, compositores, y técnicos y manuales.
En manos de Téllez con carácter de interino, este cargo quedó vacante al abandonarlo el actor Héctor Ortega a mediados de enero pasado, cuando a pedido de compañeros sindicalistas inconformes con su gestión debió renunciar a la Secretaría General de la Sección de Autores que ocupaba también.
Para asumir el liderato máximo del que es uno de los dos sindicatos cinematográficos más importantes del país –el otro, el de Trabajadores de la Industria Cinematográfica–, es menester encontrarse al frente de una de las seis secciones que lo integran.
Las de mayor número de afiliados, y por ello con mayor fuerza en el interior, son la de Actores, la de Técnicos y Manuales, y la de Autores y Compositores. Esta, sin embargo, “no ha asistido a las últimas sesiones y no sabemos su sentir”, según Téllez. Las secciones más pequeñas son la de Filarmónicos y la de Autores.
“La gente no sabe de leyes ni conoce los estatutos”, observa por su parte el líder de Directores, Pastor, quien habla de la contienda que podría definirse el 6 de marzo próximo: “me inclinaría por el de Técnicos o el de Actores, pero a lo mejor Elizondo no quiere”.
Y se autodescarta: “no tengo la menor ambición, y no creo que tampoco la tenga Marcela Fernández”.
Marcela Fernández Violante fue elegida hace un par de semanas nueva secretaria general de la Sección de Autores del STPC, para concluir el periodo que dejó inconcluso Héctor Ortega (Proceso 955).
Isaac Téllez, por cierto, en su calidad de secretario general interino del Comité Central del STPC, consignará sindicalmente a Ortega por sanciones que van “desde una llamada de atención hasta una posible expulsión”, ya que mostró desconocimiento hacia lo que es una organización sindical. En relación con la entrevista con el actor que publicó Proceso (954), dice que éste se equivoca al hablar “de complot, de filiaciones políticas, de manejos inadecuados”, y lo acusa de “no hacer entrega de la documentación como secretario general y de la gravedad de lesionar una institución como el STPC”.
Por otra parte, en cuanto a la elección del nuevo líder del STPC, Téllez, quien considera que entre los más inmediatos problemas que debe afrontar su sindicato están la definición del reglamento de la nueva Ley Cinematográfica, “para saber sobre qué bases vamos a transitar en el ambiente cinematográfico”, y, en lo interno, “cambiar nuestra estructura y ser más propositivos, para adecuarnos a los tiempos”, explica el procedimiento:
“Se cita a los delegados plenarios, que pueden ser hasta tres por cada sección, aunque sólo uno de ellos tiene derecho a votar, de modo que serán seis plenarios los que determinarán quiénes van a ocupar los cargos del Comité Central, incluida la Secretaría General del sindicato.”
Pero “como deseamos cambiar las cosas, hacerlas más propositivas –explica el líder de los Técnicos y Manuales–, queremos citar primero a junta de comités ejecutivos, donde los secretarios generales de las secciones se pongan de acuerdo sobre quién será el más adecuado, y ya solamente lo determinen los plenarios para darle formalidad y cumplimiento al estatuto”.
No obstante, señala Téllez, “aquí vienen varias situaciones: Elizondo obviamente quiere jugar, a mí la asamblea me pidió que también participara y a Julián Pastor y a Marcela se lo pidieron también; entonces, cada candidato debe tener un plan de trabajo definido para convencer a cada delegado plenario y determinar así cuál es la mejor opción”.
De hecho, “por estatuto yo podría quedarme, pero queremos hacerlo democráticamente –asegura–, y aquí hay algo muy importante que vale la pena mencionar: en estos días que he estado supliendo al secretario general se han hecho más cosas que en el tiempo que estuvo Ortega: hemos hecho contactos con los estados para promover películas, hemos tratado de revivir Fecimex, hemos tenido entrevistas con todas las autoridades, incluido Alejandro Montaño, director de Radio, Televisión y Cinematografía, para reactivar los trabajos del reglamento de la Ley Cinematográfica, se ha restablecido la relación con el Instituto Mexicano de Cinematografía”.
Por último, a propósito del carácter rotativo de la Secretaría General del Comité Central del STPC entre las diferentes secciones que lo componen, Téllez asume que “eran leyes no escritas que dejaron de tener vigencia hace 20 años”, con lo que coincide el secretario general de la Sección de Directores del STPC: Eso, dice, “no está en los estatutos ni en ningún lado”.
En la reunión a que Téllez ha convocado para el 6 de marzo próximo y de donde saldrá el nuevo dirigente sindical, asegura Pastor: “trataremos de que quede el más indicado, y ni Marcela ni yo somos los más indicados”. Pero para Téllez, el que podría ser es él mismo o Elizondo, “su contrincante real”.
Por lo pronto, Pastor señala que “hay cosas que son obvias: hay secciones que tienen más membresía, y por tanto son más fuertes, por eso tradicionalmente la Secretaría General ha estado en manos de la Sección de Actores o de la de Técnicos y Manuales, y eventualmente de la de Directores, como cuando la ocupó Sergio Véjar, o la de Autores, como cuando estuvo en ella José Estrada”.
De cualquier manera, asume Pastor, “al Comité Central lo manejamos todos los secretarios generales de cada sección”, al tiempo que reconoce que “el sindicato no tiene un futuro que se diga muy prometedor”.
Pero el STPC, advierte, “tampoco está al borde de la desaparición, tiene sus armas para defenderse bastante bien; en estos días nadie puede ser optimista sobre el futuro en nuestro país, y nosotros tampoco, pero de que va a sobrevivir a todo esto, ni hablar: tenemos los mecanismos y la fuerza necesarios para sobrevivir”.
En el STPC, asegura por su parte Elizondo, “tiene que haber una gran unidad, porque no tiene fuente de trabajo actualmente y eso es muy grave: es el momento de la unidad, de revisar todo lo que ha sido el sindicato y tomar lo mejor de su historia para empezar a escribir otra nueva, porque las condiciones son diferentes ahora”.
Reconoce también el líder de los actores que si “antes decían que venía el lobo, ahora ya llegó”. Y sostiene: “no estamos hablando de factores de producción ni de lucha de clases sino de que haya producción cinematográfica, pues hay que procurar el trabajo que en este momento no tenemos”.
Sobre si buscaría la Secretaría General del STPC, Elizondo ataja: “no creo que sea yo quien tenga que decirlo, ni estoy muy emocionado, porque no es motivo de lucha, no es algo que traiga consigo beneficio económico ni político, porque es un sindicato que está en problemas serios, y el que gane habrá comprado el boleto de la rifa del tigre”.
Considera, en referencia al conflicto en la Sección de Autores que derivó en la renuncia de Ortega: “debemos tener mucho cuidado con la elección de nuestros líderes; porque si no, vienen procesos de desintegración como éste, y la gente se convierte en alguien a quien se le cuestiona o que cuestiona, y tenemos que dedicar nuestro tiempo a discutir cosas que no son trascendentes”.
El proceso en que se encuentra inserto en la actualidad el STPC, analiza, “es más que una elección, porque el sindicato no está en condiciones para eso sino en busca de un destino para que pueda sobrevivir”.
Así, observa, “creo que para encontrar fórmulas lo que hay que buscar es un destino, y que el compañero que sea electo cuente con apoyo de todos porque si no, ¿para qué lo elegimos?”.