Bañuelos advierte derechización de intelectuales: “Las preguntas de Fuentes debe contestarlas el gobierno”

Recién desempacado de Chiapas, a donde acudió como miembro de la Comisión Nacional de Intermediación, el poeta Juan Bañuelos señala por teléfono la “derechización de los intelectuales”.
Para él, “los intelectuales siempre han sido cooptados por el gobierno, y los que siempre han presumido de disidentes, de críticos, a las primeras de cambio, por becas, por puestos o por homenajes, en seguida se ponen el pasamontañas de la derecha”.
Así que, condena, “se nota el apoyo al neoliberalismo de muchos intelectuales mexicanos quienes, ya sea por acción o por omisión, se quedan realmente callados”.
Retoma de su reciente experiencia –las agresiones a seguidores de Samuel Ruiz García ocurridas el domingo 19 del actual–: “vi, cuando estábamos adentro de la casa del obispado, el rostro del fascismo, pude detectar el rostro del fascismo en México”.
En cuanto a las opiniones de Carlos Fuentes, el Premio Nacional de Poesía en 1968 afirma:
“Tiene toda la razón en sus preguntas, sin que esto signifique que lo apoye porque sea mi amigo.”
Pero, asegura, “quien debe contestar a todos sus cuestionamientos es el propio gobierno”.
Dice:
“Nosotros los escritores, o al menos los que estamos en la Comisión Nacional de Intermediación, estamos preocupados por el gran silencio que hay sobre el conflicto. Da vergüenza que intelectuales, cineastas, escritores, artistas de Europa, se pronuncien en favor de la causa zapatista y aquí en México los intelectuales apoyan con su silencio las acciones militares.”
Extrañado por esta reacción, “aunque no digo que apoyen la forma del Ejército Zapatista, pero sí sus demandas”, se duele de que en el país “los escritores estemos tan insensibles a la inanición, a la cantidad de chiapanecos que están a punto de morir, mientras el resto del mundo ve que es evidente un cambio y reclama una solución negociada”.
Aquí, en tanto, confirma Bañuelos, “se califica a los zapatistas como delincuentes, cuando se les ha impuesto una cultura occidental que a través de miles de años han mantenido, con otra manera de pensar que sigue viva y que se trasmina en sus actividades diarias”.
Para el poeta chiapaneco, “las preguntas de Fuentes tienen que tener una respuesta por parte del sistema, y si esas interrogantes las están respondiendo otros intelectuales, estamos delimitando ya la problemática social de México”.
Bañuelos, cuyos poemas tuvieron auge hasta en múltiples pintas durante el movimiento de 1968, añora esos años y el compromiso de algunos intelectuales con esa época:
“Ya en el límite, en 1968, hubo todavía reacciones de intelectuales con visos positivos. Ahora estamos ante una realidad mexicana –la chiapaneca–, que es la más grave en la vida de México.”