Carlos Tello, tataranieto de Díaz, a favor de que se repatríen sus restos “cuando se reconcilien el régimen de la revolución y el Porfiriato”

LA HABANA.- Llevar los restos de Porfirio Díaz a México “sería una forma de reconciliarnos con nosotros mismos, con lo que fuimos”, dice Carlos Tello Díaz, aunque advierte: “No debería hacerse hasta que no se reconcilien plenamente el régimen de la Revolución y el porfiriato”.
Tataranieto del expresidente mexicano y autor del libro El exilio. Un relato de familia, Tello Díaz asegura que, “aunque algunos estuvieran de acuerdo, habría mucho descontento en ciertos sectores”.
Tello Díaz es hijo de Carlos Tello Macías –exdirector del Banco de México, exsecretario de Programación y Presupuesto, exembajador en Rusia y Cuba, y nombrado ahora director general del Instituto Nacional Indigenista–, y sobrino del excanciller Manuel Tello.
Entrevistado en esta ciudad –donde participa como jurado del Premio Casa de las Américas–, afirma que el gobierno mexicano nunca se negó a repatriar el cadáver embalsamado, sólo que –contra los deseos de la familia– sería sin los honores correspondientes a un general de división y expresidente de México.
Habla de la “rehabilitación” de la figura de don Porfirio y de “cierta” analogía entre el porfiriato y el salinismo, así como de su libro, en el que reconoce errores y arrepentimientos.
“El libro lo empecé a escribir para no olvidar ciertas cosas sobre los años que pasaron en el exilio mis bisabuelos. Horacio y Madeleine Casasús”, dice.
Y precisa: “Eso de exilio es entre comillas, ya que ellos estaban en París porque querían: se la pasaban de maravilla”.
Con base en recuerdos familiares, decidió integrar a la familia Díaz, puesto que su abuela, Christiane, se casó con un nieto de don Porfirio. “Luego me fui hacia atrás en el tiempo y escribí sobre el general Díaz quien –pese a ser el más famoso– es el último que entró en el libro”.
Y es que, explica, se encontró con información de primera mano, pero con dos lagunas en la biografía del expresidente: su vida íntima incluyendo –la sexual– y su exilio.
–¿Cómo recibió su familia el libro?
–En general gustó. Hubo personas –algunas con razón, otras no– que se molestaron con ciertas cosas que dije. No preguntes cuáles. Porfirio Díaz Pizarro, bisnieto del general, declaró que su novela “está llena de aberraciones y distorsiones” (Proceso 977).
Admite, empero, que se tomó ciertas libertades para inferir pensamientos y que también cometió errores: “Ya corregí algunos y de otros sinceramente me arrepentí, pero es un libro pasado. Ya me olvidé de él, está muy atrás”.
–¿Por qué en México se recurre a la novela para rescatar la historia?
–Una de las maneras más accesibles de entender la historia es leerla novelada. Esta tiene la virtud de que da a conocer no nada más los actos públicos de los personajes, sino también su vida privadam, y ésta siempre es interesante para los lectores.
Dentro de la tendencia de novelar la historia –como lo han hecho José Luis Martínez, Erique González Pedrero y Fernando del Paso–, Tello Díaz dice que se inscribe el resurgimiento de Porfirio Díaz. Además, señala, “el que ahora –a diferencia de otros años– hagamos cosas como las que hizo Porfirio Díaz y las consideremos bien hechas, hace que ese interés sea especialmente intenso”.
–¿Cuáles cosas bien hechas?
Enumera: la atracción del capital extranjero, el fomento al libre comercio, la importancia de la iniciativa privada…
Pero también –advierte– se han repetido los defectos del porfiriato: el autoritarismo, el presidencialismo, la falta de credibilidad electoral…
En el caso de la figura de Porfirio Díaz, el tataranieto dice que “exite la tendencia de dividir a los personajes de la historia de México en buenos o malos, y no había un compartimento dedicado a aquellos que no era ni buenos ni malos, así que Díaz pasó de un cacillero a otro.
Reconoce, no obstante, los intentos por humanizar la figura de Díaz. “Con todos sus defectos, la telenovela El vuelo del Aguila lo consigue hasta cierto punto. Yo lo intenté también, son ocultar mi simpatía por el personaje”.
–¿Cuáles son los defectos de la telenovela?
–Soy uno de los historiadores que participaron en organizar la información a partir de la cual fue escrita y prefiero no opinar de los defectos. Ha tenido mucho éxito y me parece bien que en un medio masivo se de a conocer la historia de México.