Agradecimienos a Clinton, encabezados por Zedillo y Televisa

Aunque en muchos sectores mexicanos se recibió con alivio el paquete de ayuda financiera aprobado por el presidente de Estados Unidos, William Clinton, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco de Pagos Internacionales y la banca comercial externa, el secretario de Hacienda y Crédito Público, Guillermo Ortiz Martínez, aclaró que no servirá para reiniciar el crecimiento económico sino para pagar la deuda interna en manos de extranjeros.
Muestra significativa de la reacción de agradecimiento a Estados Unidos, que produjo el anuncio de la ayuda financiera en esa parte de la sociedad mexicana, fue la cabeza que decidió escoger para presentar la información respectiva el periódico Ovaciones, propiedad de Televisa y dirigido por Jacobo Zabludovsky: “¡VIVA CLINTON!”.
Ese mismo día, la bolsa de valores se recuperó en 10.27% y su indicador quedó en 2.093 puntos. El dólar, que el lunes 30 había llegado a 6.80 nuevos pesos, bajó a 5.70.
El secretario de Hacienda describió la composición del nuevo paquete financiero: el Fondo Monetario Internacional acordó ampliar el monto de recursos previstos en el Acuerdo de Crédito Contingente solicitado por México de 7,000 a 17,759 millones de dólares; México podrá disponer de recursos por 7 mil 759 millones de dólares, a principios de esta semana.
Los gobiernos de los países industrializados –continuó– resolverán en breve la posibilidad de duplicar el crédito a México a través del Banco de Pagos Internacionales, de 5,000 a 10,000 millones de dólares. Asimismo, el gobierno de Estados Unidos comunicó al de México la ampliación de las líneas de crédito otorgadas al país, dentro del marco del Acuerdo Financiero de América del Norte, hasta por 20,000 millones de dólares. Esto significa un incremento de 11,000 millones sobre las líneas que habían sido otorgadas anteriormente.
Estos recursos, explicó, pueden ser otorgados tanto en forma de préstamos como de garantías ofrecidas sobre papel emitido por México y que pueden tener una duración de hasta diez años, de manera que estarían disponibles para sustituir deuda de corto plazo.
Las líneas de crédito de Estados Unidos son las únicas –explicó Ortiz Martínez– que estarían respaldadas por los ingresos provenientes de las exportaciones petroleras y únicamente en la medida en que se usen.
Expuso que ese mecanismo se ha utilizado varias veces en el pasado, en 1983, 1985 y 1987, y en otras operaciones comerciales de Petróleos Mexicanos (Pemex). Dio a conocer el mecanismo:
“Pemex, normalmente, cobra su factura petrolera de clientes extranjeros en ciertas cuentas bancarias que están depositadas en bancos de Estados Unidos y en otras partes del mundo. En el caso de que México llegara a incumplir un crédito o una garantía, habría una instrucción por parte de Petróleos Mexicanos para transferir recursos de sus cuentas a una cuenta especial en el Banco de la Reserva Federal de Nueva York, hasta completar el monto suficiente para hacer el pago que, en su caso, hubiese hecho Estados Unidos.”
Por último, el nuevo paquete financiero incluye 3,000 millones de dólares de la banca comercial. No considera un apoyo adicional de 1,000 millones de dólares, que está siendo puesto en operación por los gobiernos de cuatro países latinoamericanos.
Ortiz Martínez reiteró que este paquete de créditos no constituye un endeudamiento adicional: “permitirá al país enfrentar sus obligaciones de corto plazo y transformar esta deuda de corto en deuda de mediano plazo, de manera que no constituye esto un endeudamiento adicional”.
En cuanto a las condiciones, claro que estarían sujetas a que México cumpla su propio programa económico, el cual ha sido apoyado por el Fondo Monetario Internacional:
“La condicionalidad es, repito, estrictamente financiera y es una condicionalidad que México se ha autoimpuesto en su programa financiero y que ha sido apoyada por el FMI y no incluye ningún otro tipo de condiciones no financieras.”
Reiteró que el nuevo paquete financiero no constituye una aportación para reiniciar el crecimiento económico sino para resolver un problema de liquidez.
