El sexenio salinista según Helio Flores

Varios centenares de cartones satíricos produjo Helio Flores (Jalapa, Ver., 1938) durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari. Se ha dicho que sus dibujos hechos entre 1988 y 1994 suman unos tres mil. De esa cantidad seleccionó 239 para confeccionar el libro Un sexenio inolvidable, que acaba de aparecer editado por el periódico El Universal y la editorial Tiempo Imaginario, cuyo equipo colaboró con el diseñador Chac para lograr un volumen pulcro, elocuente y estremecedor, que se erige como un testimonio duro de un periodo presidencial en el que se exageraron de manera ominosa los consuetudinarios vicios del sistema político priísta.
La selección se hizo a partir de los trabajos publicados por Helio Flores durante el sexenio en los periódicos El Universal, Punto, Síntesis, y en las revistas Mira, Quehacer Político, Cómo y El Papá del Ahuizote, con su inconfundible estilo de líneas cruzadas o círculos continuos y superpuestos, con mayor o menor densidad, para delimitar zonas oscuras y claras, exagerando rostros y partes del cuerpo de los retratados en acción pública y política sólo cuando es necesario para la eficacia del discurso visual.
¿Se trata de un libro de arte? Sí, porque reúne una excelente expresión del dibujo realista expresionista de nuestro tiempo en México, ése que es burla y denuncia, mofa y revelación de corrupciones, trampas, componendas; del mataos los unos a los otros. Con ello introduce tensiones artísticas en el ámbito más general de lo social.
Es un libro de personajes del presente, todos en activo, salvo aquellos que fueron eliminados shakespeareanamente de la escena palaciega cuando así lo concertaron algunos de los sectores que rinden culto y obedecen al personaje principal de estas escuetas cuan rotundas historias: el todopoderoso dedo de los dedazos del presidencialismo ilegal y exacerbado, cuya potestad puede ser acorralada justamente a causa del tejido perverso que la sostiene.
Helioflores (tal como firma sus cartones) pertenece a los cada vez más numerosos sectores de ciudadanos que no se resignan a la pasividad y ejerce su acción contestataria con un arte que tiene la buena insolencia, la sana arrogancia de la protesta. Una cierta sequedad en sus recursos dibujísticos, así como el uso muy medido de complementos verbales, aumentan su eficacia, no mermada en ningún momento en su impacto social por consideraciones a los escozores oficiales.
Hay que reconocer que no resulta fácil ejercer la crítica sin argucias; se requiere valor y Helioflores lo tiene y lo emplea a fondo. No suprime ni atenúa estridencias porque sabe que son adecuados condimentos para la accesibilidad.
Los 239 dibujos satíricos han sido distribuidos en 13 fascículos, diferenciados por variados colores en las portadillas: verde, naranja, azul, amarillo, utilizados también para dar toques de color a los dibujos que originalmente siempre usaron sólo el negro.
El uso mínimo de palabras dentro de las composiciones dibujísticas de Helioflores, hizo que Chac aprovechara las portadillas para ubicar una columna de frases que no actúan como título sino como resúmenes de ciertos contenidos, y que a la vez constituyen un informe telegráfico de Un sexenio inolvidable.
1a. portadilla: 1988. El tapado y el destape. Los distinguidos priístas y el audaz. Salinas secretario y sus tijeras, autor de la política económica –neoliberal, le llaman. Cuauhtémoc y Porfirio. La cáscara de plátano y el mandato a las bases. El destape fallido. Política moderna y reconfusión. Pero ante todo: disciplina.
2a. portadilla: Dedazo, carro completo y atole con el dedo… Los otros candidatos: Cuauhtémoc y Maquío. Cierre de campaña del ungido. Las muertes de Ovando y Gil. Elecciones. Claridoso 6 de julio. Los reconocimientos prematuros y las dudas…
3a. portadilla: El fraude y las semillitas. La caída del sistema. Las cifras oficiales, las actas y los paquetes. ¿El vencedor?
4a. portadilla: Los primeros pasos. ¿Más de lo peor? La Quina, el gabinete y los palos. La modernidad, el SNTE y la buena educación. Mamá, soy patito. Cada seis años, el cuento de los precios y los salarios.
5a. portadilla: El neoliberalismo llegó. Viene, viene la inversión… bolsas caídas. Privatizaciones y manejos. Quebrándose todo… Pemex, Telmex Slim. Simpson, minidefensor. ¿No se vale interpelar? La Constitución se deshoja.
6a. portadilla: Modernidad. ¿Tierra y libertad? Adiós al 27. Reformas guajiras. La hamaca de la injusticia. Consumidor. Gusanitos de Coello. La Judicial y la Suprema. Carpizazo al asunto.
7a. portadilla: Nuevas relaciones. Nos lo pidió papá-pri. Nos vemos en la esquina de Juárez y Reforma. Por diosito santo. Guadalajara de luto. El presagio de Manuel. La UNAM y el descalabro. Jakumate. Uruapan y la ecología.
8a. portadilla: La quema de las actas. Los pri-parativos de Michoacán. Fraudecesiones y concertavotos. Ramón y las chulitas. San Luis y los principios del Doctor . Eterna ilusión…
9a. portadilla: Cuaresma. El mentado TLC y los gemelos. A casa Jaime… Sobre la Constitución, corte y confección. ¿Soberanía, legalidad mexicana? Tú fírmale.
10a. portadilla: Nunca, nunca, nunca… La cena y la lana. Pri-gobierno y su simbiosis. ¿Narconfusión? No te creo hijo mío… No es lo mismo morir en una Cruz que en un Grand Marquis. Si tú me quieres y yo te quiero la puerta negra sale sobrando…
11a. portadilla: Manita de puerco a la reelección. El plebis-cito y las capuchas. Luis Dona Algo (bastantito…) Añoranzas del patrón… A la banca Gutierritos. Tapados, gritos, pan-deras y pan-tiños. Fuera Fox. ¿Por qué no Usted, Diego?
12a. portadilla: Ecostapados. Dadazos y cordobazos. El palomazo de Bill. Colosio y su nuevo look. No se hagan bolas. Una estrella más…
13a. portadillas: Plan político. Incertidumbre y desconciertos. Calmantes Montes gorriones pintos…
Pocos escritos políticos, como el de estas portadillas, llevan a la triste conclusión que tras Un sexenio inolvidable… más de lo mismo.