Una por cada día de la semana, diseñada para despertar el interés de una audiencia que se localiza entre los 12 y los 35 años, las siete series juveniles del Canal 7 estuvieron entre aquellas que, según los directivos de la emisora, contribuyeron a arrebatarle ese 20% de televidentes a la competencia. Sin embargo, hace dos semanas, salieron del aire.
Eran programas ambiciosos en su producción, más de uno se grababa fuera del estudio y consumía presupuesto alto, pero livianos, para los chavos “ligth” que también son los que más billetes cargan en su bolsillo.
Buscaron ser novedosos y hasta audaces, como cuando el protagonista de Rompiendo Récord ejecutó saltos mortales en paracaídas o practicó sin miedo el esquí acuático. Un poco más a fondo se lanzaba Rolando Ando al recorrer los hoy nada fáciles caminos de la patria. Por lo menos el paisaje nacional aparecía retratado en este programa que en ocasiones realmente descubrió para nosotros detalles ocultos.
Expresate y Cinemanía se movían dentro del género informativo, sólo que el primero como opinión y el segundo como prólogo a la película que se proyecta los sábados y domingos. Ninguno de los dos aportó más allá de una forma desolemnizada de tratar los temas, que es mucho para la pantalla chica, pero corre el riesgo de estar permanentemente tocando los terrenos de la banalidad.
Asimismo el Show de Jaime Camil era informativo. Una revista con recursos suficientes como para entrevistar a Pedro Almodóvar o Antonio Banderas. Moviéndose en el mundo del espectáculo daba a conocer los puntos de vista de artistas y cantantes. Dentro del show business con pretensiones de alcance internacional, Jaime Camil estaba buscando atrapar públicos de varios países y quizá de más edad que los 35, aunque su show estuvo lejos de ser original porque el modelo se encuentra diseminado en casi todos los canales televisivos.
No podía faltar, dentro de una cierta concepción de lo que gusta a los jóvenes, el video-clip. La música ligada con imágenes movidas a velocidad de ritmo cardiaco asaltó la pantalla casera hace ya casi una década. En su producción se conjuntan los intereses de compañías disqueras, grupos musicales, especialmente los rockeros, y la televisión. Sobrexpuesto fue conducido por una pareja de jóvenes que se mueven como peces en el agua de los Pink Floyd, Peter Gabriel, Michael Jackson y demás bandas nacionales y extranjeras.
La directora de producción de Canal 7, a su vez productora independiente, Beatriz Acevedo, dejó el cargo. En su calidad de realizadora independiente y por tanto dueña de los derechos de sus series, vendió su material a las cadenas estadunidenses USA Network, Telemundo y Fox para que las exhibieran casi al unísono con TV Azteca. Sin embargo, las primicias son importantes en las cadenas de paga porque nadie quiere gastar en un programa que ya fue difundido por señal abierta. Por tanto las cadenas de paga protestaron. Para mantenerle el contrato era necesario que la difusión de sus series se hiciera primero y durante tres meses en el cable y luego en señal abierta como la del 7. Por tal razón los programas abandonaron la antena Azteca y ésta se vio precisada a modificar su programación. Vuelve Farmacia de Guardia, se amplía a otros días El Juego de la Oca, a mayor horario Nubeluz, entre otros.








