PARIS.- La crisis financiera y económica de México y la preocupante situación de Chiapas siguen siendo temas de amplios reportajes y análisis en la mayor parte de la prensa europea. Asimismo, partidos políticos y organizaciones de derechos humanos expresan su preocupación por los acontecimientos en la Selva Lacandona.
En lo que hace a la situación económica, los periódicos subrayan que el gobierno mexicano tuvo que aceptar finalmente las drásticas condiciones impuestas por William Clinton.
“México hipoteca su petróleo con EU para lograr un crédito de 20,000 millones de dólares”, tituló El País en su edición del 22 de febrero. “Washington impone su tutela financiera”, afirmó un día más tarde, en primera plana, el diario La Tribune Desfosses, biblia de los financieros y economistas franceses. De una forma u otra el conjunto de las prensas francesa, española, italiana, belga, suiza, alemana y británica saca las mismas conclusiones sobre el acuerdo firmado por Robert Rubin, secretario estadunidense del Tesoro, y Guillermo Ortiz Martínez, secretario mexicano de Hacienda y Crédito Público.
Todos también prevén una terrible recesión en México; insinúan que la tasa de inflación podría alcanzar 30%; se interrogan con cierto pesimismo sobre las consecuencias políticas y sociales del “tratamiento de choque” impuesto al país, y señalan que los inversionistas internacionales comparten sus preocupaciones.
En su edición del 23 de febrero, El País expresa de manera explícita lo que numerosos analistas europeos sugieren en una forma más o menos atenuada:
“La cesión ante la exigencia del gobierno de Estados Unidos de subir los tipos de interés comienza a revelarse como un gigantesco error, uno más de los que el equipo económico del presidente Ernesto Zedillo ha cometido en los escasos tres meses que lleva en el poder (…). Tras quemar todos sus cartuchos ante los inversionistas (anuncio de la ayuda de Estados Unidos de 20,000 Millones de dólares y un aumento de los tipos de interés, en varios escalones, desde 35% hasta 59% en apenas una semana de plazo), al gobierno mexicano sólo parece quedarle contemplar inerme la evolución de la catástrofe, sin muchas esperanzas de influir en su curso.”
Los partidos políticos europeos siguen también con atención particular la crisis mexicana, cada cual con su propio enfoque ideológico… Lo que preocupa a los partidos de derecha y de centroderecha es el hecho de que la crisis mexicana haya perturbado el sistema financiero internacional y que plantee serias interrogantes acerca del funcionamiento de ese sistema y de la estabilidad de los mercados emergentes. Los partidos socialdemócratas comparten esa preocupación y abogan además en favor de una solución negociada en Chiapas.
La posición del Partido Socialista Francés (PSF) es muy ilustrativa al respecto:
“El Partido Socialista Francés está profundamente preocupado por la agudización de las tensiones en México. Condena el recurso a la violencia. Recuerda que sólo el diálogo puede permitir encontrar una solución pacífica y democrática a la crisis de Chiapas”, afirmó en un comunicado Gerard Fuchs, secretario de Relaciones Exteriores del PSF.
Consultado telefónicamente por la corresponsal, Axel Queuval, asesor personal de Pierre Maurois en política internacional, confirmó que el presidente de la Internacional Socialista seguía los acontecimientos mexicanos de muy cerca y con cierta inquietud.
Los partidos comunistas europeos, por su lado, explican que la crisis mexicana ilustra de manera trágica lo que vienen denunciando desde hace años: la crueldad de la opción neoliberal escogida por los países desarrollados e impuesta a los países en desarrollo. Apoyan además la lucha de los zapatistas en Chiapas y denuncian las violaciones sistemáticas de los derechos humanos en el sureste mexicano.
Ahí también el ejemplo de Francia es ilustrativo. El PCF y la CGT, confederación sindical comunista, participaron en la tercera manifestación contra el presidente Zedillo que se realizó en Francia el lunes 20 de febrero.
Entre 600 y 700 manifestantes desfilaron en el exclusivo distrito 16 de París al grito de “¡Fuera el Ejército de Chiapas!” o “¿Zedillo asesino!”. Se detuvieron ante la sede del Banco Mundial, e intentaron llegar hasta la embajada de México, tal como lo habían hecho el 11 y el 13 de febrero. Ahí se toparon con una sorpresa: un centenar de CRS (Cuerpos Republicanos de Seguridad) bloqueaban la calle. Ni siquiera dejaron pasar a una comisión que deseaba reiterar al embajador Ignacio Morales Lechuga su preocupación ante la situación en Chiapas. La marcha se dirigió entonces hasta la residencia del embajador mexicano, que fue llamado mentiroso y narcotraficante, en francés y en español, por los manifestantes.
