Señor director:
Mucho agradeceremos la publicación de la siguiente carta.
Sr. Lic. Esteban Moctezuma Barragán,
Secretario de Gobernación.
Presente.
Como profesionales en diferentes campos relativos al comportamiento humano y debido a la importancia que en el ámbito de lo penitenciario posee el uso de los estudios psicológicos sobre la personalidad, deseamos hacer pública nuestra opinión sobre este instrumento que, si bien brinda datos relevantes sobre actitudes o inclinaciones de la persona, ninguna certidumbre ofrece acerca del comportamiento por el cual optaría en un momento dado. Es decir, no existe correlación lineal (de causa-efecto) entre el tipo de estructura de la personalidad y las conductas anteriores o futuras de un sujeto.
Pensamos, además, que es derecho de cada uno el acceder o negarse a este tipo de valoración en la medida que se ocupa de lo más íntimo suyo.
Sabemos de casos de personas presas que tras haberse comportado razonablemente durante su internamiento, no pueden obtener los beneficios de la libertad anticipada porque, según los resultados de sus exámenes psicológicos, “tienen el yo fragmentado” (?) y que, por lo mismo, “no les es posible acceder al beneficio de la preliberación”. Muchos otros casos parecidos han requerido la intervención de la Comisión Nacional de Derechos Humanos para ser resueltos.
Para realizar de modo adecuado los estudios proyectivos se requiere una sólida formación académica del examinador, además de su experiencia clínica y sensibilidad personal. Sin embargo, con todo y esto, sus resultados son sumamente limitados e incumben únicamente a la persona en lo particular. Por tanto, cabe preguntarse muy seriamente (en éste y en cualquier otro ámbito): ¿cuáles son los objetivos que se persiguen cuando se hace un uso generalizado de estos exámenes? Porque creemos que la utilización inadecuada de estas técnicas, cuando están destinadas no para el tratamiento sino para “diagnosticar” a la persona y “proteger” así a la sociedad, nos acerca a los sistemas de control social de corte totalitario.
Las firmantes pensamos que un aprovechamiento auténtico de la psicología tendría que darse en la búsqueda del cambio adecuado de las instituciones penitenciarias y en el apoyo de los derechos humanos de los encarcelados, de sus familias y de las víctimas de los delitos.
Atentamente
Ada Hilda Castro, Rebeca Castro, Yolanda del Valle, Alejandra Fernández McGregor, Elena Ortiz, Angélica Ramírez, María Eugenia Rivera, María Isabel Rodríguez Lamarque.
Responsable: Yolanda del Valle
Lomas de Bellavista
Estado de México.








