MERIDA, YUC.- Tan sólo 36 horas duró la promesa democrática en la elección del candidato del PRI a la gubernatura de Yucatán, y el “precedente histórico” ofrecido por María de los Angeles Moreno fue convertido en una candidatura “de unidad” que, con Víctor Cervera Pacheco, abre la puerta a una forma de reelección.
El sábado 11 fue leída la convocatoria a los priístas. En menos de 24 horas, los seis aspirantes a la gubernatura se dieron cuenta de que ese documento tenía “dedicatoria”, y sólo tuvieron que transcurrir otras 12 horas para que, “unidos”, todos se reunieran con el exsecretario de la Reforma Agraria en su casa. Desde luego, le expresaron su “adhesión”.
Pero, fuera de allí, militantes panistas, perredistas y priístas, incluso exgobernadores, se declararon contrarios a la nominación. Priístas decepcionados porque su partido volvía a “prácticas viciadas”; perredistas, para los que se trataba de un “retroceso político”, y panistas, para quienes “queda roto el espíritu de la no reelección”, manifestaban severas críticas y protestas.
Las principales acusaciones para el gobernador Federico Grajales Ricalde, procedentes del PAN y del PRD: “usurpar las funciones del PRI”, “romper un pacto de civilidad” y “no separar su partido del gobierno”, ya que encabezó “desayunos de unidad” en los que Cervera fue el principal invitado.
Pero incluso dentro del PRI, la exdiputada local Blanca Estrada Mora lamentó que su partido no cambie. “Nos vinieron a decir que se abría una `rendija democratoide’, y de golpe se cerró para que quedáramos en lo mismo: componendas, presiones, negociaciones de escritorio y seis aspirantes que decidieron por todos el destino de mi partido”.
Estrada dice que respeta el Comité Ejecutivo de su partido, pero lamenta que haya venido a Yucatán sólo a fomentar el desgaste interno.
Y luego de considerar que a los aspirantes les dio pánico ver lo que pasó en Jalisco –”sólo así entiendo su cobardía” al renunciar a sus aspiraciones–, sentencia: “Cervera no es el candidato de la unidad del PRI sino el de la cobardía: de la cobardía del CEN priísta, de la dirigencia local y de los propios militantes”.
Irónica, reconoce que esta vez no hubo un dedazo en la postulación: “hubo seis, seis pelagatos que decidieron por todos”.
A su vez, Benito Rosel Issac, senador y expresidente local del PAN, advirtió que en Yucatán “se está rompiendo el último mito de la Revolución; se abre la caja de Pandora para que muchos gobernadores manden a reformar sus leyes y pretendan volver a ese cargo más adelante”.
Según Correa Mena, quien será el principal opositor de Cervera, en el PAN recibieron con júbilo la nominación porque “es un candidato cómodo”, aunque podría significar una reelección de facto que vulnere la esencia constitucional y ubique al país en una grave situación política.
Hoy, agregó, “vimos cómo María de los Angeles Moreno vino a instalar un laboratorio de la democracia, pero no llegó a cortar el listón. Esa convocatoria que pretendía ser democrática, con voto secreto, directo, se convirtió en un retroceso”.
El exgobernador Francisco Luna Kan, uno de los más abiertos adversarios políticos de Cervera Pacheco, manifestó su consternación, y subrayó que su voto “será sólo por el PRI”.
Enfrentado abiertamente con Cervera Pacheco desde 1983, cuando en días previos a la selección del candidato del PRI que lo supliría en el Palacio de Gobierno lo vetó con la frase “cualquiera, menos Cervera”, calificó de “aborto” el que no se haya dado la selección interna, y explicó que la convención del sábado 18 sería sólo una mera confirmación de Cervera como candidato.
Para el presidente del Colegio de Abogados de Yucatán, Arturo Rendón Bolio, la Constitución estatal no impide a Cervera volver a ser gobernador de Yucatán, por lo que no se puede considerar que su participación en las elecciones de mayo próximo sea una reelección.
Aseveró que durante la gestión de Cervera, el 22 de septiembre de 1987, éste promovió ante el Congreso local una modificación constitucional que le abrió el paso para estar en posibilidades de volver a ser titular del Ejecutivo, ya que en los cambios al artículo 53 se explica que, como no ha sido elegido, puede aspirar –dejando pasar un período– a ser de nuevo gobernador.
El también exgobernador yucateco, Víctor Manzanilla Schaffer, dijo que sí se afecta el espíritu de la no reelección y que la postulación no es más que “un retroceso al caciquismo y a la cultura rupestre de Yucatán”.
“Yucatán merece otro destino. Estoy indignado. Pareciera que Yucatán tiene que ser el trapeador político de la república, pero caro van a pagar esta decisión en las elecciones.”
Y señala: “si a los que tenemos edad nos han hecho a un lado y una nueva generación gobierna el país, sin temor a equivocarme, Cervera no representa a esa generación y no es el único que puede evitar la derrota del PRI. Hay gente más preparada…”.
Si Cervera no gana, será una lección para los dirigentes del PRI que se equivocaron y que no conocen los tiempos que vive México, puntualiza. “Si triunfa, veo que en menos de dos años tendremos otro gobernador interino”.








