No ha ganado título alguno todavía, pero el América del holandés Leo Beenhakker y de los africanos Kalusha y Biyik, despierta admiración hasta en sus más declarados enemigos.
El asombro que genera pasa a su vez por la certeza de que en esta ocasión, el equipo de Televisa logró conjuntar con mucha armonía –después de años de no hacerlo– su poderío económico y un gran talento futbolístico.
Ante el agotamiento de su modelo de importación –basado desde siempre en jugadores sudamericanos–, que lo llevaba de fracaso en fracaso, el América decidió incursionar esta temporada en el mercado europeo, que normalmente no había dejado buenos resultados al futbol mexicano.
El Puebla en una temporada alineó a cuatro españoles: “Pirri”, Asensi, Llangostera e Idígoras, los dos primeros considerados “glorias” en su país. El Atlético Español trajo a Javier Bermejo, Jaime Cuesta, Benito Pardo y José María Ortuondo. El León contrató al alemán Helmut Graff y de esta misma nacionalidad, los Pumas de la UNAM tuvieron a Wieczerkowski y Willrich. El Tampico tuvo al yugoslavo Miroslav Draganic y el Cruz Azul al italiano Carmelo D’Anzi. El mismo América trajo el año pasado al yugoslavo Davor Jozic. Ninguno de esos equipos logró nada, ni títulos, ni espectacularidad, ni más partidarios.
El reto entonces, según explica el vicepresidente del América, Francisco Hernández, no se presentaba fácil o carente de riesgo. Había, sin embargo, un ángulo no suficientemente explotado al que el equipo propiedad de Televisa enfocó sus esfuerzos: los jugadores africanos que actuaban en Europa.
El único antecedente de un jugador africano en México era Isaac Ayipey, ghanés que contrató la Universidad de Guadalajara hace cuatro campañas. Ayipey, desde hace tres años en el León, sorprendió por su velocidad, resistencia y definición ante el marco contrario.
Emilio Diez Barroso, presidente del equipo, y otros ejecutivos de Televisa –cuenta Hernández–, establecieron que el nuevo América tendría que definirse tomando en consideración las características de los jugadores africanos: se buscaba un equipo ágil, rápido, agresivo, salvaje y fuerte.
“El paquete tenía que ser enfrentado con un enorme despliegue de recursos económicos y de planeación”, acepta el directivo, quien se niega a precisar cantidades y otros detalles.
Definido el concepto que querían –que de funcionar les daría miles de nuevos aficionados y la posibilidad de comercializar a fondo el equipo–, los directivos se dieron a la tarea de buscar un nuevo entrenador, que tendría que ser la “antítesis” de Miguel Angel López, a quien iba a suplir. El técnico argentino se definía a partir de lo conservador y sus equipos casi nunca iban más allá del orden defensivo como propuesta.
Encontrarlo no fue difícil, convencerlo de que viniera al futbol mexicano, sí. Se trataba de Leo Beenhakker, holandés, que tras una brillante carrera en su país, con el Ajax, incursionó con notable éxito en el futbol español, primero en el Zaragoza y luego en el Real Madrid al que hizo cuatro veces campeón.
Tras su salida del equipo madrileño, sin embargo, Beenhakker no había corrido con suerte. Fracasó al mando de la selección de su país en el Mundial de Italia 90 y luego no atinó una. Lo último que se sabía de él es que había renunciado a la dirección de la selección de Arabia Saudita, que ya calificada, se aprestaba para participar en el Mundial de Estados Unidos 94. A Beenhakker, que no estuvo ni un mes en el cargo, lo sustituyó el argentino Jorge “Indio” Solari, que cumplió una buena actuación en la Copa.
Aparte del entrenador, para poder llevar a cabo con plenitud su concepto, los dueños del América tuvieron que contratar a un directivo conocedor del medio en el que se pretendía incursionar.
Especie de promotor, experto en futbol europeo, el ítalo-argentino Giusseppe Rubolotta, fue el escogido y para que no hubiera dudas del peso que tendría en el equipo, se le designó vicepresidente.
Rubolotta fue el que escogió a Kalusha Bwlaya, de Zambia, y a Francois Omam Biyik, de Camerún, como los dos primeros refuerzos.
Aunque el miércoles 15 otro equipo de Televisa, el Necaxa, lo eliminó del torneo de Copa, la marcha del América en el campeonato de liga es impresionante. Tanta, que a 12 fechas de que termine el torneo sólo el propio Necaxa o el Guadalajara podrían impedirle terminar en primer lugar general. En 24 partidos ha anotado 70 goles. El que le sigue, Cruz Azul, ha hecho 49.
El paso ganador del equipo no sólo le ha proporcionado grandes recursos económicos sino también ha beneficiado al resto de los competidores que han visto abarrotados sus estadios en sus respectivos enfrentamientos con el América.
Un lleno en el Estadio Azteca, con capacidad para 110,000 aficionados, genera, a precios actuales, una taquilla cercana a los 3 millones de nuevos pesos, o 3,000 millones de los viejos. El América, en los 12 partidos como local, ha tenido una asistencia equivalente a cerca de cinco estadios llenos. Sin contar que todavía jugará en el Azteca contra el Guadalajara. Así, tan sólo por taquilla, el América ha obtenido cerca de 15 millones de nuevos pesos.
El precio de Kalusha y Biyik se desconoce, pero no se cree que cada uno supere el millón de dólares, pues se trata de jugadores de mediana cotización en el mercado europeo. En cambio, se dijo que el precio por la carta de Luis García, repatriado de la Real Sociedad de España, se ubicó en un millón 500,000 dólares.
A estas contrataciones, el América añadió las de Raúl Gutiérrez, Luis Felipe Peña y Joaquín del Olmo, por los que, de acuerdo con cifras del draft de Acapulco, desembolsó no menos de otro millón y medio de dólares.
A cambio, vendió o prestó a Cecilio de los Santos, Antonio Carlos Santos, Germán Martelloto, Eduardo dos Santos “Edú”, Marcelo Barticcioto, Alejandro García, Gonzalo Farfán, Alejandro Domínguez, Gerardo Silva, Davor Jozic, Teodoro dos Santos “Toninho” y algunos otros jóvenes de sus fuerzas inferiores.
En relación con la nómina mensual que paga el club poco es lo que se sabe. Hace tres semanas trascendió que novatos como el extremo derecho Cuauhtémoc Blanco ganan el equivalente a unos 1,000 dólares, pero inmediatamente la directiva desmintió la versión, sin precisar si ganan más o menos.
Para la segunda vuelta, el América contrató al chileno Soto, al brasileño Branco, y a otro camerunés, Jean Claude Pagal. Con excepción del primero, los otros dos no han sido tomados en cuenta ni como suplentes.








