“Lo menos que pueden hacer los intelectuales es unirse y ayudar”: Joaquín Sabina, vocero del grupo español contra la guerra en Chiapas

MADRID.- En contraste con la falta de unidad imperante entre los intelectuales mexicanos, los de España y de otros países de la Unión Europea se han unido, por encima de sus diferencias ideológicas, y se han lanzado a las calles en pos de un reclamo: fin a la guerra en Chiapas.
“Alarmados por la violencia a que se está sometiendo a la población indígena de Chiapas”, los 110 firmantes españoles relacionados con la cultura, la política y las organizaciones no gubernamentales de derechos humanos exigen el “cese inmediato de las actividades militares” en la zona del conflicto.
La misma actitud han tomado en Italia, Francia, Bélgica y Alemania, donde se han hecho públicos comunicados de intelectuales en favor de la paz.
Firmado entre otros por los cineastas Bernardo Bertolucci y Gillo Pontecorvo, el escritor Umberto Eco y el dramaturgo Darío Fo, en su comunicado, los italianos dicen haber aprendido “a amar a México por su ejemplo de tolerancia y pluralismo, en un continente martirizado por las castas militares y saqueado por los intereses extranjeros”, y señalan al país como “tierra de asilo para los refugiados de todas las tragedias latinoamericanas de este siglo”.
Luego de hacer una defensa de Samuel Ruiz García, piden al presidente de México y a su ejército “detenerse, volver al diálogo, imponer su tradición democrática sobre los intereses extranjeros que están desangrando México y ultrajando su principio de nación libre e independiente”.
Por su lado, diputados del Parlamento europeo, legisladores del Parlamento alemán, la alcaldesa de la ciudad de Munich, el escritor Günter Grass, el Comité México, la Oficina Ecuménica por la Paz y la Justicia, la Federación Nacional de Sindicatos Alemanes, el Centro berlinés de Documentación e Investigación Latinoamericano y el Foro Internacional por la Paz, entre otros, suscribieron también un documento para demandar el cese de las hostilidades contra los indígenas chiapanecos.
Al manifestar su temor porque se produzca un derramamiento de sangre en Chiapas, exigen al gobierno mexicano, entre otros puntos, que cesen las acciones militares, inicien negociaciones en favor de las demandas justas, que cesen acciones de intimidación en contra de colaboradores de ONG, que se respeten los derechos cívicos y humanos dentro y fuera de la zona del conflicto.
La declaración española fue leída por el cantante Joaquín Sabina, en el Instituto de la Juventud, ante intelectuales, políticos y activistas de derechos humanos. Entre los firmantes están escritores como Rafael Alberti, Manuel Vázquez Montalbán, Gloria Fuertes, Alfonso Sastre; directores de cine: Pedro Almodóvar, Manuel Gutiérrez Aragón, Antonio Bardem, Mariano Barroso; pintores: Julio Achrisson, Luis Fernando Aguirre, Alfredo Alcaín; cantantes: Luis Eduardo Aute y Sabina mismo, además de políticos, jueces, actores, magistrados, filósofos, periodistas, sacerdotes, economistas, diputados y senadores.
Joaquín Sabina dijo que el interés de los intelectuales radica en hacer llegar al gobierno de Ernesto Zedillo, y a la opinión pública, “la voz de alarma por la situación que viven en estos momentos los zapatistas, campesinos e indígenas de Chiapas”.
Por eso exigieron “la vuelta del ejército mexicano a las posiciones anteriores a la ruptura del alto al fuego. El reinicio de las negociaciones entre el gobierno de México y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional”.
En una entrevista con Proceso, Joaquín Sabina señaló que este movimiento de intelectuales de diferentes países de la Unión Europea “debería ser más amplio” para ejercer una auténtica presión.
“Esta a la vista del mundo –dijo el cantante español– la especie de barbaridad que hay en Chiapas. Cuando parecía que se estaba dialogando, cuando el movimiento armado de Chiapas era una cosa más que testimonial, de pronto se les da mano dura. Esto parece que fue impuesto por Estados Unidos y los militares mexicanos. Es un callejón sin salida y así no se va a ninguna parte, lo menos que pueden hacer los intelectuales es unirse y ayudar.”
Sabina consideró que la falta de unidad de los intelectuales mexicanos se debe a que profesan diferentes ideologías y que no se han puesto de acuerdo en algo que va más allá de la política.
Citó el caso concreto de Octavio Paz y Carlos Fuentes, dos intelectuales que han mostrado sus desacuerdos públicamente sobre Chiapas:
“Para mí, fue muy lamentable el primer artículo de Paz, justo cuando empezó el conflicto en Chiapas el año pasado. Hacía ver a los zapatistas como una especie de movimiento guerrillero soviético pagado por el capital extranjero. Me parece que Octavio Paz está chocheando o está demasiado entregado en brazos de intereses muy feos.”
El cantante español, que el año pasado visitó varios estados de la República Mexicana, dijo sentirse sorprendido por lo “absolutamente popular” que se ha convertido el EZLN.
“Por eso tenemos que reivindicar el diálogo contra las armas, porque lo contrario significaría la barbarie, más en un caso de injusticia tan manifiesto como el de Chiapas”, afirmó.
Por su lado, el escritor Manuel Vázquez Montalbán indicó a este semanario que Chiapas representa un “foco de estallido social” que debe ser atendido urgentemente. Dijo que la unión entre los intelectuales resulta determinante en estos acontecimientos, pero advirtió sobre la postura adecuada que debe tomarse:
“Los intelectuales desde Europa no podemos esperar que se arme la de Dios, no debemos aplaudir las luchas armadas, mientras aquí estamos tan tranquilos y son otros los que sufren. Lo que tenemos que hacer es pedir la paz y la vuelta al diálogo.”
El escritor José Manuel Martín Medem, miembro del Consejo de Radio Televisión Española, presente en la lectura del manifiesto, señaló que la intención es que haya este tipo de respuesta con otros intelectuales.
Y lamentó que las posturas de Carlos Fuentes y Octavio Paz no ayuden a la unidad en México:
“La pelea entre Fuentes y Paz no es nueva, es una pelea con cierta tradición en México, que forma parte del trasfondo del conflicto, aunque en España se entiende bastante más la postura de Fuentes. Hay sectores de intelectuales españoles que desde hace tiempo no sintonizan con Paz; digamos que el núcleo de la gente que más se ha movido ahora y antes está con Fuentes, ese núcleo sabe que la democracia en México era sólo una apariencia.”
Ernesto Isunza, de la Plataforma de Solidaridad con Chiapas, promotora del manifiesto y que ha organizado una serie de protestas frente a la embajada de México en Madrid, señaló que el documento de 110 personas se ampliará con la recopilación de firmas en la capital española, Barcelona, Bilbao, Burgos, La Coruña, Sevilla, San Sebastián, Valencia, Valladolid y Vigo.
Dijo que en tan sólo cuatro días lograron reunir las firmas de los 110 intelectuales: “la gente progresista de España, la gente decente ve en las demandas de los zapatistas algo nuevo, una nueva forma de lucha política de destruir ese sistema de partido de Estado que existe en México”.
Señaló que en la firma en favor de los zapatistas se han unido intelectuales de diferente ideología: “lo de los zapatistas es algo que va más allá de la cercanía ideológica, como Joaquín Sabina que está en favor de la insumisión militar y se sentó en la mesa para presentar el documento con el coronel del ejército español, Luis Otero”.