Mártires

Cuando los gobernantes hablan de sacrificios ante la penuria económica, el principal sacrificado es, ya lo sabemos, el pueblo. A ningún funcionario se le ocurre, diría Julio Ortiz, titular de la Federación Mexicana de Basquetbol, reducir sus propios salarios, al menos mientras escampa la crisis.
Por lo pronto, el dirigente del baloncesto nacional y vocal de la Confederación Deportiva Mexicana comentaba esta difícil etapa económica que padecemos los mexicanos, en relación con las federaciones deportivas:
–Si estuviera en mí resolver el problema deportivo en la actualidad, lo primero que haría es el adelgazamiento de la administración burocrática. Vamos a suponer que hay 4,000 personas en el país en esta área. Bueno, pues yo la dejaría en mil nada más.
–De acuerdo, pero los recortes de personal no siempre funcionan y generan otro tipo de problemas sociales, pues se incrementa el desempleo.
–Bueno, me refiero a arreglar el asunto deportivo, no el social… El dinero sobrante del recorte lo destinaríamos directamente a los atletas. Allí es donde debe llegar el recurso, al atleta. Por eso, el “Tibio” Muñoz hizo una discreta limpia en Codeme.
Según Ortiz, exbasquetbolista y ahora jugador con los veteranos, el deporte federado necesita, antes de pedir apoyo a la iniciativa privada, profesionalizar el deporte y, por supuesto, generar recursos propios que complementen los gubernamentales.
Utiliza como refuerzo esta metáfora:
–Si tienes una hija fea y quieres que se case, pues primero le das una arregladita, un peinado que le quede, un vestido decente, y así hasta la cirugía plástica, de tener que llegar a los extremos. Pues así nuestro deporte: para que se interese a la IP y acepte dar buenos patrocinios, es preciso darle una buena acicalada a nuestro deporte.
Apenas si pudo conseguir patrocinios-intercambio ahora en el campeonato nacional de basquetbol, aunque la libró porque el DDF le prestó el gimnasio “Juan de la Barrera”.
–Habría que pensar también en recursos propios: por ejemplo, se me ocurre que si hay tanto viaje de nuestros atletas, pues establecer una agencia de viajes, cuyas utilidades sirvieran para otorgar mayores recursos a los atletas. Y también, por qué no, una tienda de ropa deportiva… en fin: buscarle.
Además, lamenta que la Ley del Deporte limite a las federaciones cuando no les concede participación en el deporte profesional: “Nos dejan el trabajo más difícil: Construir las bases de la pirámide; los beneficios los cosechan los equipos profesionales…”.