Summa se va, Televisa recorta, El fronterizo dice adiós, “El Universal” despide personal…

La devaluación del peso fue el argumento que propietarios de medios de comunicación dieron días pasados para justificar la “grave crisis” en que de pronto vieron caer las finanzas internas de sus empresas y, así, cancelar proyectos, despedir personal y cerrar periódicos.
“Una realización periodística que iba tomando rumbo, afectada por la crisis económica tiene que desaparecer. Con tristeza, por tratarse de una historia de esfuerzo y trabajo de muchas personas, comunicamos a nuestros lectores que esta edición de Summa es la última que ve la luz del día. En efecto, este periódico que se inició con tantos bríos el 15 de febrero de 1994 y que se convirtió en un eficaz vehículo de información económica y política tiene que desaparecer…”, informó ese diario en su editorial el lunes 16.
Bajo el título de Adiós, el periódico, propiedad de Televisa, se despidió así de la circulación después de una cuestionada actuación; cuando lo dirigía José Antonio Pérez Stuart, fue demandado por la Compañía de Jesús por difamación; y apenas en diciembre último, en medio de un escándalo, salió Isabel Arvide, que lo dirigió durante varios meses.
El cierre de Summa no fue la única medida que adoptó el dueño de Televisa, Emilio Azcárraga, para mejorar las finanzas del consorcio. En los últimos 23 días suspendió los contratos de 40% de los servicios de satélites con que se alimenta el sistema de noticias ECO, y no renovó cerca de 500 de los 650 contratos con actores y productores previstos para 1995.
El principal diario de espectáculos en Los Angeles, Daily Variety, y el rotativo El País, de España, calcularon la cifra de despedidos en Televisa entre 1,500 y 2,500, respectivamente, lo que, según el periódico español, representaría poco más de 10% de la planta laboral con que contaba.
Además, la estación radiofónica XEX, del grupo Radiópolis, canceló ocho de sus programas, por lo que fueron despedidos casi 100 trabajadores.
La devaluación del peso también sirvió de argumento para que Organización Editorial Mexicana, propiedad de Mario Vázquez Raña, que edita los diarios Esto y la cadena de los Soles en la República, decidiera, el miércoles 18, cerrar el diario El Fronterizo en Chihuahua, después de 51 años ininterrumpidos de funcionamiento. Con la medida quedaron fuera los 83 empleados, algunos con 38, 30 y 24 años de antigüedad. También decidió cancelar sus secciones regionales de El Heraldo en Camargo y Jiménez.
De acuerdo con información del corresponsal de Proceso en el estado, Alejandro Gutiérrez, aún en tiempo de crisis el matutino tuvo un valor estratégico para la OEM, debido a que através de éste se hacía la compra de insumos (papel, tinta y maquinaria) en el extranjero.
Una semana antes, el martes 10, la Compañía Periodística Nacional, editora de El Universal –propiedad de Juan Francisco Ealy Ortiz–, prescindió de la planta de reporteros y redactores de su sección vespertina El Universal Gráfico. Sin anuncio previo, ese día, la directora del Gráfico, Isabel Zamorano, distribuyó un comunicado entre los trabajadores, en el que les informaba que estaban despedidos:
“La crisis económica por la que atraviesa el país propició un ajuste en el proyecto editorial de la Compañía Periodística Nacional, dentro del que se incluye la eliminación del grupo de reporteros que durante varios meses integró la redacción de El Universal Gráfico del cual formas parte.”
Los reajustes económicos también llegaron a los medios gubernamentales, como la agencia Notimex, cuyos trabajadores sostuvieron una breve huelga el martes 17, en demanda de mejoras salariales. Después de dos horas de negociación, aceptaron un incremento salarial de 15.15%.
En Chetumal, Quintana Roo, el gobierno de Mario Villanueva anunció la venta del Sistema Quintanarroense de Comunicación Social (SQCS), que controla el único canal de televisión local y tres estaciones radiodifusoras.
Información del corresponsal Martín Morita indica que por el momento se tomaron algunas medidas de austeridad, entre las que se menciona la reducción de su planta laboral, que es de 200 empleados, así como de su presupuesto, que hasta 1994 fue de 6 millones 800,000 nuevos pesos, para quedar en 4 millones.