Los superricos hermanos Güitrón apostaron al dolar y perdieron ; invirtieron en Ruiz Orozco y los arrollaron

GUADALAJARA, JAL.- El grupo Sidek, con activos que suman más de 2,500 millones de dólares y utilidades anuales netas que superan 200 millones de dólares, no está en quiebra, pero sí en serios aprietos de liquidez tras la devaluación.
Por lo pronto, entre diciembre y enero despidió a más de 1,500 personas, de una planta de 10,000 trabajadores, y la semana pasada anunció que suspendía el pago de sus deudas en dólares.
Por si fuera poco, accionistas del grupo apoyaron abiertamente al candidato del PRI a la gubernatura de Jalisco, Eugenio Ruiz Orozco, quien perdió ante el candidato del PAN en las elecciones del domingo 12.
Entre quienes apostaron al triunfo de Ruiz Orozco y aportaron recursos económicos para sus campañas políticas –primero fue la de senador y tres meses después la de gobernador–, en las que se gastaron entre 30 millones y 50 millones de nuevos pesos, sobresalen Jorge y José Martínez Güitrón, René Rivial y Sandra López Benavides, accionistas de Sidek.
También son accionistas del grupo –cuya principal subsidiaria es Situr, empresa dedicada a los macrodesarrollos turísticos y a la construcción y el manejo de marinas, clubes de yates, de tenis y hoteles de lujo–: Jorge Martínez Güitrón, presidente; Roberto Hernández y Alfredo Harp Helú, condueños de Banamex-Accival; Eduardo Legorreta Chaufet, Felipe Arregui Zepeda, Enrique Robinson Bours, Roberto Canizzo Consiglio, José Julián Franco Oyanguren, Luis García Limón, Henry D. Signoret, Roberto Palomera, Kenneth Prysor Jones, José Luis Arregui, Pedro Garibay, Carlos Gutiérrez Nieto, Luis González Melo, Oswaldo García Mata, Juan Manuel Ley, Sandra López Benavides, dueña de Fábricas de Calzado Canadá, e Ignacio González Luna.
El año pasado, al grupo Sidek se le involucró en el caso de un presunto soborno a funcionarios de Pemex, pagado con dólares marcados del rescate de Alfredo Harp Helú; el asunto nunca se esclareció del todo.
Hasta ahora, nadie se ha explicado cómo una empresa mediana –Siderúrgica Guadalajara– de pronto creció rápidamente y sus accionistas principales –en particular José Martínez Güitrón, quien empezó como administrador del hotel Plaza Las Glorias, de Puerto Vallarta– formaran en poco tiempo el poderoso grupo Sidek.
A partir de la construcción de Marina Vallarta, el crecimiento de Sidek fue explosivo, hasta convertir Situr en la principal compañía operadora de hoteles y constructora de grandes desarrollos turísticos de lujo, entre ellos El Tamarindo, un club “ecológico” privado de 860 hectáreas, para el descanso y recreo de 50 magnates, quienes han pagado 3.5 millones de dólares por dos lotes de 4.5 y 7.5 hectáreas cada uno. Este centro turístico se sitúa en la costa sur jalisciense, en los municipios de Cihuatlán y La Huerta.
Independientemente de ése y otros muchos megadesarrollos turísticos, Sidek-Situr realiza grandes inversiones en Costa Rica y posteriormente lo hará en Honduras y República Dominicana, aunque estos proyectos, con la construcción de una torre de 30 pisos en Paseo de la Reforma, en la ciudad de México, podrían suspenderse por la crisis. Ese edificio albergaría al mismo tiempo el hotel Hilton y las oficinas corporativas de Sidek, que agrupa, entre otras, las empresas Sinam, Simec, Simex, Estratur, Siturbe, Sidestur; en total son más de 200 empresas dedicadas lo mismo a la fundición que a la construcción de viviendas y la reparación de barcos.
Situr, de manejar solamente 5% de los cuartos de hoteles de cuatro estrellas hacia arriba, en 1990, ahora maneja 23.5%. Sólo entre 1990 y 1993 creció 75%, en tanto que Posadas de México, con muchos más años en el mercado, opera 38%
Situr opera actualmente los hoteles Sierra Radisson, Bel Air, Continental Plaza, Plaza Las Glorias, Caribbean Villages y Turtle Royal Classic, entre otros. Aproximadamente maneja 45 hoteles, de los que sólo uno es categoría tres estrellas; el resto, cuatro y cinco estrellas y gran turismo, con cerca ya de 20,000 cuartos.
Fundado el grupo por los hermanos José y Jorge Martínez Güitrón, originarios de esta ciudad, hace cerca de 28 años, Sidek-Situr ha desarrollado más de una veintena de megaproyectos turísticos y zonas residenciales, en Puerto Vallarta, Mazatlán; Bajamar, San Felipe y Mulegé, en Baja California; Ixtapa, Guerrero; San Carlos y Puerto Peñasco, en Sonora; Palancar y Playacar, en Quintana Roo; El Tamarindo, en Jalisco, y Papagayo, en Costa Rica.
En 1993, los activos totales de Sidek sumaban 1,885 millones de dólares y medio año después eran de 2,278, para concluir el año arriba de 2,500 millones. Así, los hermanos Martínez Güitrón ingresaron en la lista de la revista Forbes como poseedores de una fortuna superior a 1,000 millones de dólares.
Sin embargo, sus pasivos hasta mediados del año pasado eran de poco más de 1,000 millones de dólares; el capital contable ascendía a 1,220; las ventas totales, a 876, y las utilidades netas, a 186 millones, las cuales se vieron incrementadas substancialmente hasta poco antes de finalizar 1994.
En una u otra forma, los hermanos Martínez Güitrón –además de José y Jorge, están: Guillermo, dedicado a la hotelería; Eduardo, a una fábrica de galletas, y Gustavo, a la política– han estado muy ligados al poder. José forma parte del Comité de Financiamiento del Partido Revolucionario Institucional (PRI), en el que hay más de una veintena de poderosos empresarios como Raymundo Gómez Flores, Salvador Martínez Garza, José Luis González Iñigo, José Luis Covarrubias Valenzuela…
Todos ellos aportaron, según la contabilidad oficial del PRI, más de 7 millones de nuevos pesos para la campaña de Ruiz Orozco, aun cuando extraoficialmente se informa que fue una suma muchísimo mayor, independientemente de apoyos en especie: uso primordialmente del hotel Continental Plaza, Club de Industriales de Jalisco y Expo Guadalajara.
De estas empresas es accionista también Aurelio López Rocha, codueño de Calzado Canadá y presidente del Comité de Financiamiento del PRI. Por cierto, 12 días antes de las elecciones, López Rocha vendió Radio Grupo DK, formado por tres estaciones de radio y una agencia noticiosa, presumiblemente por tener un fuerte pasivo.

