La identificación y búsqueda del subcomandante Marcos no comenzaron el jueves 9, cuando el presidente de la República, Ernesto Zedillo Ponce de León, lo señaló por su nombre y la Procuraduría General de la República mostró su fotografía por televisión. “Desde hace varios meses”, antes que concluyera la administración de Carlos Salinas de Gortari, la Secretaría de la Defensa Nacional y el Centro de Investigaciones de Seguridad Nacional de la Secretaría de Gobernación coordinaban el trabajo de varias dependencias federales, incluyendo la PGR.
Por el método de eliminación, una larga lista de nombres, direcciones, teléfonos y expedientes completos de “candidatos” a ser identificados como el subcomandante Marcos se fue reduciendo hasta sólo quedar un nombre: Rafael Sebastián Guillén Vicente.
Mario Ruiz Massieu, subprocurador en el sexenio pasado, cuenta que el entonces visitador, Jorge Estergios, era el enviado de la PGR a esas reuniones.
Ahora, como asesor del Partido de la Revolución Democrática, Mario Ruiz Massieu cuestiona la decisión presidencial de ir tras Marcos como un criminal y se extraña de la precipitación de la PGR para iniciar una persecución policiaca, pero, sobre todo, sospecha de las conclusiones gubernamentales para identificar a Marcos.
“No puede ser que se estén basando en la confrontación fotográfica de una capucha y de un rostro. Si es o no Marcos, por la información que dieron, no está suficientemente probado. Todo se desprende de los dichos de detenidos… y eso no basta”, sostiene.
Para Ruiz Massieu, no tiene sentido que el presidente se haya decidido por la guerra. “No hay motivo… El Ejército Zapatista de Liberación Nacional no ha disparado un solo tiro después de pactada la tregua”.
La única explicación, menciona, es que Zedillo Ponce de León “puede haber sido presionado por Estados Unidos y por grupos conservadores”.
–¿Y los arsenales que dicen haber encontrado en poder de supuestos zapatistas?
–Están tratando de magnificar las cosas. El arsenal no es tal… El narcotraficante más humilde tiene más poder de fuego en su poder y frecuentemente se descubren casas de seguridad de narcos con armamento superior.








