Señor director:
En el número 952 de Proceso, se publicó una información en la cual se me imputan supuestas irregularidades durante mi gestión como secretario de Finanzas del gobierno del estado de Jalisco.
Al hacer la acotación de que es lamentable que una disputa conyugal pase a ser hecho público, me permito informar a usted y a la opinión pública que el Congreso del estado aprobó en su oportunidad las cuentas públicas correspondientes a los períodos en que serví, sancionando de esa manera mi actuación.
Atentamente
gnacio Montoya González
Guadalajara, Jalisco.
Respuesta del reportero
Señor director:
Cuando mediante una demanda tramitada en un juzgado se acusa a un exfuncionario de haber manejado para provecho propio los dineros del erario público, como es el caso de la demanda presentada por la señora Yeme Damy contra Ignacio Montoya González, entonces una disputa conyugal se convierte en pública y es noticia.
Por lo demás, el hecho de que el Congreso de la entidad haya aprobado las cuentas públicas del medio sexenio en que Montoya González fue secretario de Finanzas no tiene mayor relevancia, pues esas cuentas públicas se aprobaron por mayoriteo de los diputados priístas. Los diputados de la oposición no tuvieron acceso a esas cuentas públicas –para ellos fueron secretas– y menos a documentos como la factura número 004, por más de 64 millones de viejos pesos, de la empresa Tecnomar, SA de CV, a la cual Montoya González encargó, en lo particular, un estudio cuando pensaba convertirse en alcalde de Guadalajara y que pagó con dinero de la Secretaría de Finanzas.
Atentamente
Felipe Cobián.