DUEÑOS DEL CARIBE

Dentro del sector turístico, hasta diciembre de 1994 no había en todo el Caribe mexicano un grupo más exitoso que Sidek y su subsidiaria Situr. Cuanto proyecto se proponía, nunca faltaba la presencia del consorcio jalisciense.
Es propietario de 2,968 cuartos de hotel en Cancún, Cozumel y Playa del Carmen, lugares donde también participa de manera minoritaria en inversiones de otros grandes consorcios, entre ellos extranjeros.
De acuerdo con información obtenida por Proceso, Sidek-Situr es propietario de los hoteles Plaza las Glorias, Continental Villas Plaza, Paraíso Radisson y Sierra Radisson en Cancún. En Cozumel posee los hoteles Plaza Las Glorias y Diamond Resort, con una participación de 90%, mientras que en Playa del Carmen es propietario absoluto de los hoteles Continental Plaza y Diamond Resort.
Una de sus últimas inversiones en esta entidad es el Centro de Convenciones de Cozumel, que empezó a construir el año pasado mediante un capital de 15 millones de dólares.
Hasta antes de declarar su crisis financiera, el grupo jalisciense había anunciado que este año terminaría la urbanización del megaproyecto Playacar, en Playa del Carmen, e iniciaría uno más grande en Puerto Morelos.
También en 1994, Sidek-Situr ganó la licitación y obtuvo la concesión para operar los sistemas de drenaje y agua potable de Tulum, Cozumel y Playa del Carmen.
Entre sus planes de expansión para este año, Sidek, según comentarios de sus directivos en Quintana Roo, había puesto los ojos en Cuba, donde construiría un hotel, además de otras inversiones, siempre en el ramo turístico.
Por lo pronto, cientos de empleados que trabajan para Sidek en la entidad están temerosos por la situación que enfrenta el grupo, pues veladamente se les ha anticipado que habrá un estricto recorte de personal.