Otra víctima de la banca

Señor director:

Soy uno de los miles o millones de afectados por los atropellos que está llevando a cabo la banca, concesión que desde luego no se le otorgó para esta finalidad sino, más bien, para coadyuvar al desarrollo de nuestro país con propietarios de reconocido prestigio y capacidad que abrieran espacios de credibilidad y, principalmente, confianza. Fue un error del Ejecutivo en la administración pasada haber cedido la banca a bandoleros quienes, escudados en una honestidad dudosa, trataron de adueñarse de este medio para enriquecerse en forma desorbitante e inmediata, a costillas de un pueblo que anhela encontrar un desarrollo justo, equilibrado y honesto.
Estoy absolutamente cierto que México hoy más que nunca requiere la participación de todos, con una solidaridad inquebrantable, que converja en salir de la crisis económica en que nos encontramos sumergidos, sin buscar culpables o desear cacerías de brujas; es la más grave en lo que va del siglo, por lo cual uno de los caminos que pueden ayudar a coadyuvar en este proceso, y que desempeña un papel preponderante, es la banca, pero tendrá que ser la banca extranjera la que, sin necesidad, venga a ponerle el cascabel al gato y enseñe a estos agiotistas deshonestos a trabajar con pulcritud y esmero.

Atentamente

Carlos Domínguez Ginesi
Puebla, Puebla.