Llamó la atención de los organizadores de la manifestación (PCF, CGT, partidos ecologistas y trotskistas, organizaciones antirracistas y comités de solidaridad con Chiapas) la nueva “estrategia” de Morales Lechuga. El lunes anterior, el embajador había recibido a una comisión de los manifestantes, a la que aseguró que estaba abierto al diálogo y la había invitado inclusive a volverlo a visitar para “intercambiar informaciones…”.
El mismo 20 de febrero, un centenar de estudiantes franceses y latinoamericanos se manifestaron ante la sede del cónsul honorario de México de Lyon (tercera ciudad de Francia). Lo mismo ocurrió en Bilbao y Barcelona, mientras que varios centenares de manifestantes españoles formaron una gran cadena humana que empezó en la Puerta del Sol y acabó ante la sede diplomática mexicana.
Manifestaciones similares se realizaron en Alemania, Suiza, Bélgica y Noruega.
En Italia, un grupo de catedráticos de la Universidad de Turín, al lado de dos investigadores mexicanos que radican en Italia desde hace varios años, anunciaron el 23 de febrero la creación del comité Viva México Democrático.
Entrevistado telefónicamente, el profesor Marco Bellingeri, uno de sus integrantes, autor de numerosos estudios históricos y políticos sobre México, explicó a la corresponsal que el comité acaba de redactar un largo llamado al gobierno mexicano, en el que, después de exponer su propio análisis de la crisis política y económica del país, piden a Ernesto Zedillo regresar a la vía pacífica en Chiapas. Antes de dar a conocer públicamente ese llamado, el comité lo envió a numerosos intelectuales italianos para que lo firmaran. “En eso andamos ahora”, precisó Bellingeri, quien dijo que las primeras reacciones habían sido muy positivas.
Dice en una de sus partes el llamado: “aun si la dramática elección de la vía de una insurrección armada en enero de 1994 suscitó y sigue suscitando angustiosas interrogantes, cierto es que en el desarrollo sucesivo de los eventos, el movimiento neozapatista supo imponerse como uno de los protagonistas del proceso de transición democrática que parecía haber encontrado eco en un amplio plan de reforma.
“Por todo esto, el movimiento neozapatista, al contribuir al debate sobre las diferentes vías de la democracia, ha podido contar con amplia solidaridad, que en estos últimos días impuso nuevamente un freno al intento de liquidar militarmente a los insurgentes.
“Por otro lado, entre los autogobiernos y el comunitarismo indígena y popular, que son puntos de reivindicación del neozapatismo, y los principios, las instituciones y la práctica de una democracia moderna, existen profundas contradicciones, y quizá tengan sus raíces en las mismas interpretaciones de la soberanía y de la representación nacionales; sin embargo, creemos que sólo enfrentando estas contradicciones o no intentando anularlas, con la eliminación de los movimientos de protesta y de reivindicación política, se podrá realizar en México una verdadera transición democrática.”
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Mientras tanto, pese a que el gobierno mexicano supuestamente quitó el pasamontañas al subcomandante Marcos y lo presenta como un izquierdista blanco que engañó a miles de indios analfabetas, el interés de los medios de comunicación franceses hacia el dirigente rebelde no ha decrecido.
El suplemento literario del matutino Liberation dedicó una página a los escritos de Marcos, que acaban de ser publicados en francés por una pequeña editorial parisina. El “talento de escritor” del dirigente zapatista parece dejar asombrado al crítico literario del diario, quien se divierte también con “su sentido del humor”, e inclusive con “su narcisismo”.
El muy popular semanario Paris Match publicó un reportaje gráfico de seis páginas entorno del sub, a quien llama “ídolo de los indios”.
Las inmensas fotos, unas en blanco y negro, otras a color, todas artísticas, que muestran a Marcos de perfil, pensativo, con su pipa en la mano y un fusil en el hombro, a caballo, o entre sus hombres en la selva, parecen extraídas de una película y distan de coincidir con la imagen que el francés común (el lector tradicional de Paris Match) tiene de los delincuentes y de los terroristas.
Mucho más serio y riguroso, el documental realizado por Tessa Brisac y Carmen Castillo para el canal de televisión franco-alemán Arte, presentado a la prensa francesa el 22 de febrero, antes de su transmisión el 8 de marzo próximo y aplaudido por un público selecto y habitualmente poco efusivo. El documental ya fue solicitado por una decena de canales europeos y uno de Australia.
En la primera parte, Brisac y Castillo presentan el tenso contexto político, social y económico en que surge a la luz pública y crece el fenómeno zapatista. En la segunda, habla Marcos, a quien las realizadoras entrevistaron largamente a finales de octubre de 1994.








