La cruda realidad de Nayarit

Señor director:

Acerca de la carta firmada por el señor Antonio Sáizar Quintero (Proceso 951), en la cual se refiere al reportaje sobre la situación sociopolítica y económica que impera en el estado de Nayarit, escrito por el señor Felipe Cobián y publicado en Proceso 947, quiero expresar lo siguiente:
En mi opinión, quienes hicieron declaraciones al señor Felipe Cobián no han sido “malos ni buenos sino todo lo contrario” con el señor Ochoa Zaragoza, pues considero que han expresado la “cruda realidad” que hemos padecido y seguimos padeciendo los ciudadanos desde que en una forma impuesta llegó a la gubernatura el señor Ochoa Zaragoza. Asimismo, no puede negarse que: a) tuvo un “mal principio”; b) en Nayarit hay “asaltos, homicidios, secuestros, etcétera”, a veces propiciados por la misma “PJE” del estado; c) el señor Sigfrido Miramontes de la Torre en muchas ocasiones ha actuado con “lujo de prepotencia” y “reprimiendo a la población”; d) la “represión generalizada” del 17 y 18 de octubre de 1993 quedó “ya grabada para siempre” en la memoria del pueblo nayarita, y e) es verdad que se sigue “persiguiendo y amenazando a la prensa local”.
Ciertamente, la situación en Nayarit es muy grave y ahora con la nueva devaluación se ha vuelto “caótica”. Espero que el gobierno en Nayarit y sus colaboradores muestren una verdadera voluntad política de cambio y que juntos –pueblo y gobierno– busquemos el progreso, que tanto necesita Nayarit, por los caminos de la justicia, el respeto de los derechos humanos, la igualdad, la fraternidad y la paz en bien de todo Nayarit.

Atentamente

Sergio Ramos Villela, presbítero
Tepic, Nayarit.