VILLAHERMOSA, TAB.- Expectante ante la ruptura de las negociaciones con el gobierno, preocupado por la espiral de violencia en Tabasco y seguro de que agoniza el Acuerdo Político Nacional, Andrés Manuel López Obrador cuenta, paso a paso, cómo Ernesto Zedillo no apoyó los compromisos asumidos por sus secretario de Gobernación, Esteban Moctezuma.
“La historia de la mentira” –como la llama el perredista que disputó la gubernatura a Roberto Madrazo Pintado– comenzó un mes antes de las elecciones del 20 de noviembre y concluyó –con un epílogo que apenas comienza a escribirse– el 18 de enero, con la rebelión de priístas que torcieron una decisión de Zedillo, quien “por omisión o por decisión propia”, avaló la represión del jueves 19 de enero que tramó Roberto Madrazo.
El propio Presidente de la República –revela– le comunicó personalmente en Los Pinos, el domingo 15 de enero, dos días antes de que los partidos suscribieran el Acuerdo Político Nacional, que avalaba los compromisos del secretario de Gobernación, Esteban Moctezuma, quien prometió nuevas elecciones en Tabasco.
“En una reunión breve y muy formal (a la que asistió el perredista Javier González y el propio secretario de Gobernación), Zedillo nos dijo que ellos iban a respetar el compromiso sobre Tabasco”, narra López Obrador.
–¿Pero Zedillo sí se comprometió, efectivamente, a que habría nuevas elecciones en Tabasco? La Secretaría de Gobernación aseguró, el jueves 26, que no fue así.
–Zedillo avaló los compromisos de Esteban Moctezuma. Punto. Y Esteban Moctezuma se comprometió a que iba a haber nuevas elecciones en Tabasco. Pero ahora, está claro, se están echando para atrás.
“Esteban Moctezuma es un mentiroso”, acusa López Obrador, y se duele: “Todo fue una simulación, un engaño. Como lo afirma Cuauhtémoc Cárdenas, Zedillo y Moctezuma sólo querían tomarse la foto en la firma del Acuerdo Político Nacional”.
SALINAS TAMPOCO QUISO
En el comedor de su austera casa, mientras realiza los preparativos para efectuar un recorrido por municipios del estado para la concentración del domingo 29, el dirigente cuenta que los contactos con el gobierno federal para atender el asunto de Tabasco, que ya presagiaba tormenta política, se iniciaron el 20 de octubre del año pasado, a un mes de las elecciones.
Desde entonces y hasta el viernes 20, dice, tuvo doce entrevistas con Moctezuma. La primera, cuando aún no asumía el cargo de secretario de Gobernación, celebrada en la residencia del consejero ciudadano Santiago Creel, autor, con su homólogo José Agustín Ortiz Pinchetti, de dos estudios sobre el proceso electoral tabasqueño (Proceso 951).
López Obrador recuerda que el 20 de octubre el entonces secretario de Gobernación, Jorge Carpizo, lo invitó a platicar, junto con Porfirio Muñoz Ledo, para buscar desactivar el conflicto que, reconoció, él también venía venir.
Nos propuso –dice, mientras da breves tragos a su café– que aceptáramos, un mes antes de las elecciones, una reforma a la ley electoral.
La respuesta de los perredistas, continúa, fue que las elecciones se pospusieran y que se creara un órgano electoral autónomo e independiente. “Nos pidió que le diéramos tiempo para consultar a Salinas y a Zedillo –entonces ganador de las elecciones presidenciales–, pero ninguno de los dos aceptó”.
También acompañado por Muñoz Ledo, López Obrador asistió, días antes de las elecciones estatales, a una cena que se celebró en casa de Santiago Creel, a la que también asistió Ortiz Pinchetti. Ahora en vez de Carpizo, acudió Moctezuma. En esa ocasión, relata, “nos dijo que Zedillo y él estaban muy preocupados por la situación de Tabasco y que querían saber qué disposición había de nuestra parte para llegar a un acuerdo. Nosotros reiteramos nuestra demanda de elecciones limpias y libres. El se comprometió a que el día de la jornada electoral no iban a meter las manos”.
