Si “hace seis años”, cuando las condiciones “eran muy propicias”, se hubiese dado un paso definitivo en materia de una reforma política, “creo que hoy las condiciones, incluso las condiciones económicas del país, serían sustancialmente distintas”, consideró el presidente Ernesto Zedillo durante la reunión privada que tuvo, el viernes 13 de enero, con los miembros del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido de la Revolución Democrática (PRD).
“Hasta ahora, siento que las reformas políticas han sido hechas para especular frente a quienes están inconformes. Pero, ¿ya están conformes con esa reforma política? ¿probaron la reforma política? No funciona, pues vamos a dar un pasito más, y eso creo que ha sido sumamente negativo”, dijo también el presidente Zedillo al responder a Amalia García, en uno de los pasajes desconocidos de la reunión con la dirigencia nacional perredista en el salón “Vicente Guerrero” de Los Pinos, de acuerdo con un video del encuentro obtenido por los reporteros.
Amalia García fue el tercer miembro del CEN del PRD que habló en la reunión y comentó que, a su juicio, “empiezan a deslavarse de manera muy acelerada fórmulas que fueron vigentes en el régimen político de nuestro país durante muchos años”, que incluso se expresaron en dichos como aquel que señala que “el poder ni se cede ni se comparte”. Habló de la necesidad urgente de dar solución a diversos problemas –Chiapas, Tabasco y Veracruz, señaló más adelante– para evitar la descomposición. Citó que en los países de Europa del Este donde hay una transición pacífica hacia la democracia, se debe a que hubo “mesas de concertación” y la determinación de efectuar reformas muy profundas, mientras que los países que no realizaron lo anterior, cayeron en conflictos graves y guerras fratricidas.
El Presidente dijo que García “tiene razón cuando dice que empiezan a deslavarse fórmulas. Creo que yo mismo estoy procurando acelerar el deslave de esas fórmulas. Pero lograrlo, para que de ahí surja un mejor sistema democrático en nuestro país, es responsabilidad de todos. Es responsabilidad de todos el convenir las reglas, las nuevas formas, los nuevos códigos de conducta; de tal manera que dichos, como el que usted repetía, deque el poder no se cede ni se comparte, queden ya en la historia de la picardía política o de las anécdotas de los pícaros políticos de nuestro país. Que el poder sea siempre dirimido, únicamente dirimido, en términos de reglas democráticas, no en términos de decisiones unipersonales, no en términos de decisiones autoritarias”.
Zedillo dijo estar listo para una reforma política de fondo: “Yo estoy listo, el gobierno está listo. Haremos lo que corresponda para convencer a los otros partidos y yo estoy seguro de que todos van a responder”.
La dirigencia perredista y la Dirección General de Comunicación Social de la Presidencia de la República acordaron –según dijo Porfirio Muñoz Ledo en la conferencia de prensa posterior– que esta dependencia repartiría a los medios de información “una versión completa, hoy mismo en la noche, de lo dicho fundamentalmente por el Presidente de la República y por su servidor”. Así, la oficina de prensa presidencial repartió las versiones estenográficas de tres intervenciones del presidente Zedillo y dos de Muñoz Ledo, además del boletín correspondiente y el texto de la conferencia de prensa.
Sin embargo, las versiones oficiales no incluyeron –salvo las dos iniciales: de Raymundo Cárdenas y Amalia García– las preguntas y comentarios de los demás miembros del CEN perredista ni los comentarios a lo dicho por García y una intervención más –dos cuartillas– del presidente Zedillo, en la que les pidió comprensión respecto de las medidas económicas que se aplican contra la crisis, “sin pedirles de modo alguno que claudiquen”. Además, en unas de las versiones públicas, se suprimió la expresión presidencial de: “No me estoy haciendo el loquito”, cuando habló de coparticipación y corresponsabilidad en el gobierno.
Las partes de la reunión no hechas públicas pudieron ser reconstruidas a través del video de toda la reunión, que duró cerca de dos horas y media.
El video se inicia con la entrada del presidente Zedillo, acompañado del secretario de Gobernación, Esteban Moctezuma, al salón Vicente Guerrero. A su entrada, saludó a Muñoz Ledo. Ya sentados, el Presidente tomó del bíceps izquierdo al líder perredista y le hizo un comentario inaudible y ambos sonrieron.
Los asistentes se sentaron en una mesa en forma de “U”, cubierta con paño verde. Sobre ella, tarjetas y lápices, vasos y botellitas desechables de agua para todos; café y cenicero para Muñoz Ledo. Un micrófono para el Presidente y otro para sus huéspedes. En el frente, bajo el cuadro de Vicente Guerrero, se sentó Zedillo; a su derecha: Muñoz Ledo y Jesús Ortega Martínez, coordinador de los diputados federales del PRD; a su izquierda: Moctezuma y Héctor Sánchez, coordinador de los senadores perredistas. En el costado izquierdo: Guillermo González Guardado, Amalia García, Raymundo Cárdenas, Rosario Tapia, Ricardo Valero y Gilberto Rincón Gallardo. En el costado derecho: Ifigenia Martínez, Francisco Kuri, Laura Itzel Castillo, Alfonso Solórzano, Alfonso Ramírez Cuéllar y Ramón Sosamontes. Todos hablaron, a excepción de Moctezuma, Rosario Tapia y Jesús Ortega Martínez, quien explícitamente rechazó la sugerencia de Muñoz Ledo.
Al comenzar la reunión, luego que algunos fotógrafos fueron sacados del salón, es notable el nerviosismo y la tensión de todos. Zedillo comenzó con un “bienvenidos de nuevo y, si les parece, cedería el uso de la palabra al señor presidente de su partido, el licenciado Muñoz Ledo”. De inmediato éste explicó que asistían por mandato expreso del Consejo Nacional del PRD y por decisión unánime del CEN. Propuso dividir la reunión en dos partes: la referente a los asuntos políticos y otra sobre los económicos y sociales. Advirtió que en la primera habría mayores coincidencias y que en la segunda habría más divergencias. Expuso la postura de su partido frente a la reforma política y objetivos que, días más tarde, se incluirían en el Acuerdo Político Nacional, en una intervención que si fue hecha pública.
El presidente anotaba en tarjetas lo que decía Muñoz Ledo. Luego intervino y respondió a los temas planteados por el líder perredista. Esta parte de la reunión también fue hecha pública y en ella Zedillo se refirió a la necesidad de un partido de izquierda fuerte, el PRD, ponderó su votación y crecimiento y mencionó las inconveniencias del bipartidismo.
Las palabras de Zedillo y Muñoz Ledo revelan que, antes de esta reunión, hubo encuentros “informales” entre el PRD y el gobierno, que culminaron en ella.
Después intervino Raymundo Cárdenas y mereció un comentario del Presidente. Luego Amalia García, cuyos comentarios y preguntas también fueron transcritos, no así la respuesta presidencial. Enseguida, en bloque, valero, Solórzano,. Sánchez, Castillo, Sosamontes, González guardado y Rincón gallardo.
El presidente dió una respuesta conjunta. Y ya todos relajados, se permitió una anécdota entre sonrisas: “Me da mucho gusto reencontrar a un amigo de hace veintitantos años, tenemos más de 20 años de no vernos; Guillermo González Guardado me has dado una sorpresa”. Risas de todos y luego palabras del Presidente no reproducidas: “Hemos cambiado, que bueno; ¿eres diputado Guillermo?”. Risas y un comentario inaudible en el video al que Zedillo contestó: “… Más ahora, se ha modero” y nuevas risas de todos.
Nuevamente, Muñoz Ledo, quien habló de los aspectos económicos y sociales y cuyas palabras fueron recogidas nuevamente en la versión oficial, no así la respuesta del Presidente que comenzó con un “no me acurdo en dónde me quedé ¿en la intervención de Valero? No, pero a Ricardo no le respondí, tampoco a Raymundo. Perdón por la distracción.
“Bueno, yo creo pues tenemos que ser, como usted (Muñoz Ledo) lo ha hecho, francos y admitir de entradad que en este tema, pues posiblemente vayamos a tener mayores diferencias, o aquí tendremos diferencias importantes que seguramente no encontraremos en la cuestión política. Creo que es importante poner las cosas en esos términos, para que esas diferencias no nos vayan a desgastar la relación de respeto que necesariamente habremos no únicamente de cuidar, sini de acrecentar en los tiempos por venir.
“Pero, de eso se trata la democracia, de pensar distinto y de respetar esas diferencias y, también, se trata de que a través de la comunicación y del intercambio de ideas, quizás quienes hoy tenemos puntos de vista distintos y, quizás sin borrar las diferencias, podamos acercarnos
“Yo me limitaré a señalar que en estas circunstancias existen realmente dos plazos; el plazo inmediato, en el que soy el último o el primero de los mexicanos en lamentar tener que estar enfrentando una crisis económica a 45 días haber iniciado el gobierno y que tengo que, desde mi responsabilidad, enfrentar este hecho con los instrumentos a mi alcance. Sería irresponsable de mi parte que en este momento antepusiera el manejo inmediato de la crisis a la definición de nuevas estrategias de corto plazo; sería sumamente riesgoso y lo único que pasaría es que día a día las posibilidades de superación inmediata de la crisis y por lo mismo la postergación de la recuperación económica, se daría como hecho. En ese sentido, sin pedirles el apoyo, sin pedirles de modo alguno que claudiquen en puntos de vista que ustedes sostienen muy firmemente en materia de política económica, yo si encarezco su comprensión para que distingan que estamos actuando en dos tiempos. El tiempo de la emergencia económica, donde estamos buscando que el ajuste que inexorablemente nos ha impuesto la reducción de ingresos que nos proporcionaban las inversiones que habían llegado a nuestro país durante los últimos cuatro o cinco años, que ese ajuste sea lo más ordenado y lo menos doloroso para la población.
“Evidentemente, aquí no estamos escogiendo la mejor opción, lamentablemente; estamos escogiendo la menos dolorosa. Y el otro tiempo, ese es tiempo del mediano plazo, el deber de discutir, el de analizar el cómo y con qué características deberá darse el crecimiento económico, que allí existe total coincidencia.
“No vamos a poder iniciar ningún avance sustantivo en la vida social y económica de México, si no tenemos crecimiento económico. Todo pierde sentido si no tenemos crecimiento económico. Podemos tener un planteamiento sumamente ambicioso en materia de política social, pero si no tenemos crecimiento económico que nos genere recursos, esa política social no dejará de ser más que un buen deseo. No podremos generar los empleos que tanta falta nos hacen y que cada vez nos van a hacer más falta, dado el crecimiento de la población económicamente activa, si no tenemos crecimiento económico. Y, además, será mucho más difícil consolidar el avance político del país, si no tenemos crecimiento económico. Así pues, yo les planteo que habremos de actuar en dos tiempos, de que los pasos que estamos dando, limitados por la circunstancias, son decisiones ásperas, incomprensibles en algunos sectores de la sociedad. Y, al mismo tiempo, déjenme decirles que en términos de lo que está a nuestra disposición estamos haciendo las cosas que mejor podemos hacer, dadas esas circunstancias.”
Después de este pasaje no hecho público, vinieron intervenciones de Ifigenia Martínez, Francisco Kuri, Alfonso Ramírez Cuéllar y Héctor Sánchez, quienes hablaron fundamentalmente del problema económico del país. A ellos dedicó Zedillo su última intervención –también hecha pública–, en la que de entrada expresó: “Déjenme decirles que puede ser hasta afortunado para ustedes el que en este momento no tengan que compartir la responsabilidad, porque naturalmente ante una –usted me entiende (dirigiéndose a Muñoz Ledo), porque usted ya ha estado de este lado ¿verdad? (risas)–, ante una circunstancia tan difícil, tan grave, todas las decisiones que hay que tomar para enfrentar una decisión de esta emergencia, difícilmente podrán tener, ya no digo consenso, sino aceptación. Eso es lo peculiar que conlleva esta responsabilidad”.
En resumen, los perredistas hablaron, comentaron, expusieron sus posturas y criticaron –en ocasiones con dureza como Ifigenia Martínez respecto de las políticas económicas seguidas a partir de 1976– sobre la reforma del Estado, la reforma política, Chiapas, Tabasco, Veracruz, la necesidad del diálogo, el presidencialismo, los “mayoriteos” priístas en las cámaras, la simbiosis PRI-gobierno, la reforma en el Distrito Federal, la crisis de credibilidad y confianza, la inseguridad pública, El Barzón, la crisis económica, la miseria y la existencia de supermillonarios, las versiones de privatización de Pemex, Ferrocarriles y la Comisión Federal de Electricidad, la inoperancia de los pactos económicos, los conflictos poselectorales…
En síntesis, el Presidente de la República abordó todos los temas. En lo político reconoció coincidencias y la necesidad de mesas de negociación para salvar diferencias y llegar a una reforma política profunda; advirtió que en ello y los conflictos poselectorales, quienes negocian deben ceder en sus posturas para llegar a soluciones políticas; ponderó la tregua del EZLN en Chiapas, negó las privatizaciones, prometió más reuniones y entrevistas y, en lo económico, dijo que reconocía que era difícil salvar divergencias, pero que el gobierno estaba actuando ante una emergencia y pidió comprensión.