A su vez, el presidente de la República, Ernesto Zedillo Ponce de León, en un mensaje a la nación el 31 de enero, aseguró que el paquete financiero significa “que el problema de liquidez de la economía mexicana quedará plenamente superado”, y expresó “nuestro más sincero reconocimiento al señor William Clinton, presidente de Estados Unidos, por la solidaridad y por el absoluto respeto que ha mostrado por el pueblo y gobierno de México”.
Precisó: la ayuda “de ningún modo implicará un relajamiento de nuestro propio esfuerzo. Hoy, más que nunca, los mexicanos sabemos que nuestra disciplina, nuestro trabajo, nuestro ahorro y nuestra perseverancia serán el mejor sustento para completar la superación de la crisis actual y forjar el desarrollo a que aspiramos.
“Por eso estamos claramente conscientes de que debemos mantener el rumbo económico que se funda en las disciplinas fiscal y monetaria; en el impulso de la transformación estructural para fortalecer la productividad y la competitividad de nuestra economía; en el aliento de la inversión privada y nacional como motor de crecimiento, y en la conveniencia de consolidar, en beneficio propio, nuestra integración con la economía mundial.”
En Mérida, el 1 de febrero, el presidente dijo que la crisis por la cual atraviesa el país es muy compleja y que, efectivamente, la ayuda financiera del exterior constituye sólo un respiro, un colchón, “pero ahí vamos”. Reconoció que a finales de enero, el gobierno estuvo a punto de llegar a la insolvencia total, por el excesivo nerviosismo de los inversionistas.
“La crisis ya tocó fondo”, estimó Ortiz Martínez, aunque dijo que tardará algún tiempo el restablecimiento de la confianza de los inversionistas.
El presidente de la Bolsa Mexicana de Valores, Manuel Robleda, trató de recuperarla anunciando una suerte de venta de garage de empresas mexicanas. Con el argumento de que se hallan en niveles muy bajos de valor, aseguró que los inversionistas extranjeros y nacionales tienen una “verdadera oportunidad” para comprar acciones de esos negocios, en este momento.
“Están regaladas”, animó, la semana pasada.
El mercado mexicano, que cuenta con un buen grado de internacionalización, “está realmente subvaluado respecto de otros mercados del mundo. La capitalización del mercado mexicano cayó de 220,000 millones de dólares a 92,000 o 96,000 millones, de febrero de 1994 a la fecha. Es una pérdida significativa”.
Pero insistió: “está muy barato el mercado”.
Puso algunos ejemplos: Vitro valía 1,800 millones de dólares y hoy vale 1,000 millones. “Si comparamos el valor de muchas de estas empresas respecto a otras en Latinoamérica, Europa o Estados Unidos, su valor es sensiblemente inferior”.
Otro: el valor de capitalización de las empresas de bebidas en el mercado de valores mexicano es de 6,000 millones de dólares y en Estados Unidos, de 111,000 millones de dólares. “Se puede decir que son economías de diferente tamaño, pero si nos referimos a tamaños de consumo, posiblemente se consuman más bebidas en México per cápita”.
Algunos ejemplos más: en la industria del video, una sola empresa en Estados Unidos, como Blockbuster, vale 7,000 millones de dólares; Videoprime, en México, 200 millones. En cemento, Cemex vale 93 dólares por tonelada; Blue Circle, de Gran Bretaña, 140, y Cementos de Lima, 263.
Respecto al tiempo en que podrían recuperarse las empresas, Manuel Robleda dijo que es difícil calcularlo. “Cuando se logre la estabilización y se retomen las líneas de crecimiento y de actividad económica normales, se podrán hacer estimaciones”.
Sin embargo, puede darse la sorpresa de que sea rápida la recuperación. “Me baso en que sabemos que hay economías en el mundo que están teniendo un ritmo de crecimiento y de expansión muy importante, como el caso de Estados Unidos y de otras economías industrializadas.
“Hasta ahora no siento que haya peligro de quiebra, y las que pudieran estar en esa situación, como es el caso de algunas aerolíneas o de empresas con problemas financieros serios, esto ya venía desde antes de la devaluación.”