Sin embargo, a partir de la una de la tarde del 20 de noviembre, se echó a andar un operativo de promoción de voto, “y de las cuatro de la tarde en adelante se dan todas las violaciones que se dan en todos los procesos electorales”, insiste López Obrador; y así, se incumplió el primer compromiso, cuando Zedillo todavía no asumía el poder.
LOS DOS ESTUDIOS DE LOS CONSEJEROS
López Obrador continúa con lo que él llama “la historia de la mentira”.
Dos días después de las elecciones, cuando las autoridades electorales maniobraban para hacer cuadrar los números y se desechaban automáticamente los recursos de impugnación que presentó el perredismo en 1,000 de las 1,772 casillas, hubo otra cena en la casa de Creel Miranda.
Ahí, asegura el dirigente opositor, Moctezuma volvió a hacer un nuevo compromiso: si el PRD comprobaba 20% de irregularidades, la elección sería declarada inválida.
De esa, y de casi una veintena de reuniones, dan cuenta los consejeros ciudadanos en un memorándum que entregaron al PRD y al secretario de Gobernación, el 6 de diciembre, en el que explican cómo abortó un primer dictamen sobre las elecciones por la negativa del PRI y de las autoridades de entregar su documentación para cotejarla con la del PRD.
En ese documento, que López Obrador entregó a Proceso, los dos consejeros escriben:
“Después de casi una veintena de reuniones y después de haber transcurrido 18 días a partir del inicio de las conversaciones sobre el proceso electoral en Tabasco y 12 días después de acordar las bases para el dictamen, es la fecha en que no se cuenta con información y documentación oficial.”
El 7 de diciembre, López Obrador envió al presidente Zedillo una carta, en la que insiste en la iniquidad durante las campañas y le informa sobre el operativo de promoción del voto el día de las elecciones. “A partir de entonces, las irregularidades se generalizaron, al grado de que se evidenciaron hasta en el mismo cómputo oficial”.
Agrega: “A lo largo de los primeros 21 informes del Reporte Parcial de Avance de la Votación (Prepet) del Instituto Estatal Electoral, se acumuló una diferencia inexplicable de 33,434 votos entre los emitidos para la elección de gobernador y la de regidores y diputados. A las 7:00 P.M. del 21, en el penúltimo informe, cuando se dieron cuenta de que sería poco creíble que 33,434 ciudadanos hubieran recibido tres boletas y sólo depositaran la de gobernador, guardándose de recuerdo las de las otras dos urnas, abruptamente cesaron los informes que se daban cada hora.
“En el último reporte, a las 6:00 A.M. del 22, luego de 11 horas de silencio, al tratar de equilibrar las cifras de las tres elecciones, cayeron en el absurdo de consignar que con 124 casillas más contabilizadas, los votos para la elección de gobernador bajaban de 468,206 a 449,207, mientras los de regidores subían de 434,773 a 449,544.”
El 13 de diciembre, la Cámara de Diputados local, erigida en Colegio Electoral, declaró válidas y legítimas las elecciones en las que resultó electo Roberto Madrazo. Una semana antes, sin anular una sola de las 1,772 casillas, el Tribunal Estatal Electoral concluyó sus trabajos.
Así, al romperse la legalidad en Tabasco –sigue López Obrador–, se tuvo que acudir otra vez a la Secretaría de Gobernación, donde comenzaron una serie de reuniones para seguir analizando la situación en el estado. Mientras, se intensificaron los bloqueos a instalaciones petroleras, y 67 perredistas fueron encarcelados.
Narra que la noche del 27 de diciembre recibió, en su casa de Villahermosa, una llamada de Moctezuma para informarle que Creel y Ortiz Pinchetti realizarían un estudio, ahora sí con documentación del PRI estatal y de las autoridades estatales, para emitir una opinión.
Creel y Ortiz Pinchetti se reunieron con las partes el 28 de diciembre, para explicar la metodología del estudio, con base en una muestra del paquete de impugnaciones del PRD, sacada por un especialista en estadística.
El 30 de diciembre le presentaron a Moctezuma un cuadro, que detalla cómo 78% de la muestra del paquete de impugnaciones del PRD observa irregularidades. “A eso atribuyo –aunque no tengo la certeza– de que al día siguiente Zedillo no viniera a la toma de posesión de Madrazo”, especula López Obrador.
ZEDILLO AVALO LA REPRESION
“El cuadro, lo mínimo que explicaba, era que la elección era ilegal, que no había sido imparcial”, dice. Esos resultados fueron expuestos también, añade, por los dos juristas a María de los Angeles Moreno, dirigente del PRI, y a Roberto Madrazo.
Pese a ello, no es sino hasta una semana después, en la Secretaría de Gobernación, cuando Moctezuma se compromete, forzado también por la necesidad de que el PRD firmara el Acuerdo Político Nacional, a que en Tabasco habría nuevas elecciones para gobernador, igual que en Chiapas y municipios del sur de Veracruz.
–¿Se acordó que los gobernadores y los alcaldes iban a solicitar licencia?
–El mecanismo lo iban a definir ellos. A nosotros no nos importaba. Lo que queríamos era que se diera respuesta a nuestra demanda de nuevas elecciones, dado que habían sido fraudulentas, y por supuesto, con la creación previa de un cuarto poder electoral.
Todavía el domingo 15, en Los Pinos, el líder perredista dice que Zedillo “avaló los compromisos de Moctezuma”.
–Es decir, Zedillo sí se comprometió a dar solución a los conflictos poselectorales.
–Así es, sí se comprometió.
–¿Cómo lo dijo?
–Que avalaba los compromisos de Esteban Moctezuma.
–Pero con eso definió…
–Todo. Por eso me extraña que ahora esté diciendo que no tiene nada que ver el centro.
Del posible interinato de Luis Priego Ortiz, dirigente nacional de la corriente priísta Democracia 2000, el líder opositor dice no saber nada. A final de cuentas, los mecanismos los iban a fijar ellos, insiste.
Preocupado, López Obrador lamenta, sin embargo, que a unas horas de que se firmara el APN, el martes 17, Zedillo y Moctezuma rompieran su compromiso. “Parece que ya decidió apoyar a Madrazo y a los grupos que lo sostienen”, se lamenta.
–¿Cedió Zedillo a los grupos de poder en Tabasco?
–Todo hace parecer que sí, luego de que Madrazo, es indudable, fue el que urdió el desalojo violento de la plaza y que Zedillo avaló por omisión o por decisión propia, simulando que estaba interesado en el acuerdo y por otro lado dejó correr las cosas.
Todo esto, que comenzó en el sexenio de Carlos Salinas, no ha sido si no “la historia de la mentira”, insiste.
“Por las últimas declaraciones de Zedillo –continúa– siento que todo fue una simulación, un engaño. Como lo afirma Cuauhtémoc Cárdenas, Zedillo y Moctezuma sólo querían sacarse la foto del Acuerdo Político Nacional, con la intención de después echarse para atrás en el caso Tabasco. En ese sentido, metieron al país en un problema.”
Tras el incumplimiento de Zedillo, agrega, la situación para el país y para el estado se hace más delicada: “Nosotros no aceptamos ningún compromiso con el gobierno mientras no se resuelva el asunto de Tabasco, y desde luego Chiapas y Veracruz”.
López Obrador asegura que los vaivenes presidenciales en Tabasco tienen que ver, en el fondo, con la lucha de intereses de un grupo que siempre ha visto al estado como su patrimonio:
“Los políticos y empresarios que apoyan a Madrazo son los que siempre han sacado provecho del presupuesto público y responsables de la crisis de bienestar que afecta a los tabasqueños. Por eso sostienen a Madrazo, que a final de cuentas es un títere de esos grupos.”
Una expresión de esos grupos –aventura López Obrador– es la afinidad con Carlos Hank González. “Zedillo decide apoyar a estos grupos de corte feudal, ni siquiera oligárquicos, y echa para atrás la posibilidad de transitar a la democracia”.
Eso explica –dice– la creación del Frente Cívico Tabasqueño, integrado por funcionarios, exfuncionarios, ganaderos y empresarios. “Estos señores están demostrando estar dispuestos a todo. A valerse de todo para conservar el poder. Es muy irresponsable que hayan acuñado la frase de los bien nacidos. Llevaron una lucha por la democracia al terreno de la lucha de clases”.
–¿Existe relación entre esto y los últimos hechos de violencia, como el desalojo de la Plaza de Armas, la balacera contra propiedades de la familia del líder estatal priísta y del padre de un líder estudiantil?
–Nosotros sólo decimos que vamos a detener cualquier acto violento. Nosotros no queremos el enfrentamiento en el estado. Hay mucha tensión y con cualquier acto de provocación el control se nos va de las manos a todos. Es como desatar un tigre.
AHORA, NUEVO EMPANTANAMIENTO
El miércoles 25, después de que se supo que esa mañana había sido baleado el domicilio de los padres de Nicolás Haddad, diputado y líder estatal del PRI, la mayoría priísta en el Congreso emitió una declaración que culpaba del atentado a López Obrador.
“Es una irresponsabilidad, porque por principio no tienen pruebas. No se puede formular una acusación así sin tener indicios. Pero además, cuando la situación del estado es tan tensa, es echarle más leña al fuego. Están nerviosos y eso me preocupa.”
La agresión contra la familia de uno de los más activos defensores de Madrazo, especula, podría deberse también al “ajuste de cuentas interno o tramado para hacer ver que nosotros somos los responsables. Nosotros no actuamos en forma gangsteril, porque hasta en la lucha entre mafias la regla es no meterse con las familias”.
De esta manera, enmedio de una turbulencia política, que así como crece disminuye, López Obrador opina que la solución para Tabasco está en México y en el propio estado.
“Preocupado por el conflicto”, el PRD acudió, el sábado 21, a la constitución de la Mesa de Teapa, luego de que la Secretaría de Gobernación llamó a las partes a reanudar conversaciones, suspendidas apenas dos días después de iniciadas.
–¿El PRD aceptó porque no le quedaba de otra?
–No, la idea es ir a la Mesa de Teapa para buscar una solución que haga avanzar la democracia. Al final de cuentas es lo único que nos importa. No nos mueve la ambición por el dinero. Vamos aguantar el tiempo que sea necesario.
Las pláticas, conducidas por el subsecretario de Gobernación, Luis Felipe Aguilar, se empantanaron en el octavo punto de la agenda: la manera en que la población decidirá si Madrazo sigue o no como gobernador.
El PRD demandó que el gobernador solicite licencia temporal mientras se modifica la Constitución para crear un cuarto poder electoral e incorporar la figura del plebiscito, por medio del cual los tabasqueños decidan si Madrazo continúa en el cargo.
La propuesta del PRI, que el gobernador hizo pública el lunes 23 en su primer mensaje a los tabasqueños, es que sea simplemente una “consulta ciudadana” que, dice López Obrador, ya comienzan a manipular desde el gobierno.
“Si Madrazo se siente con popularidad, que no tema solicitar licencia temporal”, reta el líder perredista.
En Tabasco –evalúa– se juega la viabilidad de la democracia.
“Si no hay salida democrática en Tabasco, el signo del sexenio va a ser el autoritarismo, los arreglos cupulares con las fuerzas aliadas del régimen, la mano dura.
“Es muy sencillo: si se cancela la vía democrática, si desde Tabasco se da el mensaje a la nación de que no es viable la vía electoral, lo que le va a quedar a la gente es la resignación o el radicalismo.”
Con un dejo de esperanza, dice: “Ojalá Zedillo cambie de parecer”.
–Pero Moctezuma dijo, por medio de un boletín de la Secretaría de Gobernación, que nunca se negociaron nuevas elecciones en Tabasco.
–Todavía el viernes 20 dijo que mantenía su compromiso de cumplir.
–¿Entonces?
–Entonces, Moctezuma es un mentiroso.
Este domingo 29, en una concentración en la Ciudad Deportiva de esta capital, López Obrador planeaba hacer públicas las pruebas del “fraude electoral” del 20 de noviembre y la “historia de la mentira”, cuyo epílogo, aquí, apenas se está escribiendo